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Investigan el crimen de Matías Norris, a media cuadra del Cementerio

En la noche del viernes, Matías Norris fue encontrado sin vida por sus familiares en la casa interna que alquilaba. Murió de una puñalada en el tórax. Tenía otras heridas de arma.

Un joven de 27 años fue asesinado de varias puñaladas en su domicilio, ubicado a media cuadra del Cementerio de la Villa de la Concepción, aunque todavía no se logró establecer el móvil del homicidio.

Matías Norris fue encontrado sin vida en la noche del viernes por sus familiares, luego de no haber tenido contacto desde el jueves.

El joven se encontraba sin vida en el interior de la casa que alquilaba en un pasaje interno al 1850 de calle Buenos Aires, en el oeste de la ciudad.

Tras la denuncia de la familia, en el lugar se constituyó personal policial y de la Policía Científica, siguiendo directivas del fiscal de Instrucción de Cuarto Turno, Daniel Miralles.

Norris presentaba varias heridas de arma blanca en el tórax y en el rostro, pero también tenía pequeños cortes en sus brazos y manos, debido a que intentó defenderse de las agresiones del atacante.

El homicida tuvo tiempo para atar una de las piernas del joven a la cama en la que fue encontrado.

En la madrugada de ayer, integrantes de la Policía Científica del Ministerio Público Fiscal completaron las tarea de campo con las pericias correspondientes. La morguera judicial trasladó el cuerpo hasta la morgue del Hospital San Antonio de Padua.

La autopsia estuvo a cargo de la forense Ana Laura Peiovich, quien precisó que el cuerpo del joven recibió tres lesiones profundas en el rostro, mientras que la herida mortal “fue en el tórax, con lesión en base de pulmón izquierdo, hemotórax izquierdo y lesión en ventrículo derecho”.

La forense confirmó que el joven se defendió del ataque, ya que presentaba lesiones en sus manos y brazos.

La investigación policial está a cargo de personal del Departamento Investigaciones de la Unidad Departamental y de efectivos de Homicidios de Córdoba, que se encontraban en la región por el crimen del padre Jorge Vaudagna en la ciudad de Vicuña Mackenna.

El fiscal Miralles estuvo supervisando las tareas en el lugar del crimen junto con el titular de la División Investigaciones, Gustavo Della Mea.

En principio, el móvil del crimen sería robo, aunque no trascendieron los elementos que habrían sido sustraídos del domicilio y no se descartan otras hipótesis por la saña del homicida.

La casa donde se produjo el homicidio es la tercera y última desde la calle, en un sector con poca iluminación y de fácil acceso por el patio, que da a calle Antonio Lucero.

El joven, que tenía remises, vivía hace unos tres años en esa vivienda y era considerado un muy buen vecino, por los habitantes del sector.

“Era muy amable y reservado, tenía unos perros callejeros al frente de su casa”, comentó una vecina de la calle Buenos Aires.

Otro vecino comentó que hacía unas dos semanas habían entrado al patio y del tender le robaron un buzo y se había quejado por la inseguridad en el sector, ya que era el segundo hurto que sufría en pocos días.

Los vecinos dicen que el lugar es oscuro y que hay muchos robos, especialmente en el cementerio.