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El precio de la soja cayó a 300,38 dólares la tonelada

Fue por el recrudecimiento de la guerra comercial entre EE.UU. y China. La reacción arrastró los precios del maíz y el trigo.

El precio de la soja cayó ayer más de 4 dólares en la bolsa de Chicago al cerrar en US$ 300,38 la tonelada, y arrastró al maíz y al trigo, en una jornada en la que los principales mercados internacionales reaccionaron de manera negativa ante la posibilidad de que se produzca un recrudecimiento de la guerra comercial entre los EE.UU. y China, luego de las amenazas de nuevos aranceles formulada por el presidente Donald Trump.

De esta forma, los contratos para la oleaginosa disponible reflejaron un retroceso de 1,44%; mientras que el precio del maíz bajó 1,99%, a US$ 140,05 la tonelada y los contratos pactados para junio por el trigo cayeron 0,17%, a US$ 179,86 la tonelada.

Con el rojo de ayer, la soja suma siete ruedas consecutivas en baja, tras alcanzar un valor de US$ 315,72 la tonelada el 25 de abril pasado.

El retroceso de la oleaginosa estuvo en línea con las demás caídas de los mercados internacionales, tras la amenaza de nuevos aranceles del presidente de los EE.UU. a las importaciones chinas.

Con apenas dos tuits y tras una tregua de más de seis meses, Trump revolucionó los mercados y alejó la posibilidad de un fin a la guerra comercial entre las dos mayores economías mundiales, justo cuando se pensaba que se estaba cerca de un pacto comercial.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció con terminar de imponer aranceles a todos los productos chinos si Pekin no acepta los términos de una negociación que debe proseguir desde este miércoles en Washington.

Esas tratativas parecían bien encarriladas pero se enturbiaron con las amenazas de Trump, que dijo haberlas lanzado por considerar que los avances se han enlentecido.

La postura de Trump impactó negativamente en los mercados que eran relativamente optimistas sobre la posibilidad de un acuerdo entre las dos mayores potencias mundiales, que llevan casi un año imponiéndose mutuamente aranceles.

La soja especialmente sufrió muy especialmente debido a que China es su mayor mercado y Pekin ya le ha impuesto aranceles que, en adelante, podrían subir como represalia a las determinaciones que tome Trump.

"No hay ninguna señal que permita esperar que las negociaciones fructifiquen en un acuerdo en un futuro próximo", dijeron analistas del banco Commerzbank.

La amenaza atormentó a los mercados mundiales y asustó a las empresas estadounidenses, especialmente a las agrícolas que esperaban una solución a un conflicto entre las dos mayores economías mundiales que lleva casi un año.

En tanto, fabricantes y productores agrícolas de Estados Unidos eran optimistas debido a las señales de que las negociaciones entre Pekín y Washington estaban entrando en su fase final. Ese optimismo se vigorizó cuando Pekin dijo que enviaría a Washington a un centenar de funcionarios para trabajar en el tema.