El centro fue un solo corazón celeste y blanco
Río Cuarto volvió a vestirse de fiesta para celebrar otra sufrida alegría de la Selección
La agonía del final se transformó en un grito de desahogo ensordecedor que, como ya es una feliz costumbre, se trasladó de inmediato a las calles.
Miles de hinchas riocuartenses inundaron el centro de la ciudad para celebrar el durísimo triunfo de Argentina ante Cabo Verde por 3 a 2.
La Plaza Roca se convirtió en el epicentro de una marea humana invadida por banderas, cantos y bocinazos.
Familias enteras, jóvenes y abuelos le dieron vida a un ritual que ya se volvió habitual cada vez que juega el equipo nacional, demostrando que no importa el rival ni cuánto se sufra: la pasión riocuartense siempre encuentra su lugar para festejar.