El ciclo de exposiciones Arte entre Libros, presenta la muestra Areté Guasu de la destacada fotógrafa Bibiana Fulchieri, riocuartense radica en Córdoba desde hace muchos años.
Con esa muestra, el ciclo cierra la primera parte del año, en modalidad virtual, con la presencia de 18 artistas de Buenos Aires, La Rioja, La Pampa, Rio Negro y Córdoba pertenecientes a universidades públicas, y en el caso que presentan Fulchieri, egresada de la UNRC con un amplio trayecto profesional y artístico. El ciclo se retoma en el mes de agosto con los artistas seleccionados de la Convocatoria Abierta para la presentación de proyectos artísticos.
Sobre la artista
Bibiana Fulchieri (Río Cuarto, 1959). Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de Río Cuarto, de donde egresó como Técnica Profesional en Comunicación por Imágenes. Continuó su formación en numerosos talleres, clínicas, viajes de estudios y seminarios intensivos con especialistas vinculados con la fotografía documental, antropología y gestión cultural, como el cineasta etnográfico Jorge Prelorán (de la Universidad de California, EEUU) y parte del staff de la Agencia Magnum (Nueva York) con Sebastián Salgado, Abbas, Susan Meiselas, y el editor Mark Russel del New York Times. En los proyectos que vinculan memoria y fotografía resultó fundamental la experiencia adquirida junto a la fotógrafa Paola Agosti, en Roma.
Desde 1980 trabajó como reportera gráfica para los diarios Puntal, Córdoba, Página/12 Córdoba, La Voz del Interior. En 1985 se radica en Córdoba y desde entonces se desempeña como fotógrafa, periodista y docente (UNC), además de corresponsal permanente de las revistas nacionales Humor, El Porteño, El Periodista, La Maga, Crisis, Acción, Editorial Atlántida, etc.
Ha realizado coberturas internacionales para Der Uberblick Hamburgo, Alemania y Canale 5, Italia.
En 1988 obtuvo la Beca del Fondo Nacional de la Artes, en Artes Visuales /Fotografía, para comenzar con el proyecto de relevamiento fotográfico de las fiestas populares de las diferentes áreas aborígenes del país.
Participó en más de 50 exposiciones, individuales y colectivas, en distintas ciudades de la Argentina y representó al país en muestras en el extranjero: Joven Fotografía Argentina (Feria Internacional de Amsterdam), Cerca de corazón salvaje (Munich), Con ojos de mujer (Beijing, China) y fue el envío de la Argentina a la muestra internacional Foto Vernissage en Museo Menage de San Petersburgo, Rusia.
Recibió 20 premios y menciones en concursos provinciales y nacionales.
En forma colectiva publicó los libros: Fotografía cordobesa, Esta tierra es nuestra, Nos-Otros, Desafíos Urbanos, Memorias materiales - (UNC) La memoria herida - Derechos Humanos de Salvador Allende a las Torres Gemelas, publicado por Junta de Extremadura, España. El Córdobazo de las mujeres editado en mayo 2018 y recientemente Cartografía de la lengua en marzo 2019, son sus libros en total autoría.
En la actualidad se desempeña como fotógrafa editorial, periodista y gestora cultural independiente.
Sobre la muestra
Areté Cuasu. Máscaras. De origen tan antiguo como las cavernas, las máscaras son objetos culturales con características múltiples; arcaicos testigos en la historia de la humanidad.
Existen comunidades de pueblos originarios en las que su confección y uso siguen vigentes, con toda su energía simbólica; tal el caso de los guaraníes dispersos en varios territorios del norte salteño y el sur de Jujuy, quienes logran unir el arte con el mito y el objeto con el sujeto que la porta.
“Las huellas de aquellos que fuimos están aquí”, repite el viejo canto fueguino selk-nam y es lo que parecen afirmar estas mascaradas que irrumpen en la exuberancia vegetal del chaco-salteño en el paraje Yacuy, cuando comienza el período de cosecha y el maíz se convierte en chicha: la bebida compartida en la ceremonia del Areté Guasu, bajo la sombra de algarrobales, flores de taperigua y semillas de uruku, que pintarán los rostros de bermellón subido.
Como auténticos frutos de las culturas que las engendran, estas máscaras se vinculan con aquellos mitos sobrenaturales cuyo sentido último es hablar del origen que hace particular, único y trascendente a cada grupo humano.
Los celebrantes del Areté Guasu (en castellano, Fiesta Grande o Verdadero Tiempo), comienzan a elaborar sus máscaras aislados en el monte. Mayormente respetan la forma de triángulo invertido con adornos hacia ambos costados, herencia de los guaraníes bolivianos y paraguayos del Isoso, que emigraron hacia Argentina en busca del Kandire (Tierra Sin Mal), sitio de plenitud anunciada por sus profetas.
Integrados al grupo de celebrantes, al son de ancestrales instrumentos como tamboras, temimbis y flautas, los enmascarados bailan la danza tradicional Pim-pim, y la comunidad se hermana.
El Areté en Yacuy suele iniciarse con el período de carnaval pero se extiende hasta el comienzo de la Pascua católica, cuando después de la lucha del Cuchi-cuchi con el toro, el gentío parte masivamente hacia el río más cercano. Entonces arroja las máscaras al torrente. Así parten los espíritus de los muertos, con la promesa de volver el próximo año.

