Los destinos turísticos de las sierras de los Comechingones y del valle de Calamuchita se convierten en foco de admiración de fotógrafos y aficionados que por estas horas capturan cómo la copiosa nieve realza de sobremanera su belleza natural.
Uno de los principales atractivos se advierte en la localidad de La Cumbrecita, un pueblo peatonal que por sus encantos se convierte en un imán de turistas durante todo el año hoy luce en su máximo exponente cubierto por el manto blanco de la nieve.
Muy cerca, a pocos kilómetros, otra bella localidad muestra sus encantos propios reforzados por el fenómeno climática que se mantiene durante la mañana de este miércoles.
Se trata de Villa General Belgrano, uno de los destinos más pintorescos del valle de Calamuchita que se engalana con el manto blanco de la nieve.
Alpa Corral es otro de los destinos del sur provincial en donde la nieve también hizo de las suyas y dejó verdaderas postales del bello paisaje serrano.
Río de los Sauces, Las Albahacas, El Chacay, Achiras y toda la franja serrana del sur provincial muestran sus encantos con una fisonomía diferente al verde que acostumbramos ver.
Y los vecinos de cada localidad retrataron sus propias imágenes para compartirlas a través de sus redes sociales con sus seguidores y amigos, dando cuenta del fenómeno.
El sector del Balneario de Achiras, es otro de los puntos que cambió su fisonomía con el fenómeno climático.
Desde el Municipio de Achiras compartieron una serie de imágenes del pueblo nevado.
En la región, chicos y grandes también se divierten con la nieve
La nieve dijo presente con fuerza en el sur provincial y en esta ocasión no solo embelleció a los pintorescos paisajes serranos sino que también tiñó con fuerza a varias localidades de la zona en las que no es común que se registre el fenómeno.
Además de los pueblos serranos, el fenómeno climático se precipita en localidades como Berrotarán, Elena, Alcira Gigena, Sampacho, Bulnes y Coronel Moldes, entre otros.
Y con ello, salieron a las calles los niños acompañados por los mayores para disfrutar del fenómeno con los cuidados que requiere tanto el contexto sanitario como las inclemencias climáticas.
Así, chicos y grandes se divirtieron armando muñecos o arrojando bolas de nieve, como alguna vez pudieron ver en la televisión.
Los más atrevidos, se animaron a retozar sobre el manto blanco pero de inmediato debieron retornar al interior de los hogares para recuperar la temperatura.

