El médico chino Li Wenliang, uno de los primeros en dar el alerta sobre la difusión del coronavirus pero no fue escuchado, falleció ayer a los 34 años en el Hospital de Wuhan.
Tras conocerse su deceso, la Organización Mundial de la Salud escribió en Twitter: “Estamos profundamente tristes por la muerte del doctor Li Wenliang. Todos debemos celebrar el trabajo que hizo en# 2019nCoV!”.
El médico oftalmólogo que trabajaba en Wuhan dio el alarma sobre el nuevo coronavirus en diciembre, cuando publicó entre su grupo de exalumnos de la Escuela de Medicina que siete pacientes que comieron productos de un mercado local de mariscos habían sido diagnosticados con un enfermedad similar al Sars y fueron puestos en cuarentena en su hospital.
Li intentó sin éxito advertir a sus colegas, compartiendo su preocupación por los casos sospechosos, pero poco después de publicar el mensaje la Policía de Wuhan lo acusó de traficar rumores.
Fue uno de los varios médicos que fueron blanco de la Policía por tratar de denunciar el virus mortal en las primeras semanas del brote, que ya mató a 636 personas en China y contagió a otras 31.161.
Li fue hospitalizado el 12 de enero después de contraer el virus de uno de sus pacientes, y se confirmó que tenía el coronavirus el 1 de febrero.
Hace un mes, Wenliang contó su historia en un posteo, esta vez desde el lecho del hospital donde estaba internado tras haberse contagiado.
Su foto con máscara de oxígeno y la cédula de identidad se hizo viral en las redes chinas, convirtiéndose en una especie de héroe por desafiar al poder local por una "noble causa" en favor de la población.
Finalmente, la Organización Mundial de la Salud convocó ayer a científicos de todo el mundo que investigan sobre el coronavirus a una reunión en Ginebra el 11 y 12 de febrero para acelerar el desarrollo del test de diagnóstico, vacunas y medicamentos contra esta enfermedad.