Estrella de Río Cuarto fue fundada en 1892 y se mantuvo con altibajos hasta 1925, año en el que se disolvió definitivamente. A partir de ahora volverá a mantener encuentros regulares en un nuevo espacio, ya que el sitio original está en manos del Partido Socialista y de la Biblioteca Segat.
En una charla con Puntal, Clavero destacó la importancia de reabrir la logia más antigua de Río Cuarto y señaló que aspiran a que crezca el número de miembros a medida que pase el tiempo.
“Es usual que los que estamos en la construcción de la masonería visitemos las logias constantemente y, especialmente, para el cambio de autoridades. En este caso, venimos de Córdoba capital. Estuvimos festejando con mucha alegría y emoción los 150 años de una de las logias señeras de Córdoba: Piedad y Unión. Fue la primera logia de la provincia. Ahora vinimos a Río Cuarto porque estamos levantando otra logia. Estamos contentos porque la masonería se va agrandando”, comentó Clavero.
-¿Ya está definida su reactivación?
-Sí, Estrella de Río Cuarto había abatido columnas como decimos nosotros. Había desaparecido. Ahora está vigente una vez más, con el objetivo de acercar la masonería a la ciudadanía.
-Estrella de Río Cuarto desapareció en 1925…
-Siempre decimos que 1930 fue un año bisagra. La masonería empezó a decaer por los problemas mundiales, las opiniones dogmáticas que venían de Europa y la sucesión de gobiernos militares. Luego se produjo un valle, donde se perdieron muchas logias en todo el país. Después, lentamente, en los años 80 y 90, se fueron recuperando. La masonería florece cuando hay democracia, ya que es una entidad librepensadora y laica.
-¿Sobre qué línea trabajan?
-Nosotros somos absolutamente contrarios a los dogmatismos y fanatismos, tanto políticos como religiosos. Abogamos por la libertad absoluta de conciencia y de pensamiento. Además, impulsamos el laicismo en materia de educación. La masonería está presente en el mundo desde hace 300 años, luchando por esos ideales y valores.
-¿La sede central está en Buenos Aires?
-Sí, la sede central está en Buenos Aires, al igual que el gobierno central de la institución.
-En Río Cuarto hay otra logia de masones que se encuadra en la línea del Gran Oriente, con sede en Mendoza, ¿ustedes están vinculados a la inglesa?
-Somos de la línea tradicional. Fue la primera que llegó a la Argentina, en 1857. Por lo tanto, tenemos 162 años de historia en el país.
-Imagino que, después de tantos años de inactividad, recuperar la logia Estrella de Río Cuarto es un paso significativo para ustedes…
-Exactamente. Por eso decimos que estamos muy contentos. Empezamos a divulgar mucho la masonería. Somos unos convencidos de que la gente no entraba a la masonería porque no la conocía. Hemos amigado a la masonería con la sociedad y eso empezó con la ayuda de ustedes, los periodistas. Nos abrimos. Antes, el gran maestre no salía nunca a hablar con nadie. Era muy difícil entrar a la masonería porque había que conocer a alguien que te llevara. Hoy por hoy, nosotros utilizamos las herramientas de internet. Cualquier ciudadano manda un mail a nuestra página y nos ponemos en contacto para conocernos.
-¿Qué es la masonería?
-La masonería tiene varias definiciones. La que a mí más me gusta es la que dice que es una escuela de vida y de conducta. Nosotros en la masonería estudiamos al ser humano desde que nace, se desarrolla y muere. Lo estudiamos a través de las distintas facetas de la vida. Por supuesto que atravesamos la axiología del ser humano, es decir, los valores, de los cuales la ética es fundamental, es nuestra piedra angular.
-La masonería tiene cierta mala fama, sobre todo cuando se hace alusión a ritos pocos convencionales o a cuestiones esotéricas…
-En todo ese tipo de opiniones negativas sobre la masonería hay culpas concurrentes. La masonería se encerró mucho en sí misma y el hecho de no salir a la calle, de no hacerse conocer, hizo que toda la actividad que desarrollamos se conociera mal. Para ingresar a la masonería no se necesita más que ser un hombre libre y de buenas costumbres. Libre en el sentido de pensar por sí mismo, que no sea dogmático ni fanático. De buenas costumbres implica tener una familia y un trabajo que permita pagar la cuota mensual que nosotros tenemos para funcionar, ya que no recibimos ningún tipo de subsidio. Es una institución iniciática. Para ingresar hay que atravesar una ceremonia de iniciación que se hace a través de un ritual.
-¿Qué ritual?
-El ritual es el que nos conduce y nos ordena dentro de la logia. La logia es el lugar físico donde se reúnen 20 o 30 hermanos que la constituyen. Es allí donde se hablan de distintos temas atinentes al ciudadano. El ritual sirve para decir quién habla primero, quiénes son los que dan las opiniones finales, etcétera. La famosa ceremonia de iniciación es un paseo por las viejas escuelas de la sabiduría de la antigüedad.
-¿Admiten mujeres en la logia?
-Nosotros seguimos la escuela tradicional de la masonería de hombres. Tenemos mucha relación con la masonería femenina, donde nos presentamos en conjunto ante la sociedad, pero no trabajamos en conjunto porque tenemos distintos organismos o institutos para masónicos que se muestran en la sociedad. En las universidades abrimos cátedras de libres pensamientos y eso lo hacemos en conjunto con la masonería femenina, entre otras acciones. De todas maneras, mantenemos el trabajo tradicional de los hombres por un lado y de las mujeres por el otro.
-En su momento, Estrella de Río Cuarto tenía sus reuniones en lo que hoy es la Biblioteca Segat, ¿cuentan con un nuevo espacio en la ciudad?
-Sí, hay un nuevo lugar.
-¿Mantienen en reserva el nombre de las autoridades y los miembros de la logia local y el lugar de reunión?
-En general, la masonería no tiene reserva. Nosotros, en la casa central de Buenos Aires tenemos un cartel que dice Masonería Argentina. Sin embargo, puede que en las ciudades del interior, donde la gente se conoce más, se guarde alguna reserva. No vemos obstáculos para salir a la luz porque somos ciudadanos comunes que tenemos nuestros trabajos y familias. En las ciudades chicas puede haber gente que tenga miedo a alguna represalia laboral, por ejemplo, y decide no revelar que forma parte de la masonería.
-¿Cuánta gente participa de Estrella de Río Cuarto?
-Hay unos 25 anotados. Esto va a crecer rápidamente.
-¿La idea de reactivar la logia fue desde Río Cuarto a Buenos Aires o viceversa?
-Fue un complemento. Nosotros, desde Buenos Aires, a través de los delegados, estamos trabajando para hacer crecer a la masonería. Si bien Estrella de Río Cuarto estaba cerrada, había riocuartenses que participaban en logias de otras ciudades. Ahora se conformó la logia en la ciudad y la gente puede trabajar aquí.
-¿Quién encabeza la logia Estrella de Río Cuarto?
-El gran maestre es el que dirige todas las logias del país. Después, cada logia tiene su presidente que se llama venerable maestro. Aprovecho esta oportunidad para decirle a la ciudadanía de Río Cuarto que la masonería está presente una vez más. Por eso, todo aquel que quiera elevarse moral, espiritual, intelectual y éticamente tiene las puertas abiertas en la masonería.
Dato
La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones engloba a una importante cantidad de logias en todo el país, como el caso de Estrella de Río Cuarto.
Por la acción de la actual conducción, se pasó de 1.700 masones en 2008 a 7.500 en la actualidad (12 mil si también se cuentan los masones que están inactivos).
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal