Talleres abre una escuela de fútbol para chicos con síndrome de Down
El centro formativo de la institución cordobesa, que viene trabajando desde hace tres años, comenzará el 6 de marzo con la nueva iniciativa. Pueden asistir todos los niños de cuatro años en adelante
La escuela de fútbol de Talleres, Klusegol, que funciona en el predio del Edecop, abrirá una sección enteramente dedicada a los chicos con síndrome de Down. La misma comenzará a trabajar a partir del 6 de marzo y pueden asistir todos los niños y niñas mayores de cuatro años.
Enzo Pavia, director deportivo de la escuela, y Mailén Turri, encargada del proyecto, dialogaron con PUNTAL sobre las motivaciones de la iniciativa.
-¿Cómo surgió el proyecto de la escuela de fútbol para chicos con síndrome de Down?
- E.P.: El proyecto general de la escuela de trabajar con el fútbol surge con la idea de hacer hincapié en la parte formativa, que a mí me apasiona. Dentro de ese panorama general, aparece la iniciativa de trabajar con chicos con capacidades especiales, puntualmente con chicos con síndrome de Down.
Cuando comenzó la escuela de Talleres, se contempló esta idea. En su momento, no acompañaba la infraestructura. Este es el segundo año en el que estamos en el predio de Edecop, que nos ha brindado sus instalaciones y tenemos todas las comodidades. En ese sentido estamos en condiciones de hoy sí trabajar con chicos con síndrome de Down. Es algo muy novedoso para la ciudad, ya que hay centros que realizan actividades recreativas, pero no tienen puntualmente la escuela de fútbol exclusivamente para chicos con síndrome de Down. Específicamente se va a trabajar con actividades para ellos, dependiendo de sus capacidades y la idea es brindarles las herramientas para que ellos puedan rescatar lo mejor de cada una de ellas.
-¿Qué características tendría el trabajo?
-M.T.: Primero vamos a analizar cada uno de los casos. Sobre esa base iremos trabajando. Hay que destacar que el fútbol va a ser un medio para ayudar al desarrollo motriz. También utilizaremos su aspecto recreativo, apuntando mucho a la integración. Además, está la idea de trabajar juntamente con la escuela de fútbol que viene funcionando. Lo que se busca es que intervenga la familia, que se sienta parte y pase tiempo con los chicos.
-E. P.: El fútbol va a ser el medio que vamos a utilizar. Nos sentimos muy contentos y respaldados por las familias que asisten. Nuestra escuela se caracteriza por el acompañamiento que hace la familia. Van a los entrenamientos y están siempre dispuestos a colaborar con lo que haga falta. Nosotros nos denominamos “la familia de Klusegol” y ellos se sienten parte de ese colectivo. La idea cayó muy bien y estamos muy tranquilos de que contamos con mucho apoyo.
-¿Hay un límite de edad para los chicos que quieran asistir?
-M.T.: Es de cuatro años en adelante. A nosotros nos pareció que era interesante poder continuar con el trabajo con los chicos más allá de los 18 años. A veces se les da contención a los chicos hasta esa edad y después quedan a la deriva. Por eso la idea es que vayan todos aquellos que quieran, ya sean hombres o mujeres. La idea central es trabajar sobre las capacidades que el chico tiene.
Agustín Hurtado
Enzo Pavia, director deportivo de la escuela, y Mailén Turri, encargada del proyecto, dialogaron con PUNTAL sobre las motivaciones de la iniciativa.
-¿Cómo surgió el proyecto de la escuela de fútbol para chicos con síndrome de Down?
- E.P.: El proyecto general de la escuela de trabajar con el fútbol surge con la idea de hacer hincapié en la parte formativa, que a mí me apasiona. Dentro de ese panorama general, aparece la iniciativa de trabajar con chicos con capacidades especiales, puntualmente con chicos con síndrome de Down.
Cuando comenzó la escuela de Talleres, se contempló esta idea. En su momento, no acompañaba la infraestructura. Este es el segundo año en el que estamos en el predio de Edecop, que nos ha brindado sus instalaciones y tenemos todas las comodidades. En ese sentido estamos en condiciones de hoy sí trabajar con chicos con síndrome de Down. Es algo muy novedoso para la ciudad, ya que hay centros que realizan actividades recreativas, pero no tienen puntualmente la escuela de fútbol exclusivamente para chicos con síndrome de Down. Específicamente se va a trabajar con actividades para ellos, dependiendo de sus capacidades y la idea es brindarles las herramientas para que ellos puedan rescatar lo mejor de cada una de ellas.
-¿Qué características tendría el trabajo?
-M.T.: Primero vamos a analizar cada uno de los casos. Sobre esa base iremos trabajando. Hay que destacar que el fútbol va a ser un medio para ayudar al desarrollo motriz. También utilizaremos su aspecto recreativo, apuntando mucho a la integración. Además, está la idea de trabajar juntamente con la escuela de fútbol que viene funcionando. Lo que se busca es que intervenga la familia, que se sienta parte y pase tiempo con los chicos.
-E. P.: El fútbol va a ser el medio que vamos a utilizar. Nos sentimos muy contentos y respaldados por las familias que asisten. Nuestra escuela se caracteriza por el acompañamiento que hace la familia. Van a los entrenamientos y están siempre dispuestos a colaborar con lo que haga falta. Nosotros nos denominamos “la familia de Klusegol” y ellos se sienten parte de ese colectivo. La idea cayó muy bien y estamos muy tranquilos de que contamos con mucho apoyo.
-¿Hay un límite de edad para los chicos que quieran asistir?
-M.T.: Es de cuatro años en adelante. A nosotros nos pareció que era interesante poder continuar con el trabajo con los chicos más allá de los 18 años. A veces se les da contención a los chicos hasta esa edad y después quedan a la deriva. Por eso la idea es que vayan todos aquellos que quieran, ya sean hombres o mujeres. La idea central es trabajar sobre las capacidades que el chico tiene.
Agustín Hurtado