Un hombre de 30 años le pegó un balazo en la cabeza a su propia pareja, una mujer de 40, que sobrevivió al violento ataque y seguía internada en el Hospital pero fuera de peligro. Imputado por tentativa de femicidio, el agresor es intensamente buscado por la Justicia y la Policía, aunque hasta anoche no había novedades en la pesquisa. El hecho de sangre ocurrió el domingo por la mañana en barrio Obrero.
Si bien no se han establecido todavía las circunstancias concretas en que ocurrió la brutal agresión, todo indica que el episodio habría tenido lugar en un contexto de violencia de género.
Se presume que momentos antes del hecho ambos habrían mantenido una acalorada discusión, en medio de la cual el hombre habría efectuado el disparo con un arma de fuego.
El proyectil quedó alojado en el parietal izquierdo pero no perforó ni fracturó el hueso, se informó.
Ahora, la Justicia local investiga el caso bajo la carátula de homicidio en grado de tentativa agravado por el vínculo, violencia de género y por uso de arma de fuego.
Como consecuencia del ataque, el proyectil quedó alojado en la zona del parietal izquierdo de la mujer, de un modo tal que no perforó ni produjo fracturas en el hueso.
Los investigadores judiciales tienen indicios de que el disparo se habría efectuado a corta distancia del cuerpo de la víctima. Es decir, “a quemarropa”.
Fuentes oficiosas indicaron además que la víctima debería ser intervenida quirúrgicamente para extraer el proyectil alojado en su cuerpo.
La víctima aportó datos
Más allá de haber recibido el disparo en la cabeza, la mujer se mantuvo consciente en todo momento, por lo que pudo finalmente aportar datos para identificar al autor de la brutal agresión. También intervinieron otros testigos.
El hecho de sangre ocurrió el pasado domingo alrededor de las 10 de la mañana, en una vivienda de barrio Obrero, en el extremo este de la ciudad.
El caso se manejó con mucha cautela y un fuerte hermetismo de parte de las autoridades. Hasta anoche, no había novedades sobre el paradero del sospechoso.
La investigación es coordinada por la Fiscalía de Instrucción de tercer turno, a cargo de Fernando Moine.

