Frente a esta realidad, crece la preocupación por las apuestas deportivas que arrastran a los chicos a la ludopatía digital.
Al respecto, la Pastoral Social alerta sobre los riesgos, especialmente en los menores.
En efecto, se advierte de manera urgente sobre el preocupante avance de la ludopatía y las apuestas online.
Yse señala que la facilidad de acceso a través de los celulares funciona como “un casino en cada hogar”, generando graves consecuencias económicas y de salud mental.
Un relevamiento sostiene que “la edad de inicio se sitúa frecuentemente en los 13 años, e incluso desciende hasta los 11 años en algunos casos”.
Además “1 de cada 8 adolescentes ya ha contraído deudas por el juego, lo que deriva en cuadros de insomnio, irritabilidad y bajo rendimiento escolar”.
Y“el 60% de los jóvenes no distingue entre plataformas legales y sitios clandestinos, lo que invalida el argumento de que basta con combatir sólo el juego ilegal”.
Asimismo, se remarca que “nos enfrentamos a una ‘peste’ potenciada por la tecnología” y que “la disponibilidad permanente del celular ha transformado cada dispositivo en un casino virtual disponible las 24 horas, eliminando las barreras físicas que antes protegían a los menores”.
En tanto, “eventos como el Mundial de Fútbol actúan como el ‘anzuelo perfecto’, donde las apuestas ‘en vivo’ disparan descargas de dopamina constantes en cerebros adolescentes que aún no han completado su maduración neurobiológica”.
“Asociar el deporte, símbolo de salud y esfuerzo, con algo que enferma es un sinsentido”, se afirma y se señala que “hoy los niños ya no disfrutan del juego, sino que viven pendientes de una tarjeta o un penal para ganar dinero”.
Finalmente, “más del 90% de los jóvenes se inician en las apuestas por recomendación de un amigo, convirtiendo la adicción en un requisito de pertenencia al grupo”.