El contexto de crisis a partir de la pandemia del Covid-19 y las medidas de seguridad planteadas para evitar la suba de casos sigue presentando un escenario preocupante en los barrios más vulnerables. Las familias con menos recursos son las más afectadas, más considerando que la principal actividad de estos segmentos es informal y, al verse resentida toda la actividad económica, se reducen sus posibilidades.
En este marco, la demanda ha crecido en los merenderos que dan contención a grandes y chicos en los barrios, cada vez más se acercan a pedir comida, una taza de leche o algo de abrigo para pasar los duros días de invierno que ha comenzado a tener la ciudad.
Desde Puntal ya hemos hablado de este escenario y los mismos protagonistas plantearon la necesidad de una mano que los ayude a superar el momento. Ahora, los merenderos comenzaron a organizarse y dieron los primeros pasos de una red que busca asistirse ante el contexto y exigen la declaración de la emergencia social por parte del Municipio para que pueda destinarse más ayuda a estos espacios y así puedan dar respuesta a la alta demanda.
Lucía González es una de las referentes que acompañan el trabajo de los merenderos y, desde su aporte, a varios centros comunitarios. “Es una iniciativa desde distintos centros que atienden las demandas sociales que hoy están profundizadas por una emergencia social con vulneraciones de derechos, como el de la educación, el derecho al acceso a la salud en muchos casos, porque se priman cuestiones de la pandemia pero se dejan de lado muchas situaciones que también son graves”, indicó en diálogo con Puntal.
Comentó que se han sumado a la iniciativa muchas organizaciones sociales, como el centro cultural “Santiago Maldonado”, la copita comedor “Deolinda”; “Los Pibes del Puente”, con Nancy Zárate como referente; “Todo por los Niños”, encabezada por Sandra Bravo; “Corazones Alegres”, de Natalia Giordano; “Un paraíso para los chicos”, de Milagros Moretón; y “Los indiecitos”, de Cristina Cabrera, entre otros.
“En marzo de este año se solicitó una reunión con el subsecretario de Desarrollo Social del Municipio, con una nota que se ingresa por el área, y aún no hemos tenido respuestas. Anteriormente, de manera individual, varios centros comunitarios habíamos solicitado reuniones con el funcionario, pero tampoco nos ha abierto sus puertas, por lo que empezamos a recurrir a realizar videos en los que contamos nuestra situación, considerando que no podemos realizar muchas acciones de protesta por la situación sanitaria”, dijo González y luego agregó:“Nosotros no queremos complicar más las cosas, sino al contrario, poder generar puentes y diálogo para posibilitar una mejoría para las familias que viven en los sectores más vulnerables de la ciudad”.
El equipo de trabajo de estos centros ha realizado una serie de videos que se han difundido en las redes sociales y que muestran la realidad que viven a diario, sumado al pedido de ayuda a la Municipalidad y al común de la ciudadanía. “Hemos hecho estos videos que tienen las voces de las referentes de cada espacio y solicitamos a la comunidad, ya que el Estado no nos está dando una mano para poder realizar la comida diaria para quienes están en situaciones de precariedad económica, una donación de lo que se pueda”, aseguró González en este sentido. Y agregó:“Ahora con el frío muchos necesitan frazadas o ropa de abrigo, pero los alimentos que se necesitan son de todo tipo, más que nada lo más caro, que son la carne y las verduras, para que quienes cocinen puedan brindarles una vianda a las familias”.
Consultada sobre la magnitud de la problemática, González precisó que “hay espacios que son comedores y atienden hasta a 250 personas, lo que son más de 45 familias y que dependen de ese plato de comida para poder comer al menos una vez al día” y completó:“Entendemos que están presentes las políticas públicas de Nación a través de la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar, pero no son suficientes; la situación laboral es cada vez peor, porque muchos viven de changas y no son contratados porque la dificultad económica nos atraviesa a todas las clases sociales. Si antes alguien tenía un dinero para hacer cortar el pasto lo encargaba al chico de la changa, pero ahora no lo puede hacer más”.
Finalmente, aseguró: “En forma de diálogo intentamos generar redes entre los distintos comedores para poder sustentar el alimento y la actividad diaria que se realiza”.
Por su parte, Deolinda Cuello, del comedor “Deolinda” de Banda Norte, explicó que realizan actividades vinculadas a la contención de las necesidades de las familias del sector y las ayudan en otras acciones como la inscripción a la campaña de vacunación por el Covid-19, iniciativa que se desarrolló desde la jornada de ayer en el barrio junto con la entrega de comida y el ropero comunitario.
“Estamos pidiendo ayuda de alimentos, abrigo y cobijas para la gente, porque en el barrio hay mucha necesidad, abuelos y niños que están muy mal, pero es la misma situación de todos los barrios”, dijo Cuello, que agregó que desde el Municipio sólo reciben algunos insumos pero que no es suficiente para dar respuesta a todos los vecinos.
Cuello señaló que son una decena de comedores los que se han reunido en esta red, pero que en la ciudad hay más de 100 y quieren trabajar de manera articulada. “Desde el Municipio me avisaron que sólo me darían carne para el comedor el día 1º, por lo que el resto de los días tuve que salir a pedir ayuda. Por suerte la gente es muy solidaria y hace mucho aporte”, resaltó.
La referente del merendero aseguró que el reclamo no tiene una bandera política, pero que están pensando en realizar manifestaciones más grandes para obtener respuestas: “Nos están dando muy pocas cosas y en el barrio todos trabajan del río o la arena y con la situación actual no pueden hacer nada”, destacó Cuello.
Desde su merendero, además del pedido de ayuda, también realizan actividades de contención con el asesoramiento para poder inscribirse en la campaña de vacunación contra el Covid-19.
Finalmente, en barrio Alberdi, Sonia Ocampo, del centro cultural Santiago Maldonado, detalló: “Desde hace unos meses venimos viendo el achicamiento en la entrega de insumos y la contradicción del Municipio, que dicen darnos más. Fue aumentando la demanda y se ve peor con el frío. Por esto definimos juntarnos para hacer un reclamo masivo, porque las realidades de todos los centros coinciden. Elaboramos una nota para pedir una reunión con el Municipio, pero no hemos tenido respuestas y ahora, como una segunda instancia, hicimos estos videos para subirlos a las redes y hacer conocer una realidad que no escapa a nadie, con el frío, el hambre y la falta de recursos”.

