Río Cuarto | Memoria

Vivía donde está el Tribunal, se fue a Córdoba y la asesinó la dictadura

Ana María Villanueva fue interceptada el 2 de junio de 1976 por un patrullero policial y ese mismo día su cuerpo sin vida fue ingresado a la morgue. Ayer se colocó una placa con su nombre en la puerta del órgano de control

En el Tribunal de Cuentas se puso una placa en homenaje a una desaparecida.

 

Vivía donde está ahora el Tribunal de Cuentas, se fue a Córdoba a estudiar y terminó asesinada por la dictadura militar.

Ana María Villanueva fue interceptada el 2 de junio de 1976 por un patrullero en la ciudad de Córdoba y ese día su cuerpo sin vida fue ingresado a la morgue.

La riocuartense tenía apenas 23 años de edad.

Ayer se colocó una placa con su nombre en la puerta del citado órgano de control, donde fue su casa familiar, en el marco de un emotivo acto por los 50 años del golpe.

La ceremonia contó con la presencia de autoridades municipales, integrantes de la Comisión de la Memoria, de sus hermanas: María Cristina y Silvia Villanueva, y demás familiares.

“Fue un acto muy emotivo para nosotros. Recordarla a ella y también cada uno de los rincones de lo que fue nuestra casa fue muy fuerte”, dijo ayer a Puntal su hermana María Cristina.

Ana María nació en Río Cuarto el 8 de mayo de 1953, siendo la tercera de los seis hijos de Ángel José Villanueva, cerealista, y Julia Elva Medina, directora de escuela.

“Durante su infancia y adolescencia en Río Cuarto, combinó la escolaridad con clases de danza clásica, danza española, guitarra, inglés y una intensa afición por la lectura, egresando de la escuela secundaria con el título de maestra normal, que ejerció brevemente”, se informó.

En 1971, “Villanueva comenzó sus estudios de abogacía en la Universidad Nacional de Córdoba y dos años más tarde se inscribió en la Licenciatura en Comunicación Social, ámbito en el que también militó políticamente”.

Y, el 2 de junio de 1976, tres meses después del golpe militar que derrocó al gobierno democrático de María Estela Martínez, “Villanueva, Jorge Diez, Carlos Oliva y Héctor Hunziker se encontraron en el barrio Villa Cabrera de la ciudad de Córdoba, con el fin de organizar la recuperación de un mimeógrafo casero para la elaboración de volantes, ocasión en la que el grupo fue interceptado por un patrullero policial”.

Villanueva, Diez y Oliva fueron reducidos y llevados a la fuerza por el vehículo policial. El mismo día sus cuerpos sin vida fueron ingresados en la morgue.

En marzo de 2012, “agentes del Comando Radioeléctrico de la Policía de la Provincia de Córdoba fueron condenados por el secuestro y asesinato con alevosía de Ana María Villanueva, Jorge Diez y Carlos Oliva”, quedando demostrado en la causa que, “luego de secuestrarlos en la vía pública, fueron llevados a un descampado en las inmediaciones del Estadio Mario Alberto Kempes, donde recibieron más de 170 balas”.

-¿Cómo hay que recordarla a Ana María?-, preguntó Puntal.

-Como una joven soñadora que quería cambiar el mundo.