Soñar con un viaje sin apuro, con la libertad de elegir caminos no trazados y despertar cada día en un paisaje distinto es un deseo compartido por miles de personas. Esa pasión por la ruta, por lo itinerante, fue la chispa que encendió el motor de Cinzia, una empresa cordobesa ubicada en Malvinas Argentinas que se dedica a diseñar, fabricar, vender y alquilar campers, casas rodantes y motorhomes. Nacida como un hobby familiar, la firma logró consolidarse en el rubro y hoy extiende sus servicios dentro y fuera del país, posicionándose como referente en Latinoamérica y el mundo.
“La construcción de motorhomes empezó como un hobby que después se transformó en lo que viene a ser nuestro trabajo”, relata Camila Graglia, miembro del directorio e hija del fundador. Desde sus inicios, el proyecto estuvo atravesado por la experiencia personal de sus creadores: “Mi papá y mi mamá ya tienen un pasado de viajar en carpa y demás, entonces es algo que lo llevan en la sangre, esto de irse moviendo por todos lados”.
El crecimiento de Cinzia se apoyó en dos pilares: la fabricación a medida y el alquiler de vehículos para viajes temporales. En ambos casos, la atención directa con el cliente se mantuvo como una premisa central. “La fabricación tiene una cantidad de cupos limitados por mes, y como vendemos directo al cliente, tenemos ciertos cupos que vamos cumpliendo. El año pasado entregamos más de 120 unidades”, explica Graglia. Al mismo tiempo, la empresa gestiona una flota de más de 20 vehículos disponibles para alquilar, con puntos activos dentro y fuera del país.
Los públicos de venta y alquiler no siempre coinciden, aunque comparten un mismo motor emocional: “El alquiler quiere vivir su primera experiencia, quiere cumplir un sueño, quiere intentarlo, y el que compra también está cumpliendo un sueño, pero ya es algo como por ahí un poco más estable”, detalla.
Uno de los emblemas de Cinzia es el Pegasso, un motorhome de alta gama que se convirtió en el producto estrella de la marca. “El Pegasso tiene dos ensanches en sus laterales, un interior, un ambiente, tiene todo importado, una tele que se levanta sola. Es nuestro sueño hecho realidad, digamos, porque como nosotros somos usuarios sabemos cuáles son los requerimientos que tiene que tener un motorhome”, cuenta Graglia.
El valor para alquilar un vehículo ronda los 300.000 pesos diarios para grupos de hasta seis personas. En cuanto a las ventas, los precios varían según el modelo y el equipamiento: “Equipar un Pegaso, que es el tope de gama, da más o menos los 96.000 dólares. Ya de ahí, los precios son para abajo”, indica.
En sus talleres no solo fabrican motorhomes completos, sino también casas rodantes de tiro y campers que se acoplan a camionetas, además de equipar furgones y chasis de camión. Todo el proceso, desde el diseño hasta el interiorismo, se realiza en Malvinas Argentinas, un punto clave que refuerza la identidad local de la marca.
Con una plantilla de aproximadamente 50 personas entre Córdoba y Buenos Aires, Cinzia continúa proyectando a futuro. “Estamos trabajando en un proyecto 2026-2027, el 2025 pretendemos que ya está cocinado hace rato, entonces le damos un caballo para adelante sin mirar”, afirma Graglia, quien adelantó que se vienen “cambios de modelos, innovación en los materiales de construcción y accesorios importados distintos, innovadores”.
Respecto a los perfiles de clientes, el abanico se amplió considerablemente: “Antes se veía quizás más la parte de la gente que se estaba jubilando que elegía este tipo de viajes, hoy te diría que no, hay mix de todo. Hay familias jóvenes con hijos chicos, gente que trabaja remoto. Hay como un popurrí de gente que está eligiendo vivir la vida”.
Así, desde una localidad cordobesa que vibra al ritmo del taller, Cinzia demuestra que los sueños sobre ruedas no solo se manejan, también se fabrican.

