El hombre y la mujer urbana, en la ciudad de Córdoba. El “caballo-pájaro” en el paseo del Centro Cívico de Río Cuarto. El gran pórtico de hierro, en el ingreso a Adelia María o el monumento a la Madre, en Coronel Moldes. También murales participativos, como los que se promueven en distintos pueblos de la zona y provincias del país, o el recientemente reconocido “mejor mural del mundo”, en barrio Observatorio de la ciudad de Córdoba, plasmado por el muralista Martín Ron.
Espacios que tras la intervención de uno o más artistas se convierten en hitos urbanos y sirven de referencia tanto a residentes del sector donde se encuentra como a la ciudad misma. Intervenciones artísticas que transforman el espacio público en centros de atención de toda una ciudadanía.
Identidad
“Olivia mira al cielo” es un impactante mural de 30 metros de alto por 8 de ancho plasmado sobre la medianera de un edificio ubicado sobre avenida Pueyrredón 864 de la ciudad de Córdoba.
El artista bonaerense Martín Ron fue el encargado de materializar la obra convocado por el Municipio capitalino en el marco del programa “Arte de Nuestra Gente”.
El gran mural reconocido mundialmente ya es un hito en la ciudad de Córdoba y otorga identidad a los vecinos del sector en función de que fue presentado en octubre pasado, mes en el que el Observatorio Astronómico que da nombre al barrio cumplió 150 años.
“El personaje, que se llama Olivia y juega con un globo estrella, está señalando al cielo, como invitándonos a observarlo. En el concepto hay un claro homenaje al barrio y al observatorio”, explicó Ron a un sitio capitalino, desde donde destacaron que el estilo hiperrealista del artista y el vínculo que propone con las comunidades donde desarrolla su arte.
Es que Ron es un artista de proyección internacional considerado entre los diez mejores del mundo, que ha realizado intervenciones artísticas en países como Inglaterra, España, Estados Unidos, Australia, Turquía, Rusia, Bélgica, entre otros.
“Una vez que su arte está completo en un muro de una ciudad se inicia un diálogo e interacción, según él, entre las personas y su arte, donde la libertad de interpretarlo es permitida y bienvenida”, describen sobre el artista.
En un posteo en su cuenta de Instagram, Martín Ron comparte una secuencia de fotos de detalles de la obra, donde destaca la importancia que tiene poder apreciar los murales en vivo y en el contexto urbano donde se encuentran plasmados. “En tiempos de ‘contenidos’ es importante recordar que un mural está diseñado y pintado para apreciarse en vivo. Mis obras se caracterizan por un alto nivel de detalle en cada trazo”, señala el artista.
Y a modo de consejo para quienes se inician en muralismo, añade: “No hay nada más lindo que disfrutar un mural real. En la calle y en todo su esplendor”.
El valor de participar
El muralista de Reducción, Gastón Liberto, acumula una vasta trayectoria en intervenciones urbanas en la región como así también en distintos países del mundo.
En su experiencia, resalta la importancia de la participación colectiva en la materialización de las obras que luego darán sentido de pertenencia a los residentes del sector.
“En todos los espacios públicos en los que trabajamos con gente e instituciones, damos participación, y la gente se apropia luego de ese espacio y toma participación del lugar”, señala Liberto en diálogo con Puntal ADC.
Entre sus últimas intervenciones, se destaca la concreción de un mural en la Casa de la Cultura de Coronel Moldes; otro en el predio del cementerio de Chaján, con un mural homenaje a los fallecidos por coronavirus; y en el piso del patio de una escuela de Reducción, en donde a partir de la convocatoria de las docentes del establecimiento se plasmó un dibujo que fue pintado luego por los alumnos en el marco de una serie de actividades recreativas que se desarrollaron.
Pero quizás el mural más significativo que Liberto concretó en el sur provincial tuvo lugar en Río Cuarto, en el sector de azudes del río Chocancharava, en donde la ilustración fue pintada por unos 200 asistentes que le pusieron color a una serie de motivos relacionados con la flora y la fauna autóctona.
“Siempre que trabaja la gente tiene mayor impacto. Yo me concentro mucho en la realización y el diseño previo, pensando la parte estética para que tenga impacto visual desde las distintas posiciones de donde pueda visibilizarse y que dé lugar a la participación comunitaria. Pero en lo que respecta a la apropiación de la obra, no la pienso previamente para que vaya a trascender, sino que tenga una forma apropiada y que conecte con el lugar. Luego, la gente habita ese espacio y eso se da por añadidura a la obra”, reflexiona.

