Cómo funciona la optogenética
El punto de partida del descubrimiento se remonta al estudio de algas unicelulares. Hegemann y Nagel identificaron la canalrodopsina, una proteína presente en la superficie de estas algas que se activa ante estímulos de luz azul: cuando la luz la ilumina, se abre un canal a través de ella, los iones cargados fluyen hacia el interior de la célula y generan un impulso eléctrico. Los dos científicos alemanes comprobaron que, independientemente de la célula en la que introdujeran la proteína, esas células se volvían sensibles a la luz.
Deisseroth fue un paso más allá. Introdujo el gen de la canalrodopsina en neuronas de ratas y, al iluminarlas con luz azul, logró activar señales nerviosas, un avance que publicó en 2005. Dos años después, consiguió que ese mecanismo funcionara en los cerebros de ratones vivos, convirtiendo la proteína en un interruptor controlado por la luz para las células nerviosas.
Un método que abrió una nueva era en la neurociencia
El comité Nobel destacó que, mediante la optogenética, los investigadores lograron revelar los circuitos neuronales que controlan recuerdos, sentimientos y comportamientos específicos relevantes para los trastornos neurológicos y psiquiátricos. Con esta técnica ya es posible, por ejemplo, borrar o restaurar recuerdos del cerebro de ratones solo con luz.
“La optogenética ha transformado radicalmente nuestra comprensión del cerebro. Cada día surgen nuevos descubrimientos que ayudan a resolver uno de los grandes misterios de la humanidad: cómo funciona nuestro increíble cerebro”, señaló el comité.
En el plano clínico, las líneas de investigación actuales apuntan a la recuperación de la visión en pacientes con degeneración retiniana, así como a tratamientos experimentales para el Parkinson, la epilepsia y el manejo del dolor crónico. La técnica ya es utilizada en laboratorios de todo el mundo para desentrañar los misterios del sistema nervioso central.
El galardón de este año asciende a 12 millones de coronas suecas, equivalentes a aproximadamente 1,2 millones de dólares, un monto que representa un incremento del 9% respecto al año anterior para conmemorar los 125 años desde el primer fallo de estos premios. Los tres científicos compartirán el premio en partes iguales. La entrega formal se realizará el 10 de diciembre en Estocolmo, aniversario de la muerte del creador del galardón, Alfred Nobel, de manos del rey Carlos XVI Gustavo.