Un riocuartense de 54 años se encuentra acusado de haber montado en su casa un delivery de drogas.
Desde el jueves pasado, José Pablo Sarraco empezó a ser juzgado en los Tribunales locales por el delito de comercialización de estupefacientes, agravado por la condición de menores de edad de sus eventuales compradores.
La primera jornada del juicio tuvo breve duración. En la sala de la Cámara Segunda del Crimen, presidida por Emilio Andruet, se le leyó al detenido el hecho por el que está acusado y, acto seguido, el juez le preguntó si iba a declarar. Pero Sarraco se limitó a negar todo. Dijo no tener responsabilidad alguna en el episodio y luego se abstuvo de continuar declarando.
Según la acusación que formuló el fiscal de instrucción, al presunto dealer se le atribuye haber comercializado cocaína en una fecha comprendida entre los meses de julio de 2015 y noviembre de 2016. Lo habría hecho en su domicilio de calle 25 de Mayo 971, de esta ciudad.
Durante el interrogatorio que le hizo el juez sobre sus datos personales, Sarraco dijo haberse dedicado algún tiempo al rubro de la carnicería, y agregó que debido a la alta presión de los impuestos se vio obligado a cerrar su comercio. Agregó que desde entonces se dedicó a vender carne molida, puertas adentro de su casa.
“Compraba la carne, la molía en mi casa y la vendía. También vendía choripanes en la calle para subsistir”, contó el acusado.
Sin embargo, la Justicia le atribuyó haber participado de varias transas de drogas en su domicilio.
Así, el escrito de elevación a juicio que ratificó el Juzgado de Control señaló que el 18 de octubre de 2016, en horas de la tarde, el acusado le vendió menos de un gramo de cocaína a dos adolescentes de 15 y 17 años, a cambio de cien pesos.
Agregó que en los primeros días de noviembre de ese mismo año, el mismo imputado le habría vendido cocaína a otra persona de 17 años, a cambio de cien pesos. Por último, el 11 de noviembre de 2016, Sarraco le habría entregado 4 gramos de cocaína a un hombre que a cambio le pagó una suma que rondaba los 800 pesos.
A partir del 30 de mayo, cuando se reinicie el juicio, empezarán a desfilar los testigos de esta causa y comenzará a quedar en claro la situación procesal del acusado, que es defendido por Osvaldo Narcisi y no presenta antecedentes penales.
La primera jornada del juicio tuvo breve duración. En la sala de la Cámara Segunda del Crimen, presidida por Emilio Andruet, se le leyó al detenido el hecho por el que está acusado y, acto seguido, el juez le preguntó si iba a declarar. Pero Sarraco se limitó a negar todo. Dijo no tener responsabilidad alguna en el episodio y luego se abstuvo de continuar declarando.
Según la acusación que formuló el fiscal de instrucción, al presunto dealer se le atribuye haber comercializado cocaína en una fecha comprendida entre los meses de julio de 2015 y noviembre de 2016. Lo habría hecho en su domicilio de calle 25 de Mayo 971, de esta ciudad.
Durante el interrogatorio que le hizo el juez sobre sus datos personales, Sarraco dijo haberse dedicado algún tiempo al rubro de la carnicería, y agregó que debido a la alta presión de los impuestos se vio obligado a cerrar su comercio. Agregó que desde entonces se dedicó a vender carne molida, puertas adentro de su casa.
“Compraba la carne, la molía en mi casa y la vendía. También vendía choripanes en la calle para subsistir”, contó el acusado.
Sin embargo, la Justicia le atribuyó haber participado de varias transas de drogas en su domicilio.
Así, el escrito de elevación a juicio que ratificó el Juzgado de Control señaló que el 18 de octubre de 2016, en horas de la tarde, el acusado le vendió menos de un gramo de cocaína a dos adolescentes de 15 y 17 años, a cambio de cien pesos.
Agregó que en los primeros días de noviembre de ese mismo año, el mismo imputado le habría vendido cocaína a otra persona de 17 años, a cambio de cien pesos. Por último, el 11 de noviembre de 2016, Sarraco le habría entregado 4 gramos de cocaína a un hombre que a cambio le pagó una suma que rondaba los 800 pesos.
A partir del 30 de mayo, cuando se reinicie el juicio, empezarán a desfilar los testigos de esta causa y comenzará a quedar en claro la situación procesal del acusado, que es defendido por Osvaldo Narcisi y no presenta antecedentes penales.

