A un mes del crimen de Catalina: "Aún duele muchísimo", posteó su hermana
Lucía expresó: “Sé que me va a doler toda la vida”, al recordar a su hermana asesinada por su compañero de estudios Néstor Soto
“Ya un mes, Catu. No entiendo nada. Aún duele muchísimo. Sé que me va a doler toda la vida”, expresó en las redes sociales Lucía, la hermana de Catalina Gutiérrez, a un mes del crimen de la joven estudiante en mano de su compañero de facultad Néstor Soto, en barrio Ampliación Kennedy de la ciudad de Córdoba.
A 30 días del resonante caso que conmocionó a la capital provincial y también nuestra región, ya que la familia de la joven es oriunda de Achiras, la hermana de la estudiante de Arquitectura realizó ayer un desgarrador posteo en su cuenta de Instagram.
“Aún pienso por qué tuvo que pasarte esto a vos. No puedo aceptarlo. Te busco todos los días. Te necesito. Te llevo conmigo en cada cosa que hago”, escribió Lucía.
La joven posteó: “Prometo luchar por vos toda mi vida. Donde sea que estés, solo pido que estés en paz”.
El duro mensaje está acompañado por una fotografía de las dos hermanas unidas. “Te amo y vamos a estar juntas para toda la vida, mi cómplice y compinche”, cerró.
No es la primera vez que Lucía utiliza sus redes sociales para mantener viva la memoria de su hermana asesinada por Soto. Días después del homicidio, la joven le hizo una contundente promesa a Catalina en un posteo. “Hermana mía, voy a recordarte siempre”, escribió. “Te amo con mi corazón entero, mi angelito de la guardia”, posteó a las horas de su muerte.
Soto, de 21 años, único detenido por el femicidio de la influencer, permanece alojado en el complejo carcelario de Bouwer y cuando fue indagado confesó ser el responsable del crimen y pidió perdón a la familia.
El joven oriundo de Bariloche está acusado por homicidio calificado por alevosía y por mediar violencia de género. Si en su juicio se lo encuentra culpable por este tipo de delito, la única pena posible es la de prisión perpetua.
La joven de 21 años fue encontrada sin vida en el interior de un Renault Clio en barrio Ampliación Kennedy, a la altura de la calle Pedro Echagüe al 3900, a partir del dato de la ubicación que marcaba el teléfono celular.
El homicidio de la joven tuvo un fuerte impacto en la región. Sus padres son oriundos de Achiras, por lo que la estudiante estaba en dicha localidad todos los veranos y varios fines de semana al año.
Marcelo, papá de Catalina, un reconocido arquitecto, y su mamá se radicaron en la capital cordobesa, pero siempre estaban en contacto con amigos, por lo que la noticia del homicidio de Catalina provocó un fuerte impacto en la localidad serrana.