En julio, la mortalidad a causa de coronavirus en Río Cuarto presentó un descenso con respecto a junio, el peor mes en cuanto a la cantidad de muertes en lo que va de la pandemia. Sin embargo, cuando todavía faltan unos días para que termine el período, ya se acumulan 47 fallecimientos, por lo que se trata, sin duda, de uno de los meses más negros desde marzo de 2020.
La caída tiene que ver con la repercusión de la baja en el número de infectados que comenzó hace unas semanas y con la consiguiente disminución de internados graves. Dicha situación coincide con lo que se observa a nivel nacional y provincial.
Hasta ayer, la ciudad acumulaba 389 víctimas fatales.
Como se mencionó, junio fue el mes con más muertes: se registraron 75 decesos. Luego, aparecen octubre con 69, septiembre con 68 y julio con 47.
Más allá de lo alentador que puede parecer la caída, hay que recordar que muchos de los que mueren por el virus son personas jóvenes, incluso sin enfermedades preexistentes.
A la vez, entre las víctimas también hay ciudadanos que han recibido al menos una dosis de la vacuna, por lo que el estar inoculado no garantiza no morir, aunque disminuye fuertemente las posibilidades de que eso ocurra.
Es justamente por eso que los médicos y especialistas recomiendan extremar los cuidados y no relajarse, debido a que nadie puede saber cómo va a evolucionar en caso de contraer la enfermedad.
Mientras tanto, avanza la colocación de segundas dosis para generar una mayor protección frente al virus. Esta semana completarán su esquema unas 10 mil personas en el ámbito de la ciudad.

