Cristian Pandolfi, el comerciante riocuartense que quedó en boca de los noticieros de todo el país, sorprendió ayer a la Justicia con una declaración en la que negó de plano haber protagonizado el temerario recorrido en bicicleta desde un pueblo vecino hasta Río Cuarto. Detenido desde la madrugada del domingo en una celda de la alcaidía de la Policía de la Provincia, el ciclista fue citado a declarar a Tribunales, tras haber sido imputado por los delitos de desobediencia a la autoridad y atentado a la salud pública.
Pandolfi, el mismo que en un video aparecía en primer plano jactándose de eludir exitosamente los controles policiales por la cuarentena general, dio una versión completamente diferente en los Tribunales.
Acompañado de su abogado defensor Sergio Rubén Saleme, el ciclista explicó en la Fiscalía de Tercer Turno que en realidad nunca hizo el viaje desde Chucul a Río Cuarto del que alardeaba en la grabación que fue replicada en las redes sociales.
Pandolfi intentó justificar la imagen en la que se lo ve pedaleando por las calles con el argumento de que se encontraba autorizado a circular para asistir a su padre, de avanzada edad.
Así, el detenido dio a entender que la filmación fue parte de una broma de mal gusto. Esa situación ahora deberá ser evaluada por el fiscal de Instrucción Fernando Moine con las pruebas que ha ido recolectando desde que el insólito episodio salió a la luz, en la noche del sábado último.
Entretanto, el comerciante que en las últimas horas se hizo tristemente célebre deberá seguir detenido al menos hasta hoy, en la alcaidía de la Departamental de calle Belgrano 50.
Si bien la ley le otorga al fiscal diez días antes de resolver la situación procesal de Pandolfi, Moine adelantó ayer a Puntal que estaba finalizando las últimas medidas investigativas para en el día de hoy tener resuelta la casi segura liberación del acusado.
La idea del fiscal es tener cerrado el capítulo judicial de Pandolfi esta misma semana porque el jueves se produce el cambio de turno en las fiscalías.
Aclaró que más allá de la postura defensiva que asumió Pandolfi, deberá analizar los elementos de pruebas recogidos -fundamentalmente el celular desde el que se habría grabado el irresponsable video- para determinar si se corroboran o no los delitos de desobediencia a la autoridad y atentado a a la salud pública.
Asediado por las requisitorias periodísticas que le llegaron desde distintos puntos del país, Moine se preocupó en remarcar que Pandolfi no es el único detenido en la ciudad por violentar la cuarentena. “Anoche mismo detuvimos a una persona con antecedentes penales y le imputamos los mismos delitos, porque se encontraba en plena noche, circulando por un lugar público sin poder explicar por qué lo hacía”, ejemplificó Moine.
Sobre el acatamiento que el aislamiento social obligatorio tuvo durante los días en que estuvo de turno su Fiscalía, Moine evaluó que fue dispar. “Hay momentos del día en que no se ve a nadie, pero hay otros en que hay demasiada circulación”.
Recalcó que, para evitar inconvenientes, la gente no salga acompañada a hacer las compras. “Vemos que veces salen en auto con la esposa y los cuatro hijos”, eso no se puede hacer y está dificultando mucho los controles que debe hacer la Policía”, recalcó el fiscal.

