Milei redobla su ataque contra la prensa y califica al sector como una "asociación ilícita"
A través de un posteo en redes sociales, el Presidente denunció una maniobra coordinada de periodistas y dueños de medios para desprestigiar su gestión
El presidente Javier Milei volvió a elegir sus redes sociales como campo de batalla para lanzar un durísimo ataque contra el sector periodístico, al que calificó esta mañana como una "asociación ilícita".
A través de un posteo estructurado en cinco "actos", el mandatario denunció una supuesta maniobra coordinada para desprestigiar su gestión mediante la difusión de datos erróneos sobre créditos, vinculando el accionar de cronistas individuales con la línea editorial de los grandes medios de comunicación.
"Está claro que el problema no es sólo las basuras inmundas que la van de periodistas. El tema alcanza a los editores y a los dueños del medio", sentenció Milei, elevando el tono de una confrontación que ya es marca registrada de su administración. Bajo el irónico título de "¿Cómo se llama la obra?", el titular del Ejecutivo describió una secuencia que comienza con lo que denominó un "periodista mezcla de operador e imbécil" publicando datos financieros, seguido por un "periodista corrupto" que expande la información con gráficos para "esparcir mentiras".
Según el relato oficial, a pesar de que los involucrados habrían aceptado el error una vez caída la supuesta falsedad, los medios decidieron sostener la noticia incluso otorgándole lugar en sus portadas principales. Para Milei, esta persistencia no es un error profesional, sino una estrategia deliberada de “estafa” al lector. Este nuevo embate se produce en un contexto de extrema sensibilidad, luego de que desde el entorno presidencial se deslizara la existencia de una presunta campaña de espionaje y desinformación de origen ruso destinada a esmerilar la imagen del Gobierno.
Si bien el posteo de hoy se centró en la dinámica interna de los medios locales, el concepto de "opereta" y "asociación ilícita" refuerza la narrativa oficial de un asedio externo e interno. El Presidente insistió en que la responsabilidad no termina en quien firma la nota: "Es una asociación ilícita", reafirmó, apuntando directamente contra la estructura jerárquica de las empresas de medios.
La relación entre la Casa Rosada y la prensa atraviesa uno de sus momentos más críticos. Mientras que desde los organismos de libertad de expresión se advierte sobre el efecto disciplinador de estos ataques personalizados, el mandatario redobla la apuesta amparado en su comunicación directa con la ciudadanía.
En este “Acto 5” de su narrativa, Milei dejó claro que no distingue entre el error técnico y la intención política, consolidando una postura donde cualquier crítica o dato cuestionable es interpretado como un ataque coordinado por sectores que, según sus palabras, “la van de periodistas” pero actúan como operadores.