En términos mensuales, el indicador subió 0,5 puntos porcentuales respecto de marzo. La comparación interanual es más contundente: en abril de 2025 la mora de los hogares se ubicaba en 3,7%, lo que implica un salto de 8,4 puntos en doce meses.
Las líneas más afectadas
Al desagregar por tipo de crédito, los préstamos personales concentran el mayor deterioro: la irregularidad llegó al 14,9% en abril, sumando 0,7 puntos en el mes. Las tarjetas de crédito alcanzaron el 12,5%, con una suba de 0,8 puntos respecto de marzo. En el otro extremo, los créditos hipotecarios mantienen los niveles más bajos, con una mora del 1,5% del total financiado.
En el resto de las líneas, los adelantos en cuenta corriente pasaron del 6,2% al 6,5%; el descuento de cheques subió del 3% al 3,2%; los créditos prendarios avanzaron del 5,4% al 5,5%; y los préstamos hipotecarios pasaron del 1,9% al 2%. La única excepción a la tendencia fue la prefinanciación de exportaciones, cuya mora bajó del 0,6% al 0,5% en un contexto de expansión de ese segmento.
El sector corporativo, más estable
La situación de las empresas es sensiblemente distinta. El coeficiente de mora del crédito corporativo pasó del 3,1% al 3,3% entre marzo y abril, con un incremento interanual de 2,4 puntos porcentuales. A nivel agregado, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en el 7,3%, subiendo 0,3 puntos en el mes y 5,1 puntos respecto de abril del año pasado.
Más de 5 millones de personas en mora
La problemática excede al sistema bancario tradicional. La irregularidad en los Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC) trepó al 31,5% en abril, desde el 30,7% de marzo. Según estimaciones de la consultora 1816, existen 5,3 millones de personas con al menos un crédito en situación irregular con atrasos de más de 90 días, sobre un universo de aproximadamente 20 millones de deudores. Eso equivale al 26,7% del total de personas con algún tipo de financiamiento en el país.
Un informe de la consultora Analytica amplía ese panorama: considerando el sistema financiero ampliado, la irregularidad en la cartera de crédito a las familias llegó al 15,4% en abril. El reporte señala además que la situación es más crítica en las provincias del norte y entre los jóvenes de 18 a 30 años, donde la morosidad roza el 40%.
Señales mixtas sobre el techo de la mora
Desde el BCRA intentaron matizar el escenario. La autoridad monetaria destacó que la probabilidad de default estimada (PDE) para el sector privado se redujo por tercer mes consecutivo en abril, hasta ubicarse en el 2,6%, con la PDE de familias en 4,4% y la de empresas en 1,2%. El ente también subrayó que viene registrándose una desaceleración en el ritmo de aumento mensual del indicador de mora en hogares.
Sin embargo, la consultora 1816 advirtió que, a diferencia de marzo, en abril el aumento de la mora se aceleró, lo que genera dudas sobre si el fenómeno ya encontró su techo. Desde esa misma consultora señalaron que, dado que el 26,7% de los deudores del sistema tiene al menos un crédito irregular, el crédito a las familias difícilmente pueda funcionar como motor relevante de la actividad económica en los próximos meses.
Un factor adicional que presiona los índices es la circular conocida como "arrastre": la normativa obliga a los bancos a degradar la calificación interna de un cliente si sus atrasos representan el 40% o más de su pasivo total en el sistema, aunque cumpla en tiempo y forma con el resto de sus obligaciones. Mientras tanto, el saldo real de financiamiento al sector privado en pesos cayó un 0,9% en abril y registró una contracción adicional del 0,2% en mayo.