Río Cuarto | Neoclínica

Neoclínica cumple 40 años: la historia de una institución comprometida con la vida

Abrió sus puertas en 1983 como un instituto de neonatología y pediatría y hoy cuenta con 25 especialidades médicas

El doctor Carlos Maina, uno de sus fundadores, en una nota con Puntal anunciando la inauguración de lo que hoy es Neoclínica.

 

Gran parte de los trabajadores y trabajadoras que forman parte del staff actual de Neoclínica.

 

Neoclínica, la institución de la salud nacida el 2 de mayo de 1983 bajo el nombre de Instituto Privado de Neonatología y Pediatría, está celebrando 40 años. Son cuatro décadas de un compromiso inquebrantable con la vida, tal lo planteado desde un primer momento por los doctores Ingrid Waisman y Carlos Maina, dos de los pilares fundamentales del establecimiento sanatorial.

En sus comienzos, Neoclínica funcionó en el histórico edificio de Av. Italia 1384, que era propiedad de la familia Maina. Se trata de un emblema de la ciudad, debido a que, anteriormente, funcionó un almacén de ramos generales que se inauguró en 1870.

Para 1999, a los servicios originales se les agregó el de atención materna, que se llamó “Maternidad la Suiza”, en Av. Italia 1466 (en el presente se atienden más de 1.300 nacimientos por año, siendo la institución con más partos en la ciudad).

Años más tarde, se incorporaron múltiples especialidades con el objetivo de brindar un servicio de salud integral para las personas de todas las edades de Río Cuarto y la región.

Por eso hoy, en un proceso de crecimiento que no se detiene, Neoclínica cuenta con 25 especialidades médicas y un equipo integrado por más de 100 profesionales.

Testimonios

Teresita Loza es una de las enfermeras que formó parte de los primeros años de Neoclínica. En diálogo con Puntal, la profesional contó que sigue vinculada al establecimiento y recordó sus inicios.

“Llegué en 1986, cuando tenía 19 años. Hacía poco tiempo que la clínica estaba funcionando. En aquel momento, lo hacía en Av. Italia 1384, donde actualmente se encuentran los consultorios externos. Empezar a trabajar implicó toda una novedad, sobre todo el hecho de manipular pacientes tan chiquitos y frágiles. Al principio, una tenía temor de hacerles daño al realizar algún procedimiento, pero después te das cuenta de que todo lo que hacés es para el bienestar del niño”, relató Loza.

“Desde mis comienzos me desempeñé como enfermera en el área de terapia intensiva neonatal, donde recibís desde los pacientes prematuros extremos hasta los recién nacidos a término con distintos tipos de patologías. Después, me desempeñé como jefa del servicio de neonatología y pediatría. Para mí, es un orgullo seguir trabajando en Neoclínica porque día a día nos seguimos perfeccionando y capacitando para mejorar nuestras tareas”, agregó.

Por último, recordó especialmente a los doctores Waisman y Maina: “Ellos fueron nuestros docentes y guías, por lo que les agradezco lo que soy en mi profesión y el conocimiento que nos han transmitido”.

Por su parte, Diego Bari, presidente del directorio de Neoclínica e hijo de la doctora Waisman, dijo sentir una gran emoción por llegar a los 40 años de vida y se refirió a los desafíos que tienen por delante.

“Este tiempo nos permite reconocer el acompañamiento de quienes hicieron y hacen Neoclínica: profesionales, trabajadores y, fundamentalmente, pacientes. En lo personal, es importante haber sido testigo de la capacidad, la dedicación y de la magnitud de la tarea realizada”, afirmó Bari.

-¿Cree que el sueño de los fundadores, entre los que está su madre, se hizo realidad?

-Absolutamente. Los sueños, los objetivos, el propósito y el espíritu originario siguen vigentes. Son la escala, el crecimiento y el impacto en la comunidad los que han sobrepasado esos sueños.

-¿Cuáles son los desafíos y metas que se proponen para lo que viene?

-Los desafíos son los de proyectar estos valores dentro de nuevas realidades, en un entorno de país y del sector muy cambiantes. La solidez institucional y el compromiso con nuestros colaboradores y pacientes, que son el centro de nuestro trabajo, siguen intactos. En ese sentido, invertimos continuamente en la capacitación, el crecimiento de la infraestructura y los servicios ofrecidos, desde nuestros orígenes en neonatología y pediatría, hasta nuestra actualidad como una institución polivalente que abarca todas las especialidades.

Reconocimiento

Finalmente, cabe consignar que días pasados la Sociedad Argentina de Pediatría a nivel nacional, a través de su Comité de Prevención de Lesiones, distinguió a la fallecida Ingrid Waisman por su invalorable aporte como médica y científica. Dos de sus hijas estuvieron en Buenos Aires recibiendo el más que merecido reconocimiento.