Policiales | Medina

La victoria legal de Maxi Medina, un gladiador en silla de ruedas

Una jueza ordenó que sea indemnizado económicamente por el conductor que lo atropelló hace 6 años, y por los frentistas y la Municipalidad que no mantenían la vereda transitable, lo que obligó al peatón a bajar a la calle

“Que la Justicia hable por mí”, le respondió Maximiliano Medina al hombre que lo atropelló. Seis años después de quedar postrado, espera un justo resarcimiento.

 

Tras largos años de lucha en los Tribunales, Maximiliano Medina, un excabo primero del Ejército, acaba de conseguir un triunfo judicial.

El 22 de mayo, la jueza Selene Carolina López ordenó que Medina sea indemnizado en forma conjunta por el conductor que lo atropelló, los frentistas y la Municipalidad de Río Cuarto, por no mantener despejado y transitable el sector de la vereda donde se produjo el accidente.

La mañana del 8 de enero de 2014, Medina salió caminando desde su casa hacia el centro cuando se topó con una verdadera emboscada. A la altura de Sadi Carnot al 1.400, una vereda cubierta de malezas y un paredón a punto de desmoronarse lo obligaron a bajarse y seguir camino por el cordón cuneta. A eso se sumó que en sentido contrario y a alta velocidad se aproximaba un Fiat Regatta que lo levantó como si fuese una bolsa.

Horacio Arias, un chofer de Cotreco que venía de una salida con compañeros de trabajo, dejó tendido al peatón y siguió camino sin brindarle ninguna ayuda.

Cada uno de estos detalles de la mañana trágica salieron a la luz en el juicio penal que le hicieron al conductor negligente.

Debieron pasar tres años para que Arias y Medina se vieran por primera vez a los ojos. Fue en junio de 2017, cuando la Cámara Primera del Crimen, a cargo de la jueza Virginia Emma, juzgó al conductor.

En esa ocasión, Arias le pidió disculpas al hombre de 33 años en silla de ruedas. “No soy alguien que sale a la calle a atropellar gente, trabajo para mantener a mi familia. Te pido mil disculpas”, se excusó. El acto de contrición era tardío. Así se lo recordó Medina: “Ahora es tarde, dejo que la Justicia hable por mí”, dijo.

Aquel fallo no lo dejó plenamente conforme; el fiscal Julio Rivero había pedido pena efectiva y la Cámara le aplicó a Arias dos años y seis meses de prisión en suspenso, y una inhabilitación de 18 meses para volver a conducir.

Más allá del sabor agridulce, el juicio penal le allanó el camino en la órbita civil de la Justicia, donde Medina exige una indemnización en forma solidaria al conductor, y también a los frentistas y a la Municipalidad de Río Cuarto por no tener en condiciones una vía de paso para los peatones.

Espaldarazo judicial

Ahora, la resolución número 15 del Juzgado Civil y Comercial de Tercera nominación, a cargo de la jueza Selene Carolina López, obligó a las tres partes demandadas a indemnizar a Maximiliano Medina con una suma de 2.488.000 pesos, por los daños y perjuicios que le provocaron.

El fallo estimó que Arias deberá responder por el 80 por ciento de esa suma, en tanto que los otros demandados deberán hacerse cargo del 20 por ciento restante.

Medina, una persona sumamente activa, quedó imposibilitado de caminar de por vida, y además perdió el trabajo que tenía en el Area de Material de Las Higueras.

La situación económica de Medina lejos está de ser desahogada, pero según confió su abogado, Paulo Espamer, difícilmente pueda percibir un resarcimiento en el corto plazo, pues el fallo no está firme.

A la casi segura apelación de quienes fueron obligados a abonar la indemnización, se sumará la del propio Medina.

Su abogado, Paulo Espamer, confió a Puntal que no están de acuerdo con el cálculo de la suma a la que arribó el tribunal ni tampoco con la determinación de los porcentajes a afrontar por cada uno de los demandados (ver recuadro).

De acuerdo a las pericias médicas, Maximiliano Medina sufre una incapacidad de entre el 85 y 90 por ciento. Eso la ha impedido conseguir un empleo, luego de que el Ejército lo diera de baja.

De todos modos, Medina ha dado claras muestras de resiliencia: se las ingenió para colaborar en emprendimientos familiares y es un destacado deportista en las disciplinas del básquet y el tenis de mesa adaptados.

En los dos deportes ya cosechó galardones. Ahora, el triunfo llegó desde otros ámbitos, desde los Tribunales. Su espíritu de lucha deberá acompañarlo un trecho más hasta que la resolución quede firme y pueda recibir el resarcimiento que le corresponde.

“Todos deberían responder en la misma medida”

Más allá de que la Justicia le dio la razón a Maximiliano Medina y falló en contra del conductor que lo atropelló y también responsabilizó a los frentistas y al Municipio, la pulseada judicial continuará.

“Nosotros seguramente apelaremos porque si bien se hizo lugar a todos los aspectos de la demanda, creemos que el cálculo del monto de la indemnización ha sido erróneo”, anticipó el abogado de la querella, Paulo Espamer.

Consideró que también fue incorrecta la distribución del porcentaje que deberá afrontar cada uno de los demandados. “Entendemos que no se ha ajustado a los hechos. Lo que nosotros reclamamos es que todos sean declarados solidariamente responsables en igual medida”, afirmó.

La interpretación que hizo el letrado es que si bien no caben dudas de la responsabilidad del conductor que arrolló a Maximiliano Medina a plena luz del día, la desidia de los frentistas y del organismo encargado de fiscalizar también influyeron en el resultado lesivo. “Si la vereda hubiera estado en condiciones y la Municipalidad hubiese cumplido en tiempo y forma con la ordenanza que obliga a mantener las veredas en condiciones para caminar, este hombre no hubiese tenido que bajar a la calle y el accidente no hubiera ocurrido”, recalcó.