El equipo de la Fundación Santiago Yuni cerró el año y ya piensa en el 2021
“Lo que más valoro de este año que pasó son el sacrificio y la voluntad que pusieron los chicos para seguir entrenando desde sus casas y después sumarse a los trabajos con nosotros”, destaca Maximiliano Medina, entrenador y miembro del equipo de tenis adaptado de la Fundación Yuni, que esta semana cerró este complejo 2020. El final de las actividades estuvo marcado por un mini torneo interno entre los integrantes del equipo.
“Es difícil hacer una evaluación de lo que ha sido este año. Vos pensá que tuvimos sólo dos meses de actividad plena; eso es muy poco para hacer una valoración”, explica Medina. Agrega que por ese motivo lo que más rescata es la vocación de los jugadores por mantenerse en forma y no dejar de practicar. “Ellos siguieron trabajando en sus casas. Estuvimos en contacto permanente y fue gratificante ver en qué nivel nos encontramos cuando pudimos volver a trabajar juntos acá en la vecinal barrio Industrial”, precisa.
La gran novedad dentro de un año tan complicado fue el haber conseguido una nueva sede para las actividades del equipo en la vecinal de barrio Industrial. “Estamos muy cómodos acá y estamos muy agradecidos con cómo nos han recibido”, señala Medina.
El final del 2020 los encuentra ya con la cabeza puesta en lo que serán los desafíos para la temporada 2021. “Vamos a volver a trabajar los últimos días de enero. Vamos a tener el receso ahora por las fiestas, unas vacaciones y después volvemos a los trabajos”, detalla Medina.
El profesor explica que todavía no hay un cronograma establecido para las competencias del año venidero. “Estamos esperando, pero tenemos las mejores expectativas respecto de lo que vendrá. Sobre todo después de lo que ha sido este 2020”, remarca Medina.