Lluvia de noviembre: bajo aporte de agua para los próximos 90 días
La provincia en general viene atravesando un déficit hídrico marcado desde que comenzó el otoño y le espera al menos un trimestre por delante con ese panorama, lo que complica especialmente a los cultivos de invierno, pero empieza a plantear interrogantes también para la gruesa.
Sin embargo, el especialista en climatología agrícola, Eduardo Sierra, buscó ayer llevar tranquilidad pese al contexto porque estimó que el balance total de la gruesa será positivo.
“Tenemos un segundo año en el que se profundizó la habitual sequía invernal. Y que si ampliamos la mirada observamos que hay poco volumen de lluvias en Sudamérica, y una muestra de eso es lo bajo que está el río Paraguay y el Paraná que no permite la operación normal de Rosario. Diría que es una sequía continental, que se va a extender hasta mediados de la primavera”, remarcó Eduardo Sierra.
El especialista, referente nacional en materia de clima para el sector agropecuario, destacó que “este patrón marca una falta de lluvias marcada en otoño y primavera, pero ya a mediados de esa estación y el verano las cosas mejoran. Similar a lo del año pasado cuando ocurrió algo parecido y si bien no llegaron a estar en nivel óptimo, alcanzaron calificaciones de regulares, buenas y hasta muy buenas depende la zona. Y finalmente la cosecha fue buena”.
Niña suave
Sierra remarcó que estamos ante un fenómeno de Niña, caracterizado por un enfriamiento del Pacífico y que marca una caída de humedad en la región central del país. “En el caso puntual de Río Cuarto, si fuera una Niña no sería tan malo porque la humedad le llega del Noroeste, originada en la amazonia peruana e ingresa por el norte argentino. Por eso Río Tercero y Río Cuarto, en años de Niña no tienen un impacto mayor y en general les va mejor que al resto. Sí diríamos que las lluvias de la Niña son tardías y llegarían por noviembre o tal vez diciembre”, remarcó.
“Con mayor seguridad diríamos que para entonces habrá más humedad. Hasta el 20 de agosto y según los mapas que tengo realizados, no veo lluvias posibles en esa región de Córdoba. Después puede empezar a llover un poco, pero menos que la evaporación y la diferencia del balance hídrico se positiviza en noviembre. Hablamos ya de maíces de siembra tardía. El trigo mientras tanto va a sufrir y las pasturas seguirán planchadas un tiempo largo”, remarcó el especialista.
Por último, en relación a las temperaturas esperadas para los próximos meses, Sierra destacó que “en la medida en que no llueva va a levantar la temperatura con fuerza. Estuvimos en un veranito increíble en estos días y los vamos a seguir teniendo especialmente desde octubre y hasta noviembre cuando comience a llover de manera más significativa. En este primer tramo esos veranitos se van a ir intercalando con algunos ingresos de aire polar porque el Polo sigue bastante activo”.