Río Cuarto |

Nazareth: aseguran que no reanudan el tratamiento y hay jóvenes sin contención

La organización había informado a fines de 2021 que cerraba por un semestre su sede en la ciudad, pero que se mantenía la supervisión profesional. Es el caso de Mariano Lapolla, quien dejó su rehabilitación a la mitad

Exinternos del centro asistencial de la Asociación Nazareth aseguran que sus directivos incumplieron los compromisos asumidos y no reanudaron los tratamientos, tal como se había acordado. Dentro de este marco, sostienen que hay jóvenes que quedaron sin contención. La organización había informado públicamente a fines de 2021 que cerraba sus puertas por el término de un semestre, pero que se mantenía la supervisión profesional. Uno de los afectados, Mariano Lapolla, relató que se vio forzado a dejar el proceso de rehabilitación por la mitad, aún cuando los referentes de la institución firmaron un convenio que le garantizaba su continuidad.

El cierre del centro asistencial de Nazareth en Las Higueras fue denunciado primero por los propios internos, a principios de noviembre del año pasado, y poco después reconocido por los directivos, que aseguraron retomaría sus actividades seis meses más tarde. No obstante, esa promesa no se traduciría, como se dijo, en hechos concretos.

El caso de Mariano

Uno de los jóvenes que anticipó la baja de la sede de Río Cuarto fue Mariano Lapolla. En aquel entonces, iba por su tercer mes en la casa, y tenía por delante el mismo tiempo de tratamiento.

Cuando confirmó que no había vuelta atrás y que el centro de rehabilitación cerraba sus puertas, logró que los directivos de Nazareth firmaran un compromiso por escrito donde acreditaban que su rehabilitación solamente se vería interrumpida por un tiempo, pero de ninguna manera se daba por concluida.

Además, se hablaba de un plazo de tiempo detallado, que la organización -argumentaron- necesitaba para reorganizarse y seguir dando respuesta a la demanda de atención en adicciones.

Sin embargo, el tiempo se cumplió y las promesas que quedaron por escrito no se cumplieron en absoluto.

El cierre

“El 11 de noviembre del pasado año, Facundo Ferrigno, María Eva Ferrigno y Marisol Dolso nos informaron que la casa se daba de baja por falta de recursos económicos”, relata Mariano Lapolla, uno de los exinternos.

“Nosotros estuvimos en tratamiento. Yo lo hacía en forma particular y lo pagaba mi familia, que lo pagaba en efectivo. A mí, me estafaron en el tratamiento; porque yo tenía para seis meses pero a los tres meses me lo dieron de baja”, agregó el joven, oriundo de Santa Fe pero radicado en Río Cuarto.

Mariano recuerda que, como salida, acordó su derivación por un tiempo, para luego volver al centro asistencial de Las Higueras.

“Me querían mandar a mi casa, pero yo logré que me hagan una derivación a Santa Fe, para poder continuar el tratamiento allá. Para esta fecha, tendría que estar reabierto el centro y yo podía volver así a Las Higueras”, explicó al respecto.

Los directivos de Nazareth habían asegurado que el cierre de la sede Río Cuarto sería temporaria y que no se interrumpían los tratamientos.

“Pero cuando vine, me encontré con que estaba todo abandonado, con que se llevaron todo”, sentenció.

Y amplió:“Esa es la otra cosa que yo quiero denunciar; el faltante de todos los elementos que había en la comunidad, los daños que ocasionaron y el abandono de las carpetas médicas de los asistidos, con documentación personal y archivos nuestros”.

En otro orden de cosas, el joven indicó que, junto a otros exinternos, egresados y coordinadores buscan reabrir el centro asistencial. En tal sentido, trascendió que el predio donde funciona pertenecería al Obispado de Río Cuarto.