"La función del miembro superior es indispensable para las actividades de la vida diaria"
La licenciada en kinesiología y fisioterapia, Norma López (M.P. 1816), dictó una nueva capacitación a profesionales de Neurocet, en este caso, sobre “Abordaje del miembro superior en pacientes con diferentes condiciones neurológicas”. En diálogo con Salud & Ciencia destacó la importancia del trabajo interdisciplinar
“El abordaje de un paciente con una condición neurológica tiene que ser un abordaje integral en donde no solamente nos vamos a focalizar en el lado más afectado, o en el ‘lado pléjico’ como decíamos antes, sino que también vamos a considerar cómo se encuentra su lado menos afectado, fundamentalmente para realizar las diferentes funciones que un individuo tenía antes de la lesión”.
La licenciada en kinesiología y fisioterapia, Norma López (M.P. 1816), dictó una nueva capacitación a profesionales de Neurocet, en este caso, sobre “Abordaje del miembro superior en pacientes con diferentes condiciones neurológicas”. Consultada por Salud & Ciencia, consideró que la evaluación de un paciente con una condición neurológica “va a depender del tipo de condición neurológica que tiene”.
“Una evaluación va a combinar muchos factores, que tienen que ver con los factores personales del individuo, los factores contextuales, es decir, dónde y cómo vive este individuo, más la condición de salud que va a determinar una patología en este paciente. Tenemos otras consideraciones, por ejemplo, ¿cómo es la posibilidad de mantener su tronco?, ¿cuál es el control postural que tiene el paciente?, lo que implica muchas condiciones como el hecho de poder mantener una postura o poder hacer una actividad”, sostiene López.
Y añade: “Por ejemplo, un paciente que tiene un ACV pierde la posibilidad de mover un lado de su cuerpo. Entonces, este paciente no va a poder utilizar los utensilios que usaba normalmente para comer porque pierde la actividad en su lado que está más afectado. Y hoy en día hablamos del lado más afectado y menos afectado, porque el sistema nervioso tiene tanta complejidad que cuando hay una lesión, como se da en el ACV, se afecta tanto el mismo lado en donde tiene la lesión como el lado contra lesional, es decir, el lado opuesto a la lesión”.
- ¿Cómo varía la evaluación según el tipo de patología neurológica?
-La evaluación considera muchos aspectos del paciente. Y la variedad de la evaluación va a depender, por un lado, de la condición en la que se encuentra el paciente en relación a la localización y a la extensión de la lesión, o al tipo de patología neurológica que presenta. No es lo mismo la condición de un paciente que tiene un ACV, que un paciente parkinsoniano, porque las estructuras del sistema nervioso que están afectadas son diferentes. Entonces, la presentación clínica del paciente es diferente y el cómo este paciente va realizando las diferentes actividades a partir de la lesión, también es diferente. Por lo que va a depender de la condición neurológica de la extensión y de la localización de la lesión, siempre considerando que todas las estructuras del sistema nervioso trabajan de una manera interactiva. Entonces, tenemos en cuenta la funcionalidad del sistema nervioso como un todo y cómo desde esa funcionalidad integrada va a afectar el movimiento.
- ¿Qué importancia le da a la evaluación de la función motriz fina y gruesa del miembro superior?
-La función del miembro superior es indispensable para todas las actividades que hacemos en la vida diaria. Utilizamos las dos manos y, si somos diestros, por ejemplo, voy a sostener una botella con la mano izquierda y la voy a destapar con la mano derecha. Diferentes sucede, si soy zurdo. Pero la motricidad gruesa de las manos va a depender de cómo se encuentre el tronco, de cómo se encuentren las piernas o de cómo se encuentren los hombros, para tener la motricidad fina. Entonces, la interrelación se da todo el tiempo. Hay una interdependencia entre la motricidad gruesa y la motricidad fina. ¿Y a qué le llamamos motricidad gruesa? A la posibilidad de hacer movimientos más groseros que implica más fuerza en las manos y la motricidad fina tiene que ver, por ejemplo, en la posibilidad de usar un celular. Eso es motricidad fina. Pero la motricidad fina se da dentro de un marco del desarrollo de la motricidad gruesa que implica tener más fuerza, tener más estabilidad en ciertos segmentos, tanto de los brazos como del tronco o de las piernas.
- ¿Cuáles son las técnicas más efectivas para tratar el miembro superior en pacientes con daño neurológico?
-Al hablar de técnicas, hablamos de los recursos terapéuticos y podemos utilizar muchas técnicas. En mi formación profesional, estoy entrenada en todo lo que representa el concepto Bobath, un concepto que va a abordar tanto las condiciones neurológicas del niño como del adulto (…) Implica trabajar con la persona en su totalidad, considerando específicamente los aspectos que esa persona ha perdido al realizar una función, por ejemplo. Si tomamos el ejemplo de un paciente que ha tenido un ACV, pierde la capacidad de sostener su cuerpo, su cuerpo se está cayendo, no tiene la posibilidad de interactuar y sentarse derecho en contra de la gravedad. Entonces, es restaurar una vez más el control postural para que desde la restauración, desde la recuperación de ese control postural, pueda volver a tener movimientos selectivos tanto en las piernas como en el brazo. Es un concepto de tratamiento en donde utilizamos diferentes recursos terapéuticos. Al recurso terapéutico que utilizamos dentro del concepto Bobath le llamamos la facilitación y facilitación implica una serie de actividades que hacemos con el paciente. Activar la musculatura general, darle información sensorial, darle estabilidad, facilitar el movimiento y activar la musculatura específica para que el movimiento que implica la motricidad fina pueda darse.
- Todo para intentar volver a que pueda hacer las mismas actividades que hacía previo al ACV…
-Exactamente. El objetivo de la neurorrehabilitación es que el paciente pueda recuperar la función que perdió. Restaurar la función, recuperar los componentes de movimiento y los componentes musculares que conducen a la realización de una actividad.
- ¿Y cuál es la importancia del trabajo interdisciplinario?
-El paciente con una condición neurológica tiene muchas dificultades. No solamente tenemos que considerar los aspectos que tienen que ver con el movimiento o con la pérdida de la función, sino tenemos que también considerar el impacto que tiene una condición neurológica en la familia de este paciente. Esto también va a tener un impacto en su trabajo o en su cotidianeidad, porque es una persona que estaba haciendo una actividad que ya no la puede hacer, ya sea en su hogar, ya sea en su trabajo específico, ya sea a nivel social. Entonces, es darle la posibilidad desde el trabajo del equipo terapéutico: el kinesiólogo, terapeuta ocupacional, fonoaudiólogo, el psicólogo, el médico clínico y las enfermeras, entre otros, para que esta persona pueda recuperar la condición que tenía antes de esta lesión neurológica. Realmente es un trabajo integral y se necesita la comunicación del equipo interdisciplinario en donde en el centro de este equipo está el paciente y su familia. No podemos sacar al paciente de su contexto familiar, porque el paciente convive junto a su familia y es la familia la que le da el soporte emocional al paciente.