Impulso Tambero 2: la mirada de productores ante el relanzamiento
ientras los trascendidos de un nuevo dólar soja para el mes próximo siguen circulando en línea con guiños al campo que tendría agendado el ministro de Economía y precandidato a presidente, Sergio Massa, lo que sí se concretó esta semana es el anuncio de una nueva instancia del Programa Impulso Tambero, que se lanzó por primera vez el 6 de enero en Villa María y que buscó transferirles recursos a los tambos golpeados por los efectos de la sequía, la falta de pasturas y el encarecimiento de alimentos alternativos.
Esta nueva versión tiene previsto dos cuotas de hasta $800 mil mensuales para quienes produzcan hasta 7 mil litros diarios. El corte anterior era de 5 mil litros. “Esto permite que tengan una asistencia adicional por los próximos 60 días de $20 por cada litro de leche”, dijo Massa.
Si bien en medio de las crecientes dificultades que afronta el sector la transferencia no deja de ser un alivio, los tamberos reclaman medidas más de fondo para socorrer al eslabón más débil de la cadena láctea. “Trae un alivio en momentos de tanto ahogo. Por eso todos los productores que pueden lo toman; es bien recibido ya que es tal el agobio que hoy se sufre en el sector tambero que toda ayuda es bienvenida. Sabemos también que no es la solución, los programas son programas y como empiezan se terminan y lo que nos hace falta en realidad es previsibilidad, es política a futuro con reglas claras para tener una producción, o planificar una producción estable en el tiempo y poder tener las certezas de que uno va a poder seguir produciendo, creciendo, invirtiendo. El tambo no es un negocio del que se entra y se sale tan fácil”, dijo la tambera cordobesa de Alicia, en el departamento San Justo y referente del sector en Federación Agraria, Marisa Boschetti.
Desde la cuenca láctea del oeste bonaerense, otra tambera, referente de CRA, Andrea Passerini, agregó que “en un contexto de sequía, de precios debilitados en el mercado externo y de consumo interno enclenque, gran parte de los tambos del país tienen los rodeos encerrados y hay que salir a comprar la comida porque la sequía sigue, la alfalfa se quemó en el verano y no se pudo sembrar pasturas de invierno. Y un número estimado entre alimento balanceado, harina y o cáscara de soja, maíz, grano y rollo, da entre $1.300 y $1.500 al tipo de cambio actual, por vaca y por día. Entonces si tenemos en cuenta que la provincia de Buenos Aires tiene en promedio unas 200 vacas por tambo está claro que lo de 800 mil pesos es ridículo”.
Para Boschetti, “lo que nosotros necesitamos son reglas claras, con políticas de estado que trasciendan los gobiernos y que generen esa certidumbre para que el productor se afiance cada vez más dentro de sus producciones y que estas producciones provoquen el arraigo y que generen ese movimiento en los pueblos del interior que tanto necesitamos”, acotó.
En esa línea, Passerini puntualizó que “el problema es que no hay financiamiento genuino bancario para solventar el capital de trabajo con período de gracia y tasas relativamente razonables, porque estamos en quebranto, estamos perdiendo plata, nos estamos endeudando para darle de comer a las vacas. Ahí uno se da cuenta que esto es un parche de campaña”.
La tambera de Alicia tomó también la ausencia de financiamiento y los efectos de la sequía que no terminan: “Seguimos en un momento muy complicado con esta inclemencia climática como es la sequía que venimos soportando durante ya tres años. Hay un déficit de agua muy importante en la zona que no se termina de ir, que continúa, y que por ahora tampoco aparecen pronósticos alentadores. Seguimos esperando a la bendita lluvia que no llega mientras vivimos momentos económicos que son bastante complejos”, describió Boschetti.
Por último, Passerini recordó que del Impulso Tambero 1 queda la quinta cuota aún sin cobrar. “Ahora agregaron una a la pendiente, sumaron dos, y lo presentaron como Impulso Tambero 2. Mientras, el 40% del precio de los lácteos en góndola son impuestos y los funcionarios hacen campaña con la necesidad del sector. La verdad que parece todo una burla lo que estamos padeciendo los tamberos de la Argentina”, concluyó la referente de CRA.