Nievas considera que el veredicto se apoyó en “argumentos forzados”. “Habrá muchos argumentos forzados para llevar la prueba a un determinado punto, y no será al revés, analizar todo y arribar a una conclusión lógica”, remarcó.
En diálogo con Puntal, el letrado enfatizó que “los fundamentos tienen 2.400 hojas y yo necesito, aunque sea un día, para ver los argumentos. Nosotros partimos de la base de que, conforme a un sistema científico de análisis de la prueba, que se llama sana crítica racional, la única salida era la absolución. No hay forma de construir una sentencia con argumentos de culpabilidad con el nivel de certeza que exige la ley, sin lugar a ninguna duda, con la prueba que hay”.
Nievas volvió a cuestionar el sistema de jurado popular que rige en Córdoba. “Eran ocho jurados, de los cuales cuatro votaron por la culpabilidad y cuatro votaron a favor, es decir, creyeron que Brenda era inocente, y lo que definió la resolución fueron los jueces técnicos, el doctor José Cesano y la doctora Laura Huberman. Si Brenda Agüero estuviera en Buenos Aires, con esa proporción, estaría en su casa. En hechos tan graves, es absolutamente arbitrario que se resuelva la culpabilidad con votos divididos”, advirtió.
Además, apuntó contra la participación de los jueces técnicos: “Los jurados técnicos terminan votando lo que necesita el gobierno provincial, de quienes dependen. Cesano está a dos años de jubilarse y no quiere problemas; Huberman, en cambio, ocupa el cargo de manera provisoria y depende de concursos que corrige el Superior Tribunal. Son personas vulnerables”.
El juicio calificó los hechos como una serie de homicidios seriales cometidos con método insidioso. De acuerdo con la investigación, las muertes se produjeron por inyecciones de potasio e insulina administradas deliberadamente a recién nacidos. La fiscalía sostuvo que Agüero actuó de manera sistemática contra niños en estado de extrema vulnerabilidad, alterando registros médicos para encubrir su accionar.
El tribunal, compuesto por jurados populares y jueces técnicos, dictó la pena máxima para Agüero. Además, condenó a ex autoridades del hospital por encubrimiento y fallas en la supervisión: Liliana Asís (exdirectora) y Alejandro Escudero Salama (exsubdirector administrativo) recibieron 5 años y 4 meses de prisión; Marta Gómez (exjefa de Neonatología) fue sentenciada a 5 años; Luisa Moralez (excoordinadora de seguridad del paciente) obtuvo 5 años en suspenso; y Pablo Carvajal (exsecretario de Salud) fue condenado a 4 años en suspenso.
En tanto, Diego Cardozo, exministro de Salud provincial, fue absuelto del delito de encubrimiento, al igual que la médica María Alejandra Luján, la enfermera Alicia Ariza y el exsecretario de Legales, Alejandro Gauto.
Nievas insiste en que no se demostró la responsabilidad de su defendida. “Nosotros pudimos probar, aunque no teníamos la obligación de hacerlo, que Brenda era inocente. Para lograr una condena así hay que vulnerar el sistema de análisis de la prueba”, afirmó.
El abogado recordó ejemplos concretos de casos de los bebés fallecidos: “El hijo de Vanesa Cáceres, Francisco, murió por un paro cardíaco. No tenía ni insulina ni potasio en la sangre y fue igualmente incluido entre los hechos atribuidos a Brenda. Otro caso es el de la bebé de Damaris, que murió por una infección generalizada tras dos días y medio con bolsa rota, y también se le imputó a Brenda una inyección de potasio o insulina. Esto merece una revisión por el Superior Tribunal”, advirtió.
Nievas anticipó que apelará la sentencia y que su equipo ya trabaja en la presentación de la casación: “Ya tenemos distribuido el trabajo, incluso incorporamos al doctor Ricardo Cacciaguerra para reemplazar a Mario Pacheco, quien falleció días después del veredicto”.
La lectura de los fundamentos será clave para definir la estrategia de apelación. “Vamos a ver de qué se disfraza ahora el doctor Cesano para justificar y vincular la muerte de Francisco con Brenda, cuando hay pruebas contundentes que lo contradicen. No se puede soslayar la prueba ni seleccionar qué se evalúa y qué no”, cuestionó Nievas.
El caso Neonatal, más allá de la condena, expuso fallas graves en el sistema sanitario y judicial, y dejó una herida abierta en la sociedad cordobesa. Con la audiencia de este miércoles, comienza una nueva etapa de litigio, en la que la defensa buscará revertir un fallo que considera “arbitrario” y carente de fundamentos sólidos.