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Materiales para viviendas sustentables y de buen diseño

Tierra, piedra y madera son algunos de los materiales naturales que se usan desde mucho tiempo para construcciones que respetan el clima y de su entorno.

Muchos de los materiales naturales han sido relegados o han caído en el olvido. Hoy, muchas empresas buscan demostrar que a través de la bioarquitectura es posible proyectar viviendas, emprendimientos comerciales o edificios públicos con buen diseño y bajo impacto ambiental que minimicen la contaminación, reduzcan costos de obra y favorezcan el ahorro de energía.

Algunas de las formas de construcción que se buscan rescatar y divulgar son tradicionales en muchas zonas de nuestro país, como el adobe en el Noroeste y Cuyo, o los entramados de madera en el Litoral y el Noreste en general. En distintas provincias también se utiliza la quincha y técnicas como el tapial, los encofrados y los bloques de tierra comprimida (BTC).

Para desarrollar bioarquitectura es necesario observar el comportamiento del recorrido solar, las lluvias o los vientos predominantes durante las cuatro estaciones. Así se puede plantear la orientación de puertas, ventanas y aleros para propiciar la luz y el calor natural, plantar o valerse de la vegetación existente para refrigerar o asolear ciertos muros.

Otro elemento fundamental de estas construcciones son los aleros que protegen a los muros de la lluvia, dejan entrar el sol en invierno y dan sombra en verano. En síntesis, integrar la vivienda a los ciclos de la Tierra y dejar surgir ese impulso atávico que se despierta cuando estamos en medio de la naturaleza.

Materiales de aporte ecológico

Los materiales sustentables que hoy se usan en construcciones modernas, confortables y en equilibrio con el paisaje que las rodea no solo evitan la emisión de sustancias contaminantes, sino que además pueden absorberla y de ese modo reducir doblemente la huella ambiental. Te contamos algunas características y ventajas:

Adobe: es la mezcla de tierra tamizada, agua y fibras en proporciones que surgen de los requerimientos climáticos. Se coloca en moldes, se desmolda y se deja secar sin utilizar cocción. Se debe proteger del agua con aleros y zócalos.

Tierra: el uso del suelo que pisamos como material constructivo tiene muchos beneficios. Es reutilizable ilimitadamente, solo debe triturarse y humedecerse con agua. Se economiza el costo de transporte, si se utiliza la tierra del lugar, es agradable al tacto y su manipulación es inocua.

Tapial: es un elemento estructural moldeado in situ. La mezcla que lo compone es tierra tamizada humedecida colocada entre moldes de madera o metálicos y compactada hasta obtener la densidad máxima mediante el uso de pisones manuales o mecánicos.

Techos verdes: Este tipo de techos son cubiertas que, preparadas con diversas capas de impermeabilización, drenaje y sustrato, permiten el crecimiento de vegetación. Cada vez más se comienza a ver este tipo de cubiertas. Algunas razones de ello son:

Mejoran el aislamiento térmico y acústico, amortiguan la temperatura y la humedad, lo que permite el ahorro energético en la climatización de edificios.

Protegen a la membrana hidrófuga de los rayos UV y filtran el escurrimiento de las lluvias.

Quincha: es una técnica compuesta por estructura y relleno que se puede realizar con materiales de origen vegetal o industrial, como bastidores de madera, cañas o estructura metálica. Se elabora en la obra o de manera prefabricada lo que agiliza los tiempos de trabajo.

Madera: el entramado de madera o platform frame es el método más popular de la construcción en seco en todo el mundo. Se basa en una estructura de listones que pueden clavarse entre sí. En la Argentina desde hace algunos años se lo considera un sistema tradicional igual que el hormigón, hierro o mampostería. Además, la madera que tanto nos gusta por su nobleza y calidez se emplea en cerramientos, cubiertas, carpinterías, muros y entrepisos. Algunas de sus tantas ventajas es que se trata de un recurso natural reno vable, reutilizable y reciclable que funciona como aislante térmico y acústico.