El optimismo del arranque del año para los responsables de las áreas económicas de la Municipalidad, con indicadores que habían pasado del rojo al verde, se transformó desde el 23 de abril en una fuerte preocupación. La turbulencia nacional reconfiguró el escenario y hoy en el Palacio de Mójica hay un análisis área por área con un solo objetivo: el control del gasto para amortiguar la tormenta y los efectos de la crisis cambiaria.
Ayer, el secretario de Economía, Pablo Antonetti, admitió que se abrió una etapa de máximo cuidado del gasto y de revisión en cada sector del gobierno de Juan Manuel Llamosas.
“Evidentemente el contexto macroeconómico nacional marcó una turbulencia en principio en los mercados, con una fuerte crisis financiera que obviamente tiene impacto en las cuestiones de índole económica. Hubo un claro proceso devaluatorio con un impacto de moderado a fuerte en los precios y estamos, siguiendo a algunos economistas, en la antesala de un proceso de estancamiento o recesión, lo que no es bueno para ningún tipo de economía, pensando esto desde la familia, las empresas, municipios, provincias y Nación”, explicó anoche en declaraciones al programa televisivo Entre Líneas que se emite por Canal Quatro y la frecuencia 7 de Cablevisión.
“Estamos trabajando fuertemente en la revisión desde que se fue dando toda esta situación, haciendo un análisis para proyectar conforme a las distintas restricciones que se van a ir dando a lo largo de este año, que va a ser duro, va a ser difícil”, dijo el funcionario municipal.
¿Hay un recálculo de todo lo proyectado?
En términos generales dimos muestras de ir ejecutando todo lo que habíamos prometido, sobre todo lo que tenía financiamiento propio. Venimos de inaugurar los dos ascensores y el Salón Blanco de la Municipalidad, continuamos con todas las obras del presupuesto participativo y está de manifiesto la inauguración de los juegos en el Parque Sarmiento. Y hasta donde hemos podido atendimos con recursos propios la falta de financiamiento nacional, como en el cordón cuneta. Los pronósticos hacia adelante por parte del Estado nacional no son los más optimistas.
Hay que redefinir prioridades...
Uno analiza el momento y claramente hay que priorizar lo social en un contexto como el actual. Cuestionamos que el recorte o demora en los fondos para obras se haga sobre proyectos que están en plena ejecución. Debería hacerse sobre lo proyectado. Ahora con cordón cuneta estamos tratando de negociar con certificados ya aprobados con redeterminación de precios. Es decir, la recomposición de los valores de la obra a valores actuales y no a marzo o abril de 2016. No estamos teniendo respuestas frente a una diferencia de 15 millones de pesos que si no vienen del Estado nacional la Municipalidad deberá hacerse cargo. Por eso el panorama es complicado.
Habrá objetivos que tendrán que esperar...
Lo que tenemos que hacer, y esto lo realizamos a diario con el intendente, es un nuevo análisis de las prioridades en función de este tipo de restricciones. Y habrá que resignar o relegar cosas esperando un momento de coyuntura económica más favorable. Esperemos que hayamos llegado a la parte de amesetamiento de la curva descendente del ciclo económico y empiece un nuevo período de crecimiento para que nos permita proyectar a fututro. En medio de estas turbulencias es complicado tomar medidas a largo plazo.
¿Están revisando gastos área por área?
Lo estamos haciendo con diferentes responsables de distintas áreas de gobierno. Y claramente lo que tenemos que priorizar es lo social, en donde la demanda es creciente. Y no sólo en la demanda sino también en el incremento de precios de alimentos, luz y gas, que es donde atendemos a sectores carenciados.
El Municipio colocó deuda para obras, ¿se puede pensar en esa alternativa hoy?
La necesidad de financiamiento está, tal como lo habíamos establecido en el flujo de fondos que habíamos trazado para el año. Pensamos en una colocación medida porque si bien hay vencimiento de deuda, parte lo hemos cubierto con el superávit que logramos en estos primeros cuatro meses. Pero hoy no hay mercado o si lo hay, sería una irresponsabilidad ir a tasas muy altas. Por eso estamos conversando en forma permanente con el gobierno provincial sobre alternativas para no tener que recurrir a una restricción estructural en materia del gasto y generar un nivel de financiamiento. El nivel de previsión que teníamos lo vamos a evaluar, pero si hoy tuviésemos que salir a financiarnos estaríamos en problemas porque no hay mercado para la colocación.
¿Qué evaluación hace hoy sobre la deuda en dólares tomada a fin del año pasado? ¿En perspectiva fue un error?
La evaluación correcta debe hacerse al final, cuando hayamos cancelado el capital. Porque no estábamos hablando en aquel momento en una alternativa en pesos y a tasa fija. Hay que comparar este nivel de tasas con la devaluación. Hoy el contexto no es favorable para la deuda por el nivel del valor del dólar y por las tasas.
“Evidentemente el contexto macroeconómico nacional marcó una turbulencia en principio en los mercados, con una fuerte crisis financiera que obviamente tiene impacto en las cuestiones de índole económica. Hubo un claro proceso devaluatorio con un impacto de moderado a fuerte en los precios y estamos, siguiendo a algunos economistas, en la antesala de un proceso de estancamiento o recesión, lo que no es bueno para ningún tipo de economía, pensando esto desde la familia, las empresas, municipios, provincias y Nación”, explicó anoche en declaraciones al programa televisivo Entre Líneas que se emite por Canal Quatro y la frecuencia 7 de Cablevisión.
“Estamos trabajando fuertemente en la revisión desde que se fue dando toda esta situación, haciendo un análisis para proyectar conforme a las distintas restricciones que se van a ir dando a lo largo de este año, que va a ser duro, va a ser difícil”, dijo el funcionario municipal.
¿Hay un recálculo de todo lo proyectado?
En términos generales dimos muestras de ir ejecutando todo lo que habíamos prometido, sobre todo lo que tenía financiamiento propio. Venimos de inaugurar los dos ascensores y el Salón Blanco de la Municipalidad, continuamos con todas las obras del presupuesto participativo y está de manifiesto la inauguración de los juegos en el Parque Sarmiento. Y hasta donde hemos podido atendimos con recursos propios la falta de financiamiento nacional, como en el cordón cuneta. Los pronósticos hacia adelante por parte del Estado nacional no son los más optimistas.
Hay que redefinir prioridades...
Uno analiza el momento y claramente hay que priorizar lo social en un contexto como el actual. Cuestionamos que el recorte o demora en los fondos para obras se haga sobre proyectos que están en plena ejecución. Debería hacerse sobre lo proyectado. Ahora con cordón cuneta estamos tratando de negociar con certificados ya aprobados con redeterminación de precios. Es decir, la recomposición de los valores de la obra a valores actuales y no a marzo o abril de 2016. No estamos teniendo respuestas frente a una diferencia de 15 millones de pesos que si no vienen del Estado nacional la Municipalidad deberá hacerse cargo. Por eso el panorama es complicado.
Habrá objetivos que tendrán que esperar...
Lo que tenemos que hacer, y esto lo realizamos a diario con el intendente, es un nuevo análisis de las prioridades en función de este tipo de restricciones. Y habrá que resignar o relegar cosas esperando un momento de coyuntura económica más favorable. Esperemos que hayamos llegado a la parte de amesetamiento de la curva descendente del ciclo económico y empiece un nuevo período de crecimiento para que nos permita proyectar a fututro. En medio de estas turbulencias es complicado tomar medidas a largo plazo.
¿Están revisando gastos área por área?
Lo estamos haciendo con diferentes responsables de distintas áreas de gobierno. Y claramente lo que tenemos que priorizar es lo social, en donde la demanda es creciente. Y no sólo en la demanda sino también en el incremento de precios de alimentos, luz y gas, que es donde atendemos a sectores carenciados.
El Municipio colocó deuda para obras, ¿se puede pensar en esa alternativa hoy?
La necesidad de financiamiento está, tal como lo habíamos establecido en el flujo de fondos que habíamos trazado para el año. Pensamos en una colocación medida porque si bien hay vencimiento de deuda, parte lo hemos cubierto con el superávit que logramos en estos primeros cuatro meses. Pero hoy no hay mercado o si lo hay, sería una irresponsabilidad ir a tasas muy altas. Por eso estamos conversando en forma permanente con el gobierno provincial sobre alternativas para no tener que recurrir a una restricción estructural en materia del gasto y generar un nivel de financiamiento. El nivel de previsión que teníamos lo vamos a evaluar, pero si hoy tuviésemos que salir a financiarnos estaríamos en problemas porque no hay mercado para la colocación.
¿Qué evaluación hace hoy sobre la deuda en dólares tomada a fin del año pasado? ¿En perspectiva fue un error?
La evaluación correcta debe hacerse al final, cuando hayamos cancelado el capital. Porque no estábamos hablando en aquel momento en una alternativa en pesos y a tasa fija. Hay que comparar este nivel de tasas con la devaluación. Hoy el contexto no es favorable para la deuda por el nivel del valor del dólar y por las tasas.

