Sobre cada plato, en las cuidadas mesas que formaron parte del cumpleaños 97 de Mirtha Legrand la semana pasada, había un detalle colocado para cada invitado, con nombre y apellido. Era un souvenir de recuerdo de la emotiva fiesta, de la que participaron unas 50 personas. El objeto en cuestión contenía una particularidad: una frase característica de “La Chiqui”. Por eso podía leerse “si te ven bien te contratan”, “este programa trae suerte”, “lo que no es, puede llegar a ser”, y “prendete a La Chiqui, prendete al 13”. El objeto en cuestión era un abanico, algo que la diva suele utilizar en los programas de televisión. Y esos abanicos que cada invitado se llevaría y que formaron parte de las conversaciones esa noche y los días posteriores, fueron realizados por dos emprendedores cordobeses: Maxi y Eve. Cómo llegaron estos cordobeses a colocar sus abanicos en la mesa de Mirtha Legrand, es una historia que ellos mismos repasan para I+I CBA.
“Nos llamaron una semana y media antes y la verdad que los hicimos a las corridas, especialmente porque vimos que para nosotros era un hito. No esperábamos semejante difusión. Queríamos cumplir con ese sueño de que Mirtha tenga un abanico nuestro en sus manos. Pero después se generó un boom que nadie pensó. Hasta el día de hoy Ramiro Arzuaga, que fue el decorador de la fiesta, sigue dando notas por el tema de los abanicos”, cuenta entusiasmado Massimo Capello, que junto con su pareja y socia, Evelyn Morales, comenzaron a dar los primeros pasos hace 6 años en su propio departamento y como una forma de conseguir “un dinero extra”.
¿Cómo los contactaron? ¿Quién los llamó?
Nos contactó por Instagram el decorador, que es el encargado de hacerle el cumpleaños a Mirtha desde hace ya 6 o 7 años; y que es el que se encarga de todo. La que suele revisar todo lo que tiene que ver con Instagram es mi socia Evelyn; que me comentó algo a la pasada un día, pero fue algo del momento, en medio de un día de trabajo y quedó ahí. El contacto pasó para el área comercial y administrativa y después no supe más nada. El día a día por ahí nos consume. Y el domingo del último fin de semana largo le pregunto a mi socia qué había pasado con lo de Mirtha, y ella tampoco sabía qué había resultado. Entonces ese mismo domingo llamé a una de las chicas de administración y me dijo que le había pasado toda la info sobre los productos pero que no habían vuelto a contestar. Ahí pensé que era algo que había que hacer, que serían 100 abanicos y entonces le pedí el contacto para hablar directamente con Ramiro. Ese mismo domingo le escribí y a los 5 minutos me contestó.
¿Te explicó cómo se le ocurrió lo de los abanicos?
Ramiro tiene la costumbre de elegir un souvenir para cada cumpleaños de Mirtha. El año pasado habían sido fotos de Mirtha a lo largo de su carrera con el nombre de cada invitado. Y ahora se le había ocurrido el tema de los abanicos. La verdad es que tuvo mucha repercusión. La cuestión es que le hablé, le dije que no se hiciera problemas, que se lo hacíamos de cualquier manera y se lo mandábamos lo más rápido posible.
Y aceptó…
Sí! Nos comentó la idea que tenía con las frases de Mirtha, la paleta de colores y cada una de las oraciones para cada abanico. Con esa información pusimos a nuestra diseñadora a trabajar y en un término de 48 horas o 72 horas estaban diseñados. Los aprobaron y como teníamos todo listo para arrancar, nos pusimos en marcha. El lunes de la semana pasada estaban terminados y el miércoles a la mañana ya estaban en Buenos Aires.
¿Qué características tenían?
Son los mismos que hacemos nosotros como marca. Son abanicos de madera y de tela, engrampados con un remache. Hace muchos años que producimos y que vamos mejorando, sobre todo la técnica productiva que es lo más complejo. Los hicimos en el tamaño más chico de los tres que producimos. Evaluamos colores, incluso de madera, pero los tiempos no nos permitían salirnos demasiado del plan. Entonces mandamos unos diseños en blanco y negro con la inscripción de las frases, que fueron los que finalmente llegaron a la fiesta.
Y fueron protagonistas de esa noche…
La verdad que tuvieron mucha difusión. Nos llamaron mucho para hacer notas y la verdad que lo que más nos gustó fue que el abanico tenga su protagonismo. Porque nosotros nos dedicamos desde hace 6 años a que el abanico gane protagonismo y se ponga de moda. Con esto de Mirtha logramos muchos de esos objetivos porque el abanico quedó en un pedestal. Y seguramente eso nos va a abrir un montón de puertas. Para eso nos venimos preparando hace mucho
En el imaginario se trata de un accesorio del pasado que regresa…
Totalmente. Hoy les vendemos predominantemente a los jóvenes. Arrancamos con el público de música electrónica y desde allí fue mutando. Hoy vendemos a todo tipo de clientes. Nos dedicamos principalmente a la venta mayorista. Por un lado tenemos nuestra marca con nuestros diseños de Norte Abanicos, que se vende a través de la página web y con un local que tenemos en Nueva Córdoba. Pero en la venta mayorista está nuestra principal actividad, de personalización. Viene una empresa que quiere hacer 500 unidades con su logo, como se lo hicimos a Brahma, a Banco Patagonia, a Tarjeta Naranja, a Ricky Sarkany y se los hacemos. Y eso también nos ayudó a posicionarnos porque mucho fue del boca a boca. Lo más importante es que tenemos un producto de calidad y contamos con capacidad productiva. Si nos piden 5 mil abanicos para 30 días, los hacemos; y eso es algo que no es fácil de conseguir.
¿Hay muchas fábricas de abanicos en Argentina?
La verdad que no conozco otra fábrica de abanicos. Porque nosotros nos especializamos 100% en esto; sólo abanicos.
¿Dónde está la fábrica?
Estamos en pleno centro de Córdoba. Conseguimos una locación muy buena hace unos seis meses, que es un predio de 380 metros cuadrados. Allí tenemos parte del galpón con la línea de producción y otro sector con oficinas, administración, sala de reuniones. Hasta hace 6 meses estábamos en una casa que alquilábamos, con buen espacio. Todo comenzó en nuestro departamento con Evelyn y al tiempo tuvimos que alquilar otro departamento sólo para el emprendimiento.
¿Cómo surgió la idea de los abanicos?
La idea surgió de Evelyn. Ella es licenciada en Psicología y yo soy abogado. Evelyn tiene una amiga que compraba abanicos chinos para las fiestas electrónicas y ahí se le ocurrió. Y lo materializamos. Tuvimos que estudiar bien la técnica porque no hay antecedentes, es difícil confeccionar un abanico. Hay que arrancar de cero, porque no hay información; no hay cultura de confeccionar abanicos.
¿Antes habían emprendido?
Mi socia es mi pareja desde hace 8 años y antes de los abanicos hicimos desayunos sorpresas con la intención de hacer un extra; porque queríamos ejercer nuestras profesiones. Pero empezamos con los abanicos, con la idea de hacer un extra, y nos fue llevando. Al final, cuando uno se da cuenta, ya es tu actividad principal.
Quedaron los diplomas colgados…
Sí, sí, aunque Evelyn ejerce su profesión. Se hace su tiempo para tener sus pacientes. Yo trabajé dos años en el Poder Judicial, pero ya no podía continuar. Ya cuando entré sabía que mi actividad principal era el emprendimiento.
Arrancaron ustedes dos en un departamento, ¿hoy cuántas personas trabajan en Norte Abanicos?
Somos dos socios y unos 18 empleados.
¿Qué volumen de producción tienen?
Hacemos 500 unidades diarias.
¿Qué objetivos tienen ahora?
Siempre me gusta decir que el verano que viene tiene que ser nuestro verano. Lo digo hace 4 años. Creo que este año va a ser de muchísimo crecimiento porque el abanico ya está como tendencia. La idea es poder continuar escalando en producción, lograr exportar a comienzos del año próximo. Estamos cotizando, por ejemplo con una marca importante de Chile, pero el año próximo con mayor volumen de producción vamos a estar en mejores condiciones de llegar al mercado internacional. Calculamos llegar a las 30 mil unidades mensuales. Hoy estamos entre 11 mil y 12 mil abanicos.
Es un salto importante, van a necesitar más personal y maquinaria…
Sí, de todo un poco. Tenemos actualmente maquinaria para la confección, tanto de telas como de la madera. Pero mucho del trabajo es manual, artesanal. Ahora estamos desarrollando herramental específico con nuestro diseñador industrial para hacer el trabajo más fácil y eficiente. Tenemos una línea de producción en marcha pero queremos tener tres o cuatro, en un espacio más grande también.

