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A los 90 años, falleció el represor y genocida Luciano Menéndez

Desde el Tercer Cuerpo del Ejército dirigió el “plan sistemático de exterminio en Córdoba y 9 provincias del noroeste”. Recibió 15 perpetuas y estaba implicado en 800 causas por crímenes de lesa humanidad

El represor, genocida y extitular del Tercer Cuerpo del Ejército Luciano Benjamín Menéndez murió ayer a los 90 años en el Hospital Militar de Córdoba, donde se encontraba internado desde el 7 de febrero último por afecciones coronarias y biliares.

El cuadro de salud del exmilitar se había agudizado en momentos en que afrontaba un nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad.

Según los fundamentos de las condenas judiciales, Menéndez fue el principal responsable del "plan sistemático y generalizado de exterminio de la oposición política" de la última dictadura militar (1976-1983) en Córdoba y en 9 provincias del noroeste.

Fue uno de los genocidas no beneficiados por la ley de Obediencia Debi-da, dictada en 1987, recibió 15 condenas perpetuas y se hallaba implicado en unas 800 causas por crímenes cometidos por el terrorismo de Estado.

Eliminaba las pruebas

En su carácter de jefe del Tercer Cuerpo del Ejército y de la llamada Área 311, que abarcaba 10 provincias, Menéndez impartía órdenes e instrucciones, supervisaba sus resultados y generaba las condiciones para que fueran eliminadas todas las pruebas para que sus autores tuvieran impunidad.

Asumió la comandancia de esa jurisdicción militar con sede en Córdoba entre septiembre de 1975 y el mismo mes de 1979, pero alcanzó un poder absoluto sobre las 10 provincias del noroeste y Cuyo. 

Desde esa posición, fue el creador de los dos primeros centros clandestinos de detención del país: "La Escuelita" de Famaillá, en Tucumán, y "Campo de la Ribera", en Córdoba.

Apodado “La Hiena” por su crueldad con los prisioneros y “Cachorro” por ser hijo de un militar, Menéndez, un ultranacionalista católico, se casó con Edith Angélica Abarcay, fallecida en 2012, con quien tuvo siete hijos. 

Su linaje militar da cuenta de un padre teniente con actuación en la represión contra los anarquistas y comunistas, un tío que participó del intento de golpe contra el por entonces presidente Juan Domingo Perón en 1951 y un primo -Mario Benjamín, fallecido- que sucumbió como gobernador militar en el intento de reconquistar las Islas Malvinas en 1982.

A mediados de los años '60, fue alumno de la llamada "escuela contrarrevolucionaria francesa" y en los '70 viajó al campamento de Fort Lee, en Estados Unidos, para conocer la Doctrina de la Seguridad Nacional, la que dio paso a la intervención de las fuerzas armadas en conflictos internos de los países del "Tercer Mundo".

Menéndez se caracterizó por utilizar sistemáticamente, en cada uno de los juicios que lo tuvo como acusado, el derecho de hacer su descargo antes del veredicto. Fue así que pronunció extensos discursos en los que defendió la represión ilegal frente al "fantasma del comunismo", justificó los crímenes de lesa humanidad como "crímenes de guerra" y desconoció a la Justicia civil.

Había formado parte del grupo de los "duros", junto a los represores Guillermo Suárez Mason y Ramón Camps, de jefes de las Fuerzas Armadas que dieron el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

Durante el conflicto de 1978 con Chile por la soberanía de islas del Canal de Beagle, Menéndez propició la invasión del vecino país en su condición de comandante del Tercer Cuerpo del Ejército y por tanto responsable de cubrir parte de la frontera argentino-chilena, e incluso se jactó de llegar al puerto chileno de Valparaíso para "mear champaña en el océano Pacífico" a modo de celebración.