Opinión | Milei

Así en la tierra como en el cielo

Milei y las Malvinas como caballito de batalla. Llaryora primereó y visitó antes la Rural para reforzar su vínculo con el campo. No vinieron autoridades nacionales pero sí Bornoroni y Juez. El reclamo de las universidades. Cuenta regresiva para la visita papal

Llaryora, en la Rural.

 

Aunque especialistas dicen que actuó por conveniencia propia, en el marco del entramado de intereses de la geopolítica internacional, más que para beneficiar a la Argentina en su histórico y justo reclamo, la advertencia de Donald Trump al Reino Unido acerca de que podría revisar la posición estadounidense sobre la soberanía de las Islas Malvinas (“Siempre reviso todas las posiciones”, dijo)le cayó como llovido del cielo a Javier Milei, quien dio un giro copernicano en cuanto a la postura oficial, urgido por un contexto político en el que necesita subir en las encuestas, de cara al 2027, por la falta de resultados concretos en la microeconomía de los argentinos.

La cadena nacional del primer mandatario en la que anunció duras sanciones para las petroleras que operen en Malvinas y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego buscó generar un golpe de efecto sobre un tema sensible para todos los argentinos.

“Son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto”, lanzó Milei en su discurso, en el que también llamó a la oposición a sumarse a esta causa nacional.

¿Qué argentino puede estar en contra de la soberanía argentina en las islas Malvinas? La respuesta es obvia:ninguno.

La Guerra de 1982 dejó una huella muy profunda en el corazón de los habitantes de esta tierra que es imposible de borrar. A tal punto que lo deportivo sirvió como una suerte de revancha tras la derrota militar en el Atlántico Sur.

Así, la bandera “Las Malvinas son argentinas”, que se exhibió tras el triunfo de Argentina sobre Inglaterra en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, tuvo una fuerte repercusión internacional a tal punto que volvió a instalar el reclamo a nivel mundial luego de que el conflicto bélico acallara las voces sobre el pedido argentino en los foros mundiales.

“Para recuperar la soberanía en Malvinas, cuenten conmigo”, respondió el gobernador Martín Llaryora, en su visita a la Rural de Río Cuarto, ante una pregunta de diario Puntal.

“Yo no me aparto de la huella que siempre tuve. Para mí, siempre la causa Malvinas ha sido un tema de soberanía, con lo cual no tengo que hacer ningún discurso. Siempre estuve ahí”, dejó sentada su posición el mandatario provincial, en medio de productores rurales, funcionarios de su gabinete y periodistas que lo escuchaban atentamente.

También expresó que en Córdoba quienes pelearon en 1982 no son considerados excombatientes sino héroes, ratificando así el reconocimiento de la Provincia a los que dieron su vida en dicho conflicto bélico.

En ese sentido, cabe recordar el saludo personal del mandatario cordobés a cada uno de los veteranos de guerra que pasaron por el palco oficial en el multitudinario desfile cívico militar que se hizo el Día de la Independencia en Río Cuarto.

Llaryora se anticipó al acto inaugural de la 92 Exposición Rural de Río Cuarto, realizado ayer en el tradicional predio del sur de la ciudad, y se hizo presente el viernes con una batería de anuncios para el campo, a los efectos de reforzar su vínculo con dicho sector, clave para sus aspiraciones políticas.

En la oportunidad, el gobernador anunció créditos por $30.000 millones para impulsar al sector agropecuario cordobés.

Además, hizo entrega a las autoridades de la Sociedad Rural de Río Cuarto de un certificado correspondiente a un Aporte No Reintegrable por $10.000.000 destinado a la organización del evento y oficializó la primera fusión institucional entre un Consorcio Caminero y otro de Conservación de Suelos para optimizar la gestión de la infraestructura productiva.

También anunció la asignación de un aporte económico para sumar un curso por año al Instituto Educativo de la Sociedad Rural y la incorporación de la especialidad de Biotecnología.

La tribuna ruralista de ayer no contó con autoridades nacionales (el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, le avisó a última hora al presidente de la Sociedad Rural, Heraldo Moyetta, que no iba a poder asistir por cuestiones de agenda), pero fue aprovechada políticamente por Gabriel Bornoroni y Luis Juez, socios políticos de La Libertad Avanza, que miran de reojo la interna radical, en la que salió victorioso Rodrigo de Loredo al rechazar la Justicia el planteamiento de Ramón Mestre y Juan Jure y proclamar como presidente de la UCR de Córdoba al deloredista Matías Gvozdenovich.

En diálogo con Puntal, Bornoroni defendió ayer enfáticamente el rumbo del Gobierno: “Estamos en el camino correcto y la gente lo valora”. Y Juez aseguró ayer a Puntal que “hay que garantizar que la macroeconomía se ordene”.

Un dato para destacar de los discursos en la Rural: cada orador dio su mirada sobre la realidad sin agresiones y con mucho respeto por el pensamiento del otro.

Afuera, los docentes universitarios reclamaron paritarias y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento mientras una bandera que rezaba “Milei cumplí la ley” se colaba cerca del palco.

Y, en medio del mundanal ruido, la comitiva papal encabezada por el nuncio apostólico Michael Wallace Banach llegó a Cordoba para definir los lugares y el itinerario que recorrerá León XIV cuando visite Córdoba el 10 de noviembre.

Según trascendidos, el Pontífice arribará a las 9 al Aeropuerto de Córdoba, donde será recibido por el gobernador Llaryora, y de ahí se dirigirá a Fadea para celebrar a las 10 una multitudinaria misa, como lo hizo en 1987 San Juan Pablo II, en la que se espera a 1,5 millones de peregrinos.

Posteriormente, se dirigirá al Arzobispado de Córdoba, donde almorzará en horas del mediodía junto al cardenal Ángel Rossi. El trayecto propuesto para llegar al centro de la ciudad capital con el papamóvil comprende el paso por Tropezón y la avenida Colón hasta llegar a General Paz.

Luego el Santo Padre se dirigirá a la Catedral para mantener un encuentro con la Curia y a las 18 tiene previsto el regreso a Buenos Aires, para continuar con su agenda de actividades en el país.

El Panal está embalado con la visita papal a tal punto que el gobernador les dijo a los ministros Manuel Calvo, Miguel Siciliano y Juan Pablo Quinteros que “nada puede fallar” en el operativo que se monte el día de su llegada.

El desembarco del Pontífice en Córdoba representará un gran desafío para Llaryora desde lo institucional dado que pondrá a prueba la capacidad organizativa de la Provincia. Pero también serán inevitables las lecturas políticas que se hagan de cara al 2027.

Comenzó la cuenta regresiva del acontecimiento más trascendente de Córdoba en los últimos 40 años y que pondrá a la Provincia en la mirada de todo el mundo.

Si bien la naturaleza del viaje es eminentemente religiosa, Llaryora buscará consolidar su liderazgo político en Córdoba para mantener latente la chance de conseguir su reelección como gobernador.