La participación de las cadenas del agro en las exportaciones argentinas sigue creciendo
Las exportaciones argentinas alcanzaron un monto de US$ 54.900 millones en 2020, mostrando una caída del 16% respecto a 2019. Por grandes rubros, Manufacturas de Origen Industrial fue el que más cayó, con una variación interanual del -30,7% (US$ -5.989 millones), según un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba.
En segundo lugar, las exportaciones de combustible y energía registraron una disminución del -19,3% (US$ -853 millones). Finalmente, el rubro de manufacturas de origen agropecuario y los productos primarios vieron sus números reducidos en un -9,1% y -7,4% respectivamente (US$ -2.180 millones y US$ -1.296 millones).
Este cambio llevó a que la importancia de los dos últimos rubros se intensificara en el 2020, y su participación conjunta dentro de las exportaciones haya pasado de un 64% en el año 2019 a un 70% en el 2020. Esto implica que la cadena agroindustrial sigue siendo la principal generadora de divisas para el país, aportando en el año previo casi US$ 7 de cada US$ 10 que Argentina exporta.
Del total exportado, un 25% correspondió al complejo sojero, 11% al maicero y 4% al complejo triguero, por lo que la suma de estos tres grupos concentró el 41% de las exportaciones totales.
Si bien el precio externo de los productos y subproductos de estos tres complejos subió en el último período del año, la menor producción de la campaña 2019/20 concluyó en un nivel de exportaciones agrícolas un 8% menor a las de 2019, traduciéndose en una merma de ventas al exterior por US$ 2.040 millones.
Complejo sojero
Las exportaciones del complejo sojero representaron 35,3 millones de toneladas en el 2020, monto menor al del año anterior en un 19%. El principal responsable de esta caída fue la exportación de poroto de soja, cuyas ventas disminuyeron un 34%, pasando de 10,2 millones de toneladas en 2019 a 6,8 millones en 2020. Asimismo, las exportaciones de los subproductos de la soja también observaron una caída con respecto al año anterior, disminuyendo un 17% la harina y un 1,7% el aceite.
Una de las causas fundamentales del menor nivel de exportaciones fue la reducción en la producción nacional de soja, que experimentó una caída del 11% en la campaña 2019/20 con respecto a la campaña anterior.
Aun así, si bien el volumen vendido al exterior disminuyó, el precio incrementó en los últimos meses de 2020. El valor de exportación creció en promedio un 1% para el poroto de soja, 7% para la harina y 9% para el aceite. Actualmente los precios se ubican más altos, pero hay que considerar que las exportaciones se dieron a lo largo de todo el año, y el incremento del valor de los productos se vio sobre todo a fines de 2020.
En síntesis, hubo un menor volumen negociado, pero con un mayor precio, que resultó en un valor de las exportaciones un 11% menor al del año anterior, llegando a representar un monto total de USD 13.973 millones. Esto implica que 1 de cada 4 dólares que la economía argentina generó en 2020 provino del complejo sojero.
Por otra parte, las ventas al exterior de maíz crecieron un 2,4% durante 2020, alcanzando un récord de 37 millones de toneladas. Contrariamente, el precio promedio de exportación del cereal cayó US$ 1,5 por tonelada en 2020, pasando a ubicarse en US$ 162,6 por tonelada, 5% por debajo del promedio de los últimos cinco años. El efecto neto de estos eventos ubicó al valor de las exportaciones de maíz un 2% por encima del de 2019, ubicándose en los US$ 6.019 millones, estableciéndose como el valor más elevado hasta el momento.