Desde que salió al mercado, son muchos los famosos que han decidido implantarse el chip sexual para mejorar su sexualidad. Con el tiempo, esta tecnología ha ido evolucionando a fin de seducir a más clientes. Uno de ellos es Mónica Farro.
"Hay para mujeres y hombres, diferentes grados... Según para lo que lo quieras. Yo lo tengo puesto acá (mientras se señalaba la axila). Pensé que era una cosita finita y chatita, pero en realidad parece un filtro de cigarrillo, un poquito más finito; es redondito y larguito", comenzó diciendo la vedette uruguaya en diálogo con Implacables (El Nueve), según da cuenta TBO.
Y detalló: "Te hacen un puntito, te lo meten hasta acá arriba... Se puede poner en la cintura también. Se reabsorbe a los seis meses y si querés podés ponerte otro. Mientras yo lo sienta, todavía está ahí...".
Además de contar que a su chip le quedan tres meses de vigencia y que se lo puso no porque sea sexual, sino por todos los beneficios que le contaron que le provocaría a nivel corporal, reveló cuánto sale.
El chip sexual en realidad se llama pellet, y su nombre responde a los pellets de madera que son diminutos y alargados utilizados como combustible en las industrias. Específicamente la palabra pellet tiene su origen en el latín pilula, que es diminutivo de pila.
En este caso se trata de una pequeña cápsula hormonal del tamaño de un grano de arroz, que contiene testosterona y cuyos resultados son visibles en poco tiempo. La aplicación del chip sexual es subcutánea, es decir, por debajo de la capa superficial de la piel. En la mayoría de los casos el chip sexual es solicitado por mujeres, aunque los hombres también hacen consultas para colocarse este dispositivo en su cuerpo.

