Los mundiales sub-20 de la FIFA comenzaron en Túnez en 1977 con la URSS como campeona sin la participación de la Argentina.
Para 1979 en Japón, Menotti ar-maría un equipo para todos los tiempos, que quedó en el imagina-rio colectivo como una Selección repleta de pibes con mucha fantasía y talento. Mas uno que no hace falta nombrarlo, el mejor de todos los tiempos, que para ese año ya contabilizaba casi cuatro en Primera y la Selección Mayor. Hablo de Maradona por supuesto.
Dentro de esas segundas guitarras bien talentosas y comprometidoas y que daba tanto gusto ver, estaban Osvaldo “Pichi” Escudero, un tal Ramón Díaz, goleador del campeonato y Juan Barbas. Ellos tres, mas el mejor de todos fueron los refuerzos de lujo de la selección que que fracasaría en España 82.
Fue un mundial de mucho talento sudamericano, Ruben Paz de Uruguay, Julio Cesar Romero “Romerito” y el propio Roberto Cabañas (de Paraguay) quien en 1992 sería campeón con Boca del Apertura.
Juan Barbas dialogó con Puntal y así recuerda el suceso tras 41 años que se están cumpliendo.
-Nosotros estamos en un grupo de whatsapp con los compañeros de equipo, menos Maradona y Ramón Díaz y hace una semana que vienen poniendo Osvaldo Rinaldi y Sergio García que son los memoriosos del grupo, cosas que ni yo me acordaba, de cuando empezamos contra Indonesia. Pasa-ron unos audios de las transmisiones de Jorge Bullrich y Juan Carlos Morales que eran los relatores. El 23 de agosto cumplí 61 años y te digo la verdad, a pesar de los años que han pasado, la gente se sigue acordando de aquel juvenil, porque jugábamos bien, dábamos alegría, le sacábamos una sonrisa y para mi es inolvidable, ese campeonato y ese grupo.
-Quedó en la memoria colectiva esto de despertarse temprano a ver los partidos de la selección.
-Hasta ahora sigo encontrando gente que me dice “pensar que yo te vi jugar, me levantaba bien temprano y después íbamos al colegio”. En algunos casos los directores decidían no dar clases por los partidos, para mí que venga hoy un muchacho de la edad nuestra y que me diga eso, es una alegría mayor. En cuanto al nivel, nosotros a los europeos no los conocíamos, no sabíamos contra quien nos íbamos enfrentar. Al único que si conocíamos era Uruguay, pero de Indonesia por ejemplo no conocíamos a nadie y ahí viene cuando podes llevarte una sorpresa, sin saber cómo juegan o como son. Creo que lo supimos llevar muy bien, no nos costó mucho porque el Flaco Menotti siempre tuvo la idea de jugar tipo fútbol europeo a un toque, rebotando, muchos movimientos. Creo que nosotros sorprendimos a los europeos y no viceversa.
-La final fue contra la URSS, ¿cómo la recuerda?
-Eran muy duros, habían ganado casi todos los partidos en las ron-das previas. En la final empiezan ganando, pero nosotros la verdad creíamos mucho en nuestro juego y lo que debíamos hacer. No nos desesperamos y seguimos de la misma manera, llegó el empate de penal y la jugada de Diego. Ahí lo controlamos, eran muy fuertes, grandotes, jugaban bien, fue difícil. A nosotros nunca nos agarró la desesperación, era la primera vez en el campeonato que íbamos perdiendo, siempre los primeros goles fueron nuestros.
-Para 1979 Maradona tenía, tres años en la Selección Mayor, y casi cuatro jugando en Primera, ¿cómo era ese Diego?
-Tuve la suerte de estar con él, éramos compañeros de habitación. Era disfrutarlo porque nos-otros sabíamos que jugábamos con doce, no con once. Era una cosa increíble, teníamos que tratar de recuperar la pelota y dársela a él. Lo que sí teníamos que tratar de jugar nosotros para que el descansara. Éramos un equipo completo, con un buen arquero, una buena defensa, buenos volantes y delanteros, lo propio los suplentes que estaban a nuestro nivel, no había mucha diferencia y Diego era una cosa increíble.
-¿Cuántas veces le han preguntado porque en el Mundial 82 con la incorporación de ustedes del juvenil más los campeones del 78 la cosa no funcionó?
-Siempre digo lo mismo, hicimos una pretemporada de un mes y medio. En el 78 Pizarotti decía que habían estado tres meses para el mundial preparándose. Lamentablemente se dan esos partidos que no esperas, perdes contra Bélgica en el debut, a ellos los conocíamos eran muy duros y jugaban bien y nos ganan. Después tuvimos que remontar con Hungría y El Salvador para pasar a segunda fase. Y cuando pasamos nos encontramos con Brasil y con Italia, dos equipos muy buenos, Brasil venía fenómeno, Italia no tanto pero después de eso termina como campeón. No fue que nosotros nos relajamos, sabíamos que teníamos un buen equipo, se habían sumado grandes jugadores, cuatro de la selección juvenil del 79 (Maradona, Ramon Díaz, Barbas y Calderón) y el resto los campeones del 78. Pero lamen-tablemente a Diego lo marcaron bien, contra Brasil no nos cobra-ron un penal y contra Italia Gentile lo mató a patadas, hoy se hubiese ido expulsado. Habrá pensado que la única manera de pararlo era marcándolo de esa manera.
-Hubo una tapa del El Gráfico donde usted criticaba a Bilardo, ¿se sintió alguna vez señalado por ser Menottista en un mundo Bilardista?
-Me acuerdo de esa tapa y muy bien. Puede ser que haya pasado eso, se dijo que aquellos que no habíamos ido al mundial de México como Fillol, yo, o Trossero, era porque habíamos estado con Menotti. Un día me preguntan con qué fútbol me sentía identificado y yo dije Menotti, por haber dicho eso me costó no ir al mundial de México, fijate lo que era esa época. Me prohibí de haber sido campeón del mundo, yo hice una muy buena eliminatoria para el mundial y después no me llevó.

