De visita en la nuestra ciudad, la actriz italiana Ilaria Gelmi, pone en escena hoy dos unipersonales: Pulgarcito en El Mascaviento y Pasajes en Ojo de Barro.
Pulgarcito
Hoy a las 18hs. en El Mascaviento Teatro (Av. Marconi 727) se presenta la obra a cargo de la actriz italiana Ilaria Gelmi. Entrada gral. $130. Descuentos a jubilados, estudiantes, AGD y ATE.
Basada en el cuento popular que habla de la pobreza, el abandono y el ingenio ante la adversidad.
Pulgarcito es el hijo menor de una familia de siete hermanos, los que son abandonados en el bosque por sus padres. El más pequeño de todos será el único que no cede a la desesperación y, a través del coraje y el ingenio, es capaz de rescatarse a sí mismo y a sus hermanos, tras una serie de aventuras.
La actriz en la escena utiliza el arte de la narración, dando voz y cuerpo para cada personaje, creando paisajes y ambientes, con el uso de una corporalidad dúctil para narrar con pocas palabras.
Pasajes
Esta noche a las 21hs. en Ojo de Barro (Bolívar 373), Gelmi sube a escena el unipersonal “Pasajes”, con la ayuda del dramaturgo Francesco Niccolini. Entrada libre, salida a la gorra.
"El viaje desde siempre es a la vez un medio y un fin, es un estilo de vida o para algunos la única manera posible de vivir; es una metáfora de la vida misma y la elección del viajar en autostop es una opción de confianza hacia otros seres humanos". Palabras de Pippa Bacca.
El autostop es el hilo conductor de la historia. Esta modalidad de viajar ya pertenecía a mis padres con los que lo he compartido y aprendido muchos viajes. Durante muchos años el autostop fue mi único medio de transporte.
En estas historias hablo sobre los viajes que hice con mi madre, los que hice sola, y los que hicieron mis padres durante los años 70 en Italia y en el extranjero.
Estas historias se cruzan con las historias en autostop de Pippa Bacca, artista performer de Milán, cuando de niña viajaba con su mamà, sus hermanas y luego sola por el mundo.
Cuento también de su último viaje en el 2008: Pippa con Silvia Moro, cómo artista y mensajera de paz, vestida de novia, salió de Milán para llegar en autostop a Gerusalemme pero su viaje terminó en Estanbul.
A pesar de la diversidad de las elecciones - para Pippa era un acto performativo mientras que para mí fue un actuar en mi vida cotidiana- el autostop es un potente instrumento de provocación que rompe el estereotipo femenino, y al mismo tiempo, un "termómetro" para medir las relaciones y "cómo va el mundo."
En las historias contadas junto a los seres humanos con lo que uno se cruza y se relaciona, la comida “nutre” en el sentido real y simbólico.
Contar de los viajes en autostop significa narrar sobre los encuentros entre personas, muchas veces de culturas diferentes. Significa ver cómo lentamente se empieza a ver al otro por lo que es y no sólo por lo que aparece; significa ser testigo de cómo la intimidad se crea también a través de los silencios, que no son todos iguales. Hay que tomar un tiempo para estar, compartiendo un tramo de la carretera que puede convertirse en una oportunidad de encuentro, o a veces sólo un regalo que te vitaliza.
Hoy a las 18hs. en El Mascaviento Teatro (Av. Marconi 727) se presenta la obra a cargo de la actriz italiana Ilaria Gelmi. Entrada gral. $130. Descuentos a jubilados, estudiantes, AGD y ATE.
Basada en el cuento popular que habla de la pobreza, el abandono y el ingenio ante la adversidad.
Pulgarcito es el hijo menor de una familia de siete hermanos, los que son abandonados en el bosque por sus padres. El más pequeño de todos será el único que no cede a la desesperación y, a través del coraje y el ingenio, es capaz de rescatarse a sí mismo y a sus hermanos, tras una serie de aventuras.
La actriz en la escena utiliza el arte de la narración, dando voz y cuerpo para cada personaje, creando paisajes y ambientes, con el uso de una corporalidad dúctil para narrar con pocas palabras.
Pasajes
Esta noche a las 21hs. en Ojo de Barro (Bolívar 373), Gelmi sube a escena el unipersonal “Pasajes”, con la ayuda del dramaturgo Francesco Niccolini. Entrada libre, salida a la gorra.
"El viaje desde siempre es a la vez un medio y un fin, es un estilo de vida o para algunos la única manera posible de vivir; es una metáfora de la vida misma y la elección del viajar en autostop es una opción de confianza hacia otros seres humanos". Palabras de Pippa Bacca.
El autostop es el hilo conductor de la historia. Esta modalidad de viajar ya pertenecía a mis padres con los que lo he compartido y aprendido muchos viajes. Durante muchos años el autostop fue mi único medio de transporte.
En estas historias hablo sobre los viajes que hice con mi madre, los que hice sola, y los que hicieron mis padres durante los años 70 en Italia y en el extranjero.
Estas historias se cruzan con las historias en autostop de Pippa Bacca, artista performer de Milán, cuando de niña viajaba con su mamà, sus hermanas y luego sola por el mundo.
Cuento también de su último viaje en el 2008: Pippa con Silvia Moro, cómo artista y mensajera de paz, vestida de novia, salió de Milán para llegar en autostop a Gerusalemme pero su viaje terminó en Estanbul.
A pesar de la diversidad de las elecciones - para Pippa era un acto performativo mientras que para mí fue un actuar en mi vida cotidiana- el autostop es un potente instrumento de provocación que rompe el estereotipo femenino, y al mismo tiempo, un "termómetro" para medir las relaciones y "cómo va el mundo."
En las historias contadas junto a los seres humanos con lo que uno se cruza y se relaciona, la comida “nutre” en el sentido real y simbólico.
Contar de los viajes en autostop significa narrar sobre los encuentros entre personas, muchas veces de culturas diferentes. Significa ver cómo lentamente se empieza a ver al otro por lo que es y no sólo por lo que aparece; significa ser testigo de cómo la intimidad se crea también a través de los silencios, que no son todos iguales. Hay que tomar un tiempo para estar, compartiendo un tramo de la carretera que puede convertirse en una oportunidad de encuentro, o a veces sólo un regalo que te vitaliza.

