Río Cuarto | moto

Armando, el cadete al que le robaron, se compró una moto con las donaciones

Es el papá con dos niños a cargo, uno de ellos con discapacidad, y al que le sustrajeron el vehículo de trabajo. Le habían prestado uno, pero ahora logró comprarse el propio con la ayuda recibida
Armando, el cadete, cuando se hizo público el robo de su moto. Aún la busca la Policía.   

Armando, el cadete que fue noticia cuando le robaron la moto, ahora lo es nuevamente porque, gracias a las donaciones, logró comprarse un nuevo vehículo para trabajar. El hombre, que tiene dos niños a cargo -el más chico con discapacidad- ya había recibido una a préstamo. El 29 de junio pasado, cuando le robaron la moto de la vereda de su casa, lo habían privado de su herramienta de trabajo.

Armando Aranda es padre solo, y tiene dos hijos: una nena de 12 y un nene de 5, que tiene discapacidad. Ezequiel, que sufre de hidrocefalia, tiene una traqueotomía y se alimenta por botón gástrico, necesita cuidados especiales y constantes.

Después de que se publicó la triste noticia del cadete que se vio forzado a dejar de trabajar por el robo, llegó la mano solidaria de la gente. Primero fue el préstamo de una moto, que le permitió seguir en actividad.

Pero la cosa no quedó ahí. La ayuda de la sociedad fue mucho más de lo previsible. Por eso, Armando cuenta que no se esperaba “un gesto tan grande de la gente”.

“Esto se expandió y mucha gente conoció la historia. A partir de las donaciones que fui recibiendo, pude comprarme otra moto. Entre ayudas y ayudas, junté la plata y logré comprarme otra moto””, comentó el hombre.

-¿Quiénes te ayudaron?

-La mayoría fue anónima y gente a la que yo no conocía. Muchos de ellos me citaban en algún lugar y me donaban dinero, que fui juntando y estoy muy agradecido por eso. También recibí ayuda de personas de Códoba capital, de Jesús María y de la región. Me acuerdo de gente de Bulnes y de Moldes que me dio una mano. Gracias a ellos, me pude armar con otra motito.

Impensado

-¿Te imaginabas que ibas a recibir esta respuesta?

-Sinceramente, no. Fue un dolor muy grande haber perdido mi vehículo, y la verdad es que lo que uno siempre espera es recuperarla para poder seguir trabajando. No me esperaba un gesto tan grande de la gente. Y por eso lo quiero dar a conocer, para que todos sepan que su granito de arena me ayudó. Ahora, lo único que me falta es la escritura de la moto, que calculo que va a estar lista a mediados del mes que viene. Por eso, sigo usando la moto que me prestaron.

-¿Cómo vivieron tus chicos todo este proceso?

-Bueno, ustedes saben cómo es el más chiquito. Y la nena, que es más grande, está muy contenta, porque sabe lo que fue poder lograr la moto, que yo en un momento tenía en vista. Que tiene muy poco uso y que está casi nueva.

-Este vehículo nuevo te va a permitir seguir en actividad no sólo en el trabajo, sino también en todo lo que tiene que ver con trámites y gestiones para la salud de tu chiquito.

-Por suerte, todo se fue acomodando. El día que me robaron la moto había mandado a pedir tarjetas para repartir, porque los viajes como cadete también habían bajado. Con eso, y con el boca en boca, todos los días llega el dinero para poder ir piloteándola. Más allá de todo esto, también quiero rescatar el gesto de una persona de la ciudad que decidió darme en donación una moto para ayudarme. Cuando le dije que ya me habían prestado una, me aclaro que hiciera con ella lo que quisiera. Gracias a esto, si tengo suerte, en un futuro veré la posibilidad de saltar a un autito.