"Tengo miedo por mi hijo y por mí", dijo la madre que entregó al cuarto detenido
Indicó que recibió visitas amenazantes por los robos de motos cometidos por el joven de 14 años. Teme represalias si, como le adelantaron, recupera la libertad en unos meses. El chico, implicado en el crimen de Facundo Pereyra, había sido denunciado antes por ella misma: “Si hubieran actuado a tiempo, hoy no estaría involucrado” en el homicidio del trabajador del volante
La madre que entregó a la Justicia al cuarto menor involucrado en el homicidio del remisero Facundo Pereyra alertó que teme por su familia y sobre todo por su hijo, una vez que recupere la libertad, algo que, le adelantaron, podría ocurrir en unos meses. “Tengo miedo por mi hijo y por mí”, sintetizó la mujer y detalló que ya recibió visitas amenazantes de parte de supuestas víctimas de los robos que cometió el chico. En este sentido, detalló que algunas de las personas que fueron a su casa estaban armadas. Por otro lado, recordó que ya lo había denunciado por este tipo de hechos ante la Policía tres meses atrás: "Si hubieran actuado con mi denuncia, hoy no estaría involcrado".
¿Cómo es qué decidiste presentarte a la Justicia con tu hijo?
Fue una decisión de mi hijo y también mía. Si hubiera querido, tenía propuestas para sacarlo de la ciudad, pero no quise, porque acá hay una persona que murió. En todo esto hay varias versiones y la gente por ahí no lo entiende. En las redes sociales se dice de todo y hablan muy feo, pero no saben cómo fueron las cosas. También dicen en las redes sociales que yo vendía las motos que mi hijo robaba; pero, si fuera así, no lo hubiese denunciado. Y está la denuncia hecha hace tres meses.
¿Qué pasó con esa denuncia?
Tardó un mes y medio hasta que me llegó la notificación. Cuando yo la hice en la comisaría de barrio Alberdi, me dijeron: “Llegate con esto mañana a la Senaf, que ellos te van a ayudar”. Y eso hice al otro día, con la denuncia en la mano. No sabría decir quién fue la mujer que me atendió, pero me aclaró que no podían hacer nada hasta no tener una orden de un juez que diga qué podemos hacer. Y, mientras tanto, mi hijo siguió haciendo lo que él quiso, escapándose de la casa, siguió drográndose, siguió robando, siguió con las armas.
¿Te desbordaron estas conductas de tu hijo?
No podía, como mamá sola, no podía. Hablaba con él, le decía las cosas, pero no me hacía caso.
¿Por eso pediste ayuda afuera, con una denuncia?
Sí, hice la denuncia porque me había superado, me había cansado. Lloraba todos los días. Y sé que él también la pasaba mal, aunque yo le explicaba que no era la forma de vivir.
Una vez que hiciste la denuncia, ¿esperabas una respuesta más rápida de las autoridades?
Mínimo, esperaba que un juez dictaminara que me lo internaran en un lugar para poder estar más tranquila. ¿Sabés lo que es que llegue la noche y que tu hijo no está, con 14 años, que anda por ahí, con malas juntas, en un barrio peligroso y con armas? No dormía tranquila.
¿Creés que, si hubieran accionado en ese momento, él no estaría involucrado en este asesinato?
Obvio que sí. No estaría involucrado. Es más: hoy me enteré de que no tuvo nada que ver y no es que esté defendiéndolo o apañando la delincuencia. Sí es cierto que él robaba motos y a eso no lo voy a esconder ni apañar, porque no es lo que quiero para mi hijo.
Según lo que pudiste reconstruir, ¿tu hijo estaba junto con los otros chicos que fueron detenidos?
En el momento en el que estaba pasando eso con el remisero, él estaba adentro de una casa.
¿Y los otros chicos que venían con el remisero en el auto son sus amigos?
Prefiero no hablar de los demás. Yo me refiero a mi hijo. Si no hablan las mamás, yo no lo voy a hacer.
Te preguntaba para confirmar si son sus amigos. Pero, más allá de esto, ¿qué va a pasar con tu hijo?
A mí en la Senaf me dijeron que más de dos o tres meses no lo van a tener y mi hijo va a volver a salir a las calles para portarse mal de vuelta. Tengo miedo porque lo vino a buscar gente a reclamar por las motos y algunos estaban armados. Tengo miedo por él y también por mí. Hoy vivo en la casa de mi madre y así no lo puedo contener, no tengo medios económicos en este momento para poder hacerlo y estoy depresiva. Creo que no es para menos, al tener a mi hijo que sabía que andaba en estas cosas. Yo dejé de trabajar y perdí las ganas de todo, es muy frustrante saber que tu hijo se te pierde y que vos no podés hacer nada.
¿Hoy necesitás que alguien te ayude para salir adelante?
Necesito un lugar para vivir y ayuda psicológica, que desde la Senaf me la brindaron para estar bien y retomar un trabajo. Para volver a tener la vida que tenía antes. Necesito un trabajo para poder pagarme un alquiler y para poder levantarme yo de vuelta, porque a mí todo esto me bajoneó como madre. Estuve muchos años luchando sola y hay muchas madres que están en mi lugar. No es fácil y los hijos se nos van de las manos. La gente lo primero que dice es que la culpa es de las madres, de la casa o de la familia y la verdad es que ojalá nos pudiéramos quedar en casa con nuestros hijos, pero tenemos que salir a trabajar para buscar el pan de cada día. Lo que yo pido es trabajo. Necesito un trabajo.
“Me hago cargo, soy mamá sola”
¿Por qué creés que tienen este tipo de comportamientos que involucran el uso de armas y el consumo de drogas? ¿Qué explicación le encontrás?
Por ahí, por falta de contención. Yo me hago cargo, porque soy una mamá sola. Yo me iba a trabajar y mi hijo se me iba de mi casa, salía del trabajo y tenía que salir a buscarlo. Hasta que dejé de trabajar para cuidarlo, pero igual se me escapaba, se me iba. Y caí en una depresión. Tengo una hija de 11 años a la que todavía tengo que terminar de criar, que tengo que mandar al colegio, y otra más grande. No es fácil para mí. No tengo ayuda y no tuve nunca la cuota alimentaria de parte del padre. No recibo nada de él, solamente tengo la asignación.
Decías antes de empezar a grabar esta nota que entre los chicos está de moda andar armados y consumir drogas.
Sí. Si se fijan en Instagram, todos están iguales.
¿Es algo común entre los chicos de esta edad?
Sí, hay muchos chicos que están igual. Yo lo que pido es que, por favor, muchas mamás más salgan como yo a pedir ayuda. Que no se queden con que su hijo está sentado en la esquina drogándose, que pidan ayuda. Tiene que haber alguien que nos dé una mano. Yo no tengo para pagar un centro de rehabilitación donde internar a mi hijo. Tiene que haber alguien que nos ayude; hay muchos chicos que están metidos en las adicciones, y no se trata de que vengan de malos hogares. En este barrio hay muchos padres que trabajan, que tienen hogares bien constituidos, con chicos que estudian y otros que hacen deportes. Y también hay otros que no, que necesitan ayuda.
“Tuve muchos hechos de violencia”
¿Sentís que todo lo que pasó es producto de las circunstancias que le tocaron a tu familia?
Todo esto arrancó cuando formé pareja con esta persona y tuve muchos hechos de violencia que yo fui denunciando en reiteradas oportunidades. Mis hijos vieron y escucharon todo y no se crian bien de esta forma: siempre llevan sus dolores por dentro y por algún lado salen. Yo lo veo así.
“Mi hijo estaba dentro de una casa cuando fue el crimen”
La madre que entregó a su hijo a la Justicia indicó que hay testigos que ubican a su hijo fuera de la escena del crimen del remisero Facundo Pereyra, la madrugada del domingo pasado.
“Ahora hay una versión nueva que dice que mi hijo estaba dentro de una casa mientras pasó el crimen del remisero”, dijo la mujer.
¿Es decir que no estaba en el auto ni en los alrededores?
No. Él estaba adentro de una casa. Me acabo de enterar.
Mucha gente está sorprendida por lo que pasó y por las fotos de los chicos mostrando armas.
Sí. Yo misma fui a la división juveniles (de la Policía) y les mostré las fotos que mi hijo ponía en Instagram, pero ellos ya las tenían. Yo hablo por mi hijo, porque yo lo quiero salvar. Quiero que salga, que vaya al colegio, a fútbol, que tenga un tratamiento de adicciones, porque tiene 14 años. Es un niño.