Sordi repasa un gran año mientras espera una pelea más antes del cierre
El luchador riocuartense hace un balance del 2018 y explica que con el tiempo se pierde sensibilidad al dolor. También aclara que los deportistas de contacto no son personas agresivas, como mucha gente cree
El luchador riocuartense de UFC (Ultimate Fighting Championship) Emiliano Sordi repasó en Puntal AM su año en el MMA: “Fue un año con (peleas) ganadas y perdidas, pero posiblemente me quede una más, así que no lo doy por terminado todavía”, dijo ante las cámaras.
En una especie de balance, comentó: “Siempre intento mirar para atrás y me encuentro muchísimos errores; parte de mi trabajo, ahora que muchos chicos vienen atrás mío, es que no cometan los mismos errores que yo hice en la carrera”.
En cuanto a su futuro, estimó que su intención es convertirse en entrenador, pero que tiene el objetivo de mantenerse sobre la jaula durante un largo tiempo más. “Sí, es mi idea ser coach en algún momento, pero primero tengo como meta poder pelear hasta los 45 años. Me quedan 20 años más”, aseguró y agregó: “Pero como en Río Cuarto no hay entrenadores, cumplo un doble rol cuando estoy acá”.
Al ser consultado sobre el prejuicio que mucha gente tiene sobre el MMA y otros deportes de contacto y su vínculo con la violencia, Sordi explicó que es algo similar a lo que pasa con otros deportes similares: “Como cualquier deporte de contacto, como el boxeo” y añadió: “También tengo amigos y gente más grande con los que me junto a comer y me dicen que somos agresivos, y no es así. En mi caso, soy un tipo tranquilo; me enojo, como cualquiera, pero de hecho les digo: ‘Me estas agrediendo y no te estoy diciendo nada’”, graficó.
El luchador riocuartense entiende que, “con el correr del tiempo y cuando (el deporte) crezca, en Argentina va a pasar como en otros países donde está más desarrollado y eso pasó al olvido”.
En cuanto al apoyo que recibe, precisó que es prácticamente nulo: “En el país, si no es fútbol, el apoyo es cero y para la parte privada, por la situación que vive, es complicado”.
Comparó la situación con Estados Unidos: “Allá cualquier empresa te puede dar 20 o 30 mil dólares como si nada, pero eligen primero a los yanquis, entonces también se me complica cuando estoy allá”.
A su vez, manifestó que en Brasil existe mucho más apoyo que acá porque fue el lugar en el que surgió este deporte hace ya unos 80 años. “Ellos fueron los que lo llevaron a TV y se hizo popular”, detalló y agregó como dato: “En el año 2011, sólo en un estado, contaban con 600 gimnasios y nosotros hoy aún no llegamos a 100, venimos atrasado, pero estamos logrando muchas cosas”, resaltó.
“Una sola vez, en la pelea más corta, que creo que duró 25 segundos, (el rival) me golpeó la rodilla y fue la única vez que me fui rengueando; después, salvo algunos cortes, no tuve grandes golpes. Igual es muy estresante y cuando termina la pelea lo único que querés es comer y dormir, nada más”, señaló al ser consultado sobre lo que viene luego de un combate.
Respecto de las previas, indicó que ahora pesa 108 kilogramos y que tiempo atrás peleaba en la categoría de los 84, por lo que debió bajar mucho. “Me ponía en una bañera con agua muy caliente y perdía hasta 10 kilos en una noche. Ahora no lo hago más, lo hice dos veces y me fue mal, eso después se recupera con suero”.
Al momento de explicar la diferencia del MMA y otros deportes similares, Sordi contó que ese es un deporte todo terreno: “En el box te pegan, en la lucha nadie te pega, pero acá te pegan, te patean, te dan codazos, es un mix de todo eso, que para mí lo hace más atractivo, es un todo terreno que para algunos lo hace peligroso”, aseguró.
También explicitó el motivo por el que ha logrado generar tanta popularidad: “Lo ve el que le gusta y el que no. Al que le parece impactante lo ve con los ojos entrecerrados y para el que le gusta el deporte de contacto es lo máximo… porque la próxima es pelear con espadas”.
Acerca del peligro de sufrir lesiones de cierta gravedad, puntualizó: “Te podés quebrar, puede pasar, pero no es común. Lo más común es en las manos”. Y sobre el dolor especificó: “Perdés sensibilidad”.
Apeló a una comparación que sostuvo que puede generar alguna polémica: “En el futbol es distinto, en el deporte de contacto te pegan o golpean y tenés que seguir porque si no te van a seguir pegando hasta que te ganan”. Y agregó: “En el futbol, por ejemplo, te pegan, te caés y te quedás en el suelo porque cuando la pelota para vienen, te ven y revisan. Acá no existe, tenés que seguir hasta el final”.
Luego se refirió a que en la última pelea le tocó experimentar un nocaut: “Si bien no me apagué por completo, no es algo tan desagradable. No quiero que me pase de nuevo, pero no es tan feo”.
Para finalizar, destacó su objetivo de cara al 2019: “En el torneo de ahora entré por un reemplazo con menos peleas, pero me prometieron un lugar para el año que viene, así que el objetivo es ese de mayo a diciembre”, cerró.
En una especie de balance, comentó: “Siempre intento mirar para atrás y me encuentro muchísimos errores; parte de mi trabajo, ahora que muchos chicos vienen atrás mío, es que no cometan los mismos errores que yo hice en la carrera”.
En cuanto a su futuro, estimó que su intención es convertirse en entrenador, pero que tiene el objetivo de mantenerse sobre la jaula durante un largo tiempo más. “Sí, es mi idea ser coach en algún momento, pero primero tengo como meta poder pelear hasta los 45 años. Me quedan 20 años más”, aseguró y agregó: “Pero como en Río Cuarto no hay entrenadores, cumplo un doble rol cuando estoy acá”.
Al ser consultado sobre el prejuicio que mucha gente tiene sobre el MMA y otros deportes de contacto y su vínculo con la violencia, Sordi explicó que es algo similar a lo que pasa con otros deportes similares: “Como cualquier deporte de contacto, como el boxeo” y añadió: “También tengo amigos y gente más grande con los que me junto a comer y me dicen que somos agresivos, y no es así. En mi caso, soy un tipo tranquilo; me enojo, como cualquiera, pero de hecho les digo: ‘Me estas agrediendo y no te estoy diciendo nada’”, graficó.
El luchador riocuartense entiende que, “con el correr del tiempo y cuando (el deporte) crezca, en Argentina va a pasar como en otros países donde está más desarrollado y eso pasó al olvido”.
En cuanto al apoyo que recibe, precisó que es prácticamente nulo: “En el país, si no es fútbol, el apoyo es cero y para la parte privada, por la situación que vive, es complicado”.
Comparó la situación con Estados Unidos: “Allá cualquier empresa te puede dar 20 o 30 mil dólares como si nada, pero eligen primero a los yanquis, entonces también se me complica cuando estoy allá”.
A su vez, manifestó que en Brasil existe mucho más apoyo que acá porque fue el lugar en el que surgió este deporte hace ya unos 80 años. “Ellos fueron los que lo llevaron a TV y se hizo popular”, detalló y agregó como dato: “En el año 2011, sólo en un estado, contaban con 600 gimnasios y nosotros hoy aún no llegamos a 100, venimos atrasado, pero estamos logrando muchas cosas”, resaltó.
“Una sola vez, en la pelea más corta, que creo que duró 25 segundos, (el rival) me golpeó la rodilla y fue la única vez que me fui rengueando; después, salvo algunos cortes, no tuve grandes golpes. Igual es muy estresante y cuando termina la pelea lo único que querés es comer y dormir, nada más”, señaló al ser consultado sobre lo que viene luego de un combate.
Respecto de las previas, indicó que ahora pesa 108 kilogramos y que tiempo atrás peleaba en la categoría de los 84, por lo que debió bajar mucho. “Me ponía en una bañera con agua muy caliente y perdía hasta 10 kilos en una noche. Ahora no lo hago más, lo hice dos veces y me fue mal, eso después se recupera con suero”.
Al momento de explicar la diferencia del MMA y otros deportes similares, Sordi contó que ese es un deporte todo terreno: “En el box te pegan, en la lucha nadie te pega, pero acá te pegan, te patean, te dan codazos, es un mix de todo eso, que para mí lo hace más atractivo, es un todo terreno que para algunos lo hace peligroso”, aseguró.
También explicitó el motivo por el que ha logrado generar tanta popularidad: “Lo ve el que le gusta y el que no. Al que le parece impactante lo ve con los ojos entrecerrados y para el que le gusta el deporte de contacto es lo máximo… porque la próxima es pelear con espadas”.
Acerca del peligro de sufrir lesiones de cierta gravedad, puntualizó: “Te podés quebrar, puede pasar, pero no es común. Lo más común es en las manos”. Y sobre el dolor especificó: “Perdés sensibilidad”.
Apeló a una comparación que sostuvo que puede generar alguna polémica: “En el futbol es distinto, en el deporte de contacto te pegan o golpean y tenés que seguir porque si no te van a seguir pegando hasta que te ganan”. Y agregó: “En el futbol, por ejemplo, te pegan, te caés y te quedás en el suelo porque cuando la pelota para vienen, te ven y revisan. Acá no existe, tenés que seguir hasta el final”.
Luego se refirió a que en la última pelea le tocó experimentar un nocaut: “Si bien no me apagué por completo, no es algo tan desagradable. No quiero que me pase de nuevo, pero no es tan feo”.
Para finalizar, destacó su objetivo de cara al 2019: “En el torneo de ahora entré por un reemplazo con menos peleas, pero me prometieron un lugar para el año que viene, así que el objetivo es ese de mayo a diciembre”, cerró.