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Omixom advierte: Llueve, pero las napas siguen bajando en el sur de Córdoba

Medir en red permite entender un fenómeno clave para producir y gestionar el agua

En un contexto donde la lluvia suele asociarse directamente con la recuperación de las reservas

hídricas, los datos relevados por Omixom en el sur y sudeste de la provincia de Córdoba muestran un

comportamiento que invita a revisar esa relación: a pesar de eventos de precipitación registrados en

los últimos meses, los niveles de napa continúan con una tendencia mayormente descendente.

A partir del análisis combinado de estaciones con ubicación estratégica; que integran medición de

precipitaciones, nivel freático y temperatura, se observa un patrón consistente en que las lluvias no

están logrando traducirse en recarga efectiva de las napas.

Los gráficos evidencian que, si bien existen episodios puntuales donde se registran ascensos

temporales del nivel freático, estos no logran sostenerse en el tiempo. En la mayoría de los casos la

tendencia general continúa siendo a la baja, incluso en períodos donde las precipitaciones acumuladas

resultan significativas.

Podemos decir que se observa un sistema más complejo de lo que parece; pues, este

comportamiento responde a múltiples factores que forman parte del funcionamiento integral del

sistema hídrico.

Por un lado, la región viene de atravesar períodos de déficit hídrico prolongado, lo que genera que

gran parte del agua caída sea inicialmente absorbida por el suelo para recomponer su humedad. En

estas condiciones, la recarga profunda hacia la napa se vuelve más lenta y limitada.

A este escenario se suma un factor determinante que surge del análisis de las series: las temperaturas

medias registradas durante el período. La presencia de valores elevados incrementa la demanda

atmosférica de agua, potenciando los procesos de evaporación desde el suelo y de evapotranspiración.

En este contexto, una parte significativa del agua aportada por las precipitaciones es rápidamente

devuelta a la atmósfera, reduciendo la proporción que logra infiltrarse en profundidad. Este

comportamiento ayuda a explicar por qué, aun en presencia de lluvias, no se observan recuperaciones

sostenidas en los niveles de napa.

Además, la intensidad y distribución de las lluvias juega un rol determinante. Eventos aislados,

aunque puedan ser intensos, no siempre alcanzan a generar una recarga sostenida del sistema

subterráneo. En términos simples: no toda el agua que cae, queda.

CONOCER PARA GESTIONAR: EL VALOR DEL DATO EN TIEMPO REAL

La medición de la napa es fundamental para el análisis de la estabilidad productiva de los sistemas, al

determinar las bandas óptimas en las que se debe ubicar. Pues, “según la profundidad se puede

determinar la rotación de los cultivos. Así; cuando la napa se encuentra cercana al suelo, se considera

la posibilidad de realizar un doble cultivo o implantar uno de servicio. En tanto; si está muy abajo, se

puede hacer un planteo más defensivo”, comenta el Ing. Agr. Facundo Lagos, gerente de producción

del Grupo Lagos.

Este escenario refuerza la importancia de contar con datos continuos, integrados y territorialmente

distribuidos, que permitan no solo observar lo que ocurre, sino también interpretar tendencias y

anticipar escenarios. “También, este tipo de medición, es clave al momento de poder determinar la

disposición de agua de libre uso”, finaliza en especialista que también es miembro del CREA Carnerillo.

Desde Omixom destacan que el valor no está solo en el dato individual, sino en su integración entre

valores de lluvias, temperaturas y napas, leídas en conjunto que permiten entender la dinámica real

del sistema.

“La tecnología permite transformar datos dispersos en información útil. Ese es el diferencial: brindar

herramientas para que productores, empresas y gestores puedan tomar mejores decisiones con

evidencia”, señala el Ing. Federico Ferraro desde la compañía especializada en gestión de datos del

clima.

Lejos de ofrecer recetas, el enfoque se centra en poner a disposición información confiable, en

tiempo real y contextualizada, para que los profesionales del agro puedan aplicarla según su realidad

territorial.

Los resultados actuales dejan una enseñanza clara, que nos hace reflexionar en que más lluvia no

significa más agua disponible en profundidad. En este sentido, avanzar en redes de monitoreo y en el

uso inteligente de la información se vuelve fundamental para una gestión sostenible del recurso

hídrico.

Porque hoy, más que nunca y gracias a la tecnología existente, medir no es solo registrar sino

entender para decidir con más asertividad y eficiencia.

sobre Omixom Omixom, fundada en 2007, es líder en la producción de equipos para estaciones meteorológicas y dispositivos para medir niveles de ríos y embalses. Con más de 850 equipos comercializados, abastece a empresas y organismos en toda Argentina. La compañía se destaca por su enfoque en redes institucionales, brindando datos esenciales para la toma de decisiones en diversas producciones agrícolas, gestión del agua y prevención de fenómenos naturales. La compañía ha experimentado un crecimiento constante y enfrentado desafíos con enfoque en la mejora continua. Su trayectoria está marcada por hitos significativos, como la certificación ISO9001 en 2016 y la incorporación de tecnologías satelitales para superar las limitaciones de conectividad en áreas remotas. En 2022, lanzó el "Proyecto Datos 2 " para promover la participación ciudadana y la accesibilidad a datos climáticos en escuelas. Su compromiso con la sostenibilidad ambiental y la innovación tecnológica, la posiciona como un referente en la toma de decisiones en Argentina.