Héctor Quispe es un destacado periodista deportivo de México y entre su dilatada trayectoria elaboró un informe especial para los 50 años del Estadio Azteca, celebrados en mayo de 2016.
Recurrimos al genial Héctor para que nos cuente cómo es estar en la fibra íntima de un escenario que es un ícono del mexicanismo a nivel mundial.
Para nosotros, futboleros de alma, es sinónimo de Maradona, de la Mano de Dios, del golazo a Inglaterra, del gol de Burruchaga, así como tambien de Gerson, Tostao, Rivelino y Pelé en México 70.
Pero es mucho más que eso: es el papa Juan Pablo II en una visita oficial ante centenares de miles de fieles, es el polémico Michael Jackson dando un inolvidable recital y hasta el football americano, que llegó para quedarse en 2005 con 103 mil almas que vibraron al calor de San Franciso y Arizona. Es también la gloria de Julio César Chávez en 1993 escribiendo una de las páginas más gloriosas.
Y así podríamos seguir con tantas gestas resonantes, como olvidar las paradas históricas de Héctor Miguel Zelada jugando para el América o el gol de Walter Samuel en la Libertadores 2000 para Boca.
La historia de cómo se forma es netamente comercial, en un país donde los megaemprendimientos dan siempre su frutos y donde la tradicional familia Azcárraga supo y sabe valorarlo al extremo.
Lean a Héctor, es un placer escuchar su tremenda voz para hablarnos de este coloso del mundo. Las historias se mezclan, aparecen Verónica Castro, las telenovelas, la radio, la televisión y, por supuesto, el fútbol, como gran hilo conductor.
Quieren los mexicanos que la copa de 2026 sea inaugurada allí, al igual que en el 70 y el 86. Disfruten la historia.
“El Estadio Azteca tiene el gusto de recibir al mundo futbolístico, ya son 55 años de historia, de trascendencia mundial y que hace un par de días recibió un nuevo campeón del futbol mexicano como es Cruz Azul. Un equipo muy parecido a Racing de Avellaneda, con mucha prosapia, pero con pocos títulos y mucho sufrimiento. Se pudo coronar después de 23 años (la final fue hace una semana, cuando le ganó la serie al Santos Laguna).
-Contanos detalles de su fundación...
-El 29 de mayo de 1966 es cuando se inaugura este coloso, la catedral del fútbol mexicano, y que como bien sabemos ha sido sede de dos copas del mundo en categoría absoluta en 1970 y 1986 y de grandes recuerdos para ustedes, argentinos, por la obtención del título. En 1969 su selección no pudo estar habiendo quedado eliminado ante Perú en la Bombonera por Eliminatorias. También el estadio fue sede de otros mundiales, como el juvenil Sub-20 de 1983 (Brasil campeón tras vencer a la Argentina en una final de escándalo) y de la Sub-17 en 2011 (titulo para México), además del Mundial femenino de 1971. Ahora, por sexta ocasión, puede inaugurar una copa del mundo, esto significa que formalmente México acaba de pedir a la Fifa ser la sede del partido inaugural del Mundial 2026, que va a ser organizada por Estados Unidos, Canadá y México. A nuestro país ya se le asignaron diez partidos, pero no se sabe la calendarización todavía. México la quiere inaugurar, sabiendo que lo más seguro es que en Estados Unidos sea la final.
-A diferencia de lo que pasa en la Argentina, el Azteca es un escenario privatizado y que corresponde a una familia pionera en todo tipo de espectáculos.
-Este es el imán para muchos empresarios, entrar al fútbol, que es tan noble y tan popular. En este caso es una familia de mucha tradición en medios informativos. La historia la inicia en los años 30 y 40 Emilio Azcárraga Vidaurreta; él fue un empresario que vino desde muy abajo, vendía zapatos. Después se fue metiendo a la radio con todas las leyendas de la época de oro del cine mexicano. Luego le tocó inaugurar la televisión mexicana. En un principio Televisa se llamaba Telesistema Mexicano y el fundador era Emilio Azcárraga Vidaurreta. Su hijo, Emilio Azcárraga Milmo, conocido como el Tigre, del cual se han escrito hasta libros, fue el padre del marketing deportivo en México. Ideó una serie de cosas, siempre abocado a contar historias; la fábrica de sueños, como le llamaba a la televisión. Todas esas estrellas del cine y la radio pasaron a la televisión, con las famosas telenovelas, que han sido famosas porque se exportaron por todos lados y que ustedes conocen algunas heroínas; entre ellas, Verónica Castro. Porque tuvo mucha proyección y auge.
-Lo que le faltaba a los Azcárraga era tener un club para que juegue en su casa, digamos.
- Claro, en ese contexto Azcárraga Milmo compra al América, en los años 60, porque él quería tener una contraparte, un villano del equipo del pueblo, que era Chivas, donde juegan sólo mexicanos. Ideó al Club América como el villano de la novela, el que trajera los mejores jugadores extranjeros de la época. En ese momento vino Didí (bicampeón del mundo con Brasil en 1958 y 1962), Arlindo Dos Santos, quien mete el primer gol ese 29 de mayo de 1966. Antes le cabían 120 mil espectadores, ahora son cerca de 90 mil. Así es como nace esta historia del clásico mexicano; faltaba una locación, que era el Azteca.
-Y el beneficio de haber visto brillar a los íconos más grandes del fútbol en copas del mundo como Pelé y Maradona.
-Por eso es una leyenda, quizá con el paso de los años le cabría una remodelación. Bien saben ustedes que ahora es muy difícil un estadio tan grande y tan lleno. Pero vaya que para la historia almacena episodios inolvidables y memorables. Qué mejor que pudiera completarse con tener a Lio Messi levantando una copa.
-Más allá del fútbol, albergó todo tipo de espectáculos, desde Football Americano de la NFL hasta la visita de Juan Pablo II.
-Se planteó siempre como un estadio multiuso, también se ha utilizado en el mundo de la lucha libre tan popular aquí en México, Michael Jackson brindó un recital memorable, lo que decís del Papa. Ha sido escenario de época y un foro cultural que necesita bañarse de modernidad, que a veces surge. Si le pasó a Wembley, que tuvo que ser derrumbado y crear uno nuevo sobre sus cimientos, podría pasar lo mismo con el Azteca. Es algo que la gente de Televisa en algún momento ha estudiado.
-Da la impresión de que todos estos espectáculos que mencionás en México son éxito asegurado para los empresarios. ¿Dónde está ese secreto?
-Es algo muy interesante que pasa en varios aspectos en nuestro país. Por ejemplo, recientemente el histórico Nacaxa, quien ascendió hace un par de temporadas a la primera división. Acaba de recibir nuevos socios la familia de Ernesto Tinajero, un empresario de comunicación muy importante aquí, propietario de CableCom, entre otras. Finalmente decide abrir la oportunidad para que entren nuevos accionistas y llega, por ejemplo, Eva Longoria (actriz de “Amas de Casas Desesperadas”, exesposa del basquetbolista Francés Toni Parker), entre otros referentes de la farándula, por decirlo de alguna manera; está por ahí también una modelo muy conocida, jugadores de la NBA que han metido parte de su dinero al club. Todos, comandados por Albert Ellis, gran empresario estadounidense que tiene ahora el cincuenta por ciento del club, aunque el socio mayoritario sigue siendo la familia Tinajero.
-Habiendo estudiando tanto la historia del Azteca, ¿cuál es para vos el acontecimiento más importante que ha vivido?
-Yo creo que los mundiales de fútbol. México se ha caracterizado por ser una gran sede, un gran anfitrión. La capacidad de organización que tiene el país para albergar estos magnos eventos, te agrego también los Juegos Olímpicos de 1968, donde fue sede el estadio, y aglomera toda esta parte cultural de tradición, de organización y de capacidad de anfitrión que tiene México. El fútbol y en específico la organización de las copas del mundo son lo que ilustra a México para todo el mundo con ese don de gente, de poder tener los magnos eventos y, por cierto, dicho por especialistas, los mundiales de 1970 y 1986 son de las cosas del mundo mejor organizadas de la historia. Veremos qué pasa ahora en 2026.
-Finalmente, y te pregunto por el fútbol ¿cómo ves la gestión de Martino al frente del seleccionado?
-Tiene Martino una gran ventaja que es la experiencia en las grandes lides, como debe ser siempre un seleccionador del fútbol de un país. Para muchos técnicos es una silla maldita y no es posible de sortear el tema de la opinión pública vertida por los periodistas, siempre cuestionándolo todo. Siempre abrazado al resultadismo sin importar los procesos. En este sentido, Martino tiene una gran ventaja como viejo lobo de mar, no se mete en polémicas, espera muy bien dónde va el dardo envenenado para frenarlo a tiempo y siempre trata de dar una respuesta, que es algo muy importante, nunca deja un cabo suelto. Está muy bien asesorado, por ejemplo, la última gran polémica es por qué no llama a Chicharito Hernández -hoy, jugando en la MLS- y él contesta diciendo: “Tendrá su oportunidad” y ahí está la respuesta, siempre la tiene. Creo que México está en buenas manos, incluso lo dicen los entrenadores mexicanos. Tenemos aquí un nacionalismo muy fuerte a veces en estas cuestiones de por qué no eligen a un mexicano, digamos. Se le reconoce su capacidad y hay mucho optimismo.

