Dos meses después regresaron a la ciudad con un especial formato que los tiene en una prolongada gira y, otra vez a sala llena, volvieron a llenar de letras, melodías y emociones al Teatro Municipal de Río Cuarto.
A las diez en punto, No Te Va Gustar pisó nuevamente el escenario riocuartense para reeditar el espectáculo Otras canciones con el que ya habían agotado entradas en septiembre. Anoche los primeros acordes sonaron justo cuando una fuerte tormenta golpeaba a la ciudad y alrededores, pero la gran mayoría del público se había dado cita con puntualidad, incluso muchos de la región. Pese a ello, Emiliano Brancciari le hizo notar la tardanza a algunos espectadores que se vieron demorados por el temporal de viento y agua.
Al margen de esas perlitas, fueron casi dos horas de una banda que lució en perfecta armonía, como si el equipo a esta altura del recorrido ya jugara de memoria. Ello bajo una puesta de luces impecable.
Y en la voz de Brancciari surgieron canciones de todos los tiempos del grupo uruguayo, pero sobre todos los clásicos que forman parte de los 25 años de carrera que están celebrando. El toque emocional pasó desde una historia de romance, con temas como No necesito nada y Una triste melodía -en una versión brillante-, hasta una referencia a los tiempos de crisis atravesados por argentina reflejados en Verte reir.
Además, entre las históricas, interpretaron Al vacío, De nada sirve, Cero a la izquierda y, antes de la despedida, Clara, Cielo de un solo color y No era cierto.
Claro que prácticamente todas las canciones son acompañadas por el público, verso por verso, y especialmente el coro femenino tuvo su protagonismo en Chau, para suplir a Julieta Venegas, con quien la banda compartió grabación para el reciente disco que hace una revisión por la historia de NTVG.
Al final, la sala reconoció de pie la puesta de la banda que volvió a embellecer con canciones a Río Cuarto.
Y en la voz de Brancciari surgieron canciones de todos los tiempos del grupo uruguayo, pero sobre todos los clásicos que forman parte de los 25 años de carrera que están celebrando. El toque emocional pasó desde una historia de romance, con temas como No necesito nada y Una triste melodía -en una versión brillante-, hasta una referencia a los tiempos de crisis atravesados por argentina reflejados en Verte reir.
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Claro que prácticamente todas las canciones son acompañadas por el público, verso por verso, y especialmente el coro femenino tuvo su protagonismo en Chau, para suplir a Julieta Venegas, con quien la banda compartió grabación para el reciente disco que hace una revisión por la historia de NTVG.
Al final, la sala reconoció de pie la puesta de la banda que volvió a embellecer con canciones a Río Cuarto.

