Hay un amplio abanico de actividades extraescolares para que cada uno de los niños elija a través de sus intereses. Este tipo de actividades son beneficiosas ya que favorecen su desarrollo personal y las relaciones sociales con otros chicos.
El desarrollo de actividades extraescolares en los niños están relacionadas, por una parte, en el disfrute, y por otro, en un mejor nivel de educación.
El hecho de organizar y supervisar parte de su tiempo libre, evita el uso excesivo de pantallas.
Jimena Soledad Coria, licenciada en psicopedagogia con diplomatura en neuroeducación para el aprendizaje, destacó: “Es importante tener en cuenta, al momento de elegir una actividad extracurricular, la agenda del niño, ya que si lo sobrecargamos podría perjudicar su rendimiento intelectual” y remarcó la importancia de que estas actividades sean elegidas por los menores a partir de sus gustos e intereses ya que les genera autonomía e independencia. Otro punto fundamental es el acompañamiento de la familia en la decisión que tomen los pequeños y no que sean impuestas por el adulto.
La psicopedagoga asegura que otro punto a favor sobre estas actividades es que son de alguna manera una actividad no establecida de antemano, si son “bien elegidas” para su futuro, los adultos deberán acompañarlos en su decisión.
Coria apuntó que disponer de estos espacios donde el niño quiere incorporarse facilitará distintos aspectos positivos y nombró cada uno de estos beneficios: “A partir de los 5 años pueden realizar actividades de tipo creativas, baile y manualidades; desde los 6 o 7 años se puede optar por actividades deportivas, pintura o dibujo. Para los más grandes, a apartir de los 12, las actividades de ingenio o reglas son una gran opción”.
El encontrarse en un nuevo ámbito ayudará a los niños a descubrir intereses o potencialidades y además a fomentar su autoestima.
Otro de los puntos a favor para elegir una actividad para los chicos es que establece otras amistades más allá de las del colegio y a su vez cuenta con otros adultos referentes, lo que implica relacionarse positivamente con distintas personas en su corta edad, recalcando así la significación del trabajo en edades tempranas contribuyendo a la construcción de su personalidad y al perfil académico, social y profesional, aportándole herramientas a las futuras generaciones.
La psicopedagoga agregó que las actividades deportivas fomentan el juego en equipo, ayudan a la socialización y mejoran la coordinación motora, a su vez las actividades artísticas logran estimular la creatividad e imaginación, la motricidad fina, la atención, la expresión de su mundo interior, entre otros beneficios.
La importancia de respetar su agenda escolar
Coria enfatizó en las horas recomendadas para hacer estas actividades: “Se debe lograr cierto equilibrio, es decir, no sobrecargarlos, ya que puede ser perjudicial para los niños” y sumó que esta sobrecarga podría provocarles estrés, ansiedad, problemas para conciliar el sueño, dificultad para controlar sus emociones, agotamiento, problemas de concentración, entre otras circustancias de su desarrollo personal y social.
Cabe destacar que los pequeños muchas veces disponen de la demanda de los deberes que solicitan los docentes, por eso Coria enfatizó en que los días en que se realicen las actividades sean cuando menos carga horaria escolar tiene el menor.
La psicopedagoga subrayó: “Considero que ese equilibrio se puede encontrar procurando que las actividades extraescolares no interfieran en los momentos más fundamentales para los niños: el descanso, el juego y la diversión que son fundamentales para un buen desarrollo”.
El descanso es primordial para los más pequeños de la familia ya que asegura un buen crecimiento físico y psicológico; la carencia de sueño puede derivar incluso a un fracaso escolar o mal rendimiento, generándole a los niños una frustación en la etapa escolar y una baja autoestima frente a sus compañeros.
En cuanto al juego y la diversión, la psicopedagoga advirtió que son importantes los momentos compartidos con su familia para que el niño disfrute de su primer vínculo.
También remarcó la importancia del equilibrio y que si este se presenta frente a las obligaciones y al tiempo libre, se conseguirán grandes beneficios como el desarrollo de nuevas habilidades, mayor motivación, poder ampliar su círculo social, mayor confianza en sí mismo dando como resultado mayor autoestima para el menor.
Coria destacó que hoy en día los niños no tienen tiempo para aburrirse de tantas actividades y pantallas, no obstante, remarcó que aburrirse es bueno para los chicos ya que de esta forma se desarrolla la imaginación y la creatividad, lo que les servirá para enfrentarse a la resolución de problemas, la misma es una herramienta fundamental para aprender a defenderse de los momentos de la vida.
Algo a tener en cuenta es que la elección de la actividad extracurricular potencie de alguna manera aquellos aspectos que no son planteados en el aula, logrando que los chicos puedan recurrir a nuevas herramientas para su desarrollo.
Coria dijo: “Se pueden elegir actividades que favorezcan el aprendizaje desde el punto de vista lúdico, por ejemplo, talleres recreativos, fútbol o el arte. Son disciplinas que favorecen a los menores”.
Es recomendable combinar actividades deportivas o de ocio con alguna de tipo académico que aporte un valor añadido para el futuro de los niños.
La psicopedagoga también destacó la importancia de la escucha activa hacia los menores, tratando de entender lo que quieren los pequeños, sus gustos e intereses y poder estar atentos a su estado de ánimo.
Esto fomenta el vínculo afectivo, promueve la idea de atención y respeto y les genera mayor confianza en sí mismos lo que permitira enfrentarse a diferentes situaciones de la vida cotidiana.
Coria subrayó: “ Escuchar a los niños permitirá, además de fortalecer lazos, trasmitir calma y serenidad al niño generándole así el sentimiento de sentirse que ocupa un lugar importante en la vida de sus padres o tutores”.
La escucha activa genera grandes resultados a lo largo del crecimiento de su vida, logrando una buena relación con sus padres.
En diálogo con Puntal, dijo que sea cual sea la actividad que hagan, lo más importante es que puedan disfrutarla, si se sienten a gusto y felices podrán lograr un crecimiento sano y equilibrado.
Consejos ideales para padres o tutores
La psicopedagoga recalcó los principales consejos frente al desarrollo del niño en las actividades extracurriculares.
En primer lugar, la comunicación con el niño preguntándole cómo se siente realizando esta actividad. En segundo lugar, como padres o tutores, observar con atención si estas actividades producen un cansancio adicional al menor, y por último, si estas actividades, al demandarle gran parte de su tiempo, afectan negativamente en su rendimiento académico y a su bienestar familiar y social.

