Historias de vida | mensaje | Río Cuarto |

"Mañana podés ser vos": el mensaje de la lucha colectiva de Braian Suárez

Afectado por el síndrome de Moebius, Braian Suárez convirtió la falta de expresión en una voz potente que interpela a la política y a la sociedad de Río Cuarto

Hay rostros que lo dicen todo sin mover un solo músculo. Braian Suárez, de 22 años y oriundo de Río Cuarto, nació con el síndrome de Moebius, una condición que afecta la movilidad facial y el habla. Su mamá no lo supo hasta el instante mismo del parto, un diagnóstico que llegaría años después.

Pero la falta de gesticulación nunca fue un obstáculo para comunicarse. "El tiene un don", se escucha en su entorno. Estudió primaria en la escuela Madre Teresa de Calcuta y secundaria en el anexo del colegio comercial de su barrio. Braian aprendió desde chico que la confianza se gana, que es un puente que se construye ladrillo a ladrillo, grado a grado.

Con el tiempo, dice, fue desarrollando un carisma natural para conectar con la gente.

Un activismo nacido del enojo y la falta de representación

El despertar al activismo no fue repentino. Braian cuenta que comenzó mucho antes de involucrarse en proyectos concretos, y que el disparador fue no sentirse representado. Veía cómo la discapacidad era usada como herramienta de campaña por los mismos políticos que luego no generaban políticas reales.

"La discapacidad durante mucho año fue uso político que hacían los mismos políticos que ahora se están quejando y rajando la vestidura por la discapacidad." "La discapacidad durante mucho año fue uso político que hacían los mismos políticos que ahora se están quejando y rajando la vestidura por la discapacidad."

Desde ese enojo, decidió meterse en el tema para contar las dos caras: la buena y la que no lo es tanto. Hoy organiza charlas sobre inclusión laboral y mantiene contacto con referentes de otras localidades de la provincia. Una de esas puertas que tocó fue la de Virginia Els, cofundadora de una cámara de trabajadores de discapacidad, quien lo atendió sin ningún compromiso a cambio.

Los tres ejes de la discapacidad ausentes en Río Cuarto

Para Braian, la discapacidad nunca estuvo verdaderamente en la agenda de las políticas públicas. Él mismo identifica tres ejes centrales que permanecen sin respuesta: el empleo, la infraestructura y la convivencia. Sobre el primero, señala que entre el 80 y el 85 por ciento de las personas con Certificado Único de Discapacidad no logran conseguir trabajo, en parte por los prejuicios de las empresas o sectores privados. Sobre la infraestructura, apunta a las veredas rotas y la falta de accesibilidad en la ciudad como una negligencia concreta del Estado. Y sobre la convivencia, insiste en que la sociedad confunde inclusión con tolerancia: no se trata de mirar al otro como alguien distinto, sino de reconocerlo como un par.

También señala que en Río Cuarto nadie sabe con exactitud cuántas personas viven con alguna discapacidad, lo que hace imposible diseñar políticas de empleo o de infraestructura.

"Acá en la ciudad simplemente se usa la discapacidad cuando campaña, un solo rato", afirmó.

El Centro 11: un espacio clave para la inclusión

Más allá del activismo, Braian practica fútbol adaptado en el Centro 11, al que define como su segunda casa. Allí encontró una red de contención que va más allá del deporte: hay psicología, trabajo social y, sobre todo, vínculos.

Braian también remarca que la mayoría de las personas con discapacidad pertenecen a sectores de bajos ingresos, lo que agrava el acceso a salud, tratamientos y condiciones habitacionales adecuadas. "La persona siente que no accede, la persona siente que no entra", resumió.

Su mensaje final fue directo: "La discapacidad no tiene por qué adquirir una bandera política", dijo. Y aclaró que hace todo esto por vocación y amor hacia su colectivo, no por reconocimiento personal.