A través del decreto 78/2020, la intendencia de Del Campillo impuso en forma “obligatoria el uso de barbijos para toda persona que transite en forma permanente o transitoria por la localidad.
Asimismo, ordenó a los comerciantes de la localidad disponer de lavabos en los ingresos a sus locales para asegurar las medidas de higiene a todas las personas.
La intendenta Ana Zanotto viene adelantándose a otros municipios de la zona a la hora de aplicar extremas medidas de prevención por el coronavirus.
“Hoy amanecimos todos usando barbijo. La gente está tomando conciencia”, señaló la mandataria a Puntal, al tiempo que admitió que tuvo algún cuestionamiento por parte de pares de la zona y hasta de la Provincia por algunas de las medidas que viene adoptando en Del Campillo, pero responde: “Ahora, 15 días después, se están aplicando acciones que yo impuse desde el pasado 15 de marzo. Nosotros nos fuimos adelantando a los hechos”.
Mencionó, a modo de ejemplo, el control de los accesos a la localidad, la prohibición de ingresos de transportes foráneos y la creación de la figura de voluntariado, que procura sumar gente a la asistencia en caso de emergencias.
Consultada sobre el uso del barbijo y si es el Municipio el que los aporta a los vecinos, detalló: “A la gente le hemos mandado tutoriales para que los fabriquen en sus casas siguiendo lo que ha mostrado un médico argentino. Hay mujeres que lo están fabricando. Otros vecinos vienen a la Municipalidad y tenemos para darles, y también a los voluntarios”.
Y reiteró que toda la batería de medidas que se adoptan es para cuidar a los habitantes. “Fui muy estricta y tajante porque lo comparé con una situación de guerra donde las decisiones no se debaten demasiado sino que hay que tomarlas en protección de la gente”, aseveró.
También en Del Campillo la Municipalidad decidió cerrar todos sus ingresos y sólo dejar uno habilitado, por donde pasa todo el tránsito y es inspeccionado.
No entran al pueblo
“De otras localidades no entra nadie, porque el criterio es que sólo circulen quienes nos necesiten, servicios básicos como banco, cargar combustible, el hospital. En las localidades vecinas todos tienen estos servicios así que no hay necesidad de que vengan a nuestra localidad. Excepto Nicolás Bruzone, con el que hemos firmado un acuerdo de cuidado mutuo, ellos vienen con un permiso para hacer determinadas cosas y luego vuelven a su localidad”, apuntó Zanotto.
En cuanto a camiones que llegan para abastecer a los comercios, el Municipio habilitó un predio con puesto bromatológico, donde pueden permanecer y allí van los comerciantes a retirar la mercadería.
La intendenta municipal dijo que no le va a temblar el pulso para seguir aplicando medidas y cuidar a la comunidad, porque admitió que el virus tarde o temprano penetrará. “Estamos lejos de Río Cuarto y no tenemos la certeza de tener camas disponibles (allí) cuando alguno de nosotros se enferme. Sabemos que en algún momento el sistema de salud de Río Cuarto va a estar saturado, por eso nos cuidamos”, concluyó.

