Provinciales | Nora Dalmasso |

Previo a la deliberación, Pizarro defendió su actuación y negó irregularidades

A minutos de que se defina si será destituido junto a los fiscales Di Santo y Miralles, el fiscal aseguró que actuó “ajustado a derecho”, cuestionó las críticas sobre el manejo de las pruebas y afirmó desconocer las razones detrás de las denuncias de presiones a testigo

El fiscal Pizarro defendió su actuación en la causa en la antesala de una decisión clave sobre su continuidad en el cargo, luego de que la fiscal General Adjunta de Córdoba, Bettina Croppi, solicitara su destitución junto a la de sus colegas Di Santo y Miralles por presuntas irregularidades en la investigación.

En declaraciones realizadas a pocas horas de que se conozca la resolución, Pizarro sostuvo que actuó conforme a derecho y defendió el rol del Ministerio Público. “La fiscal adjunta tiene la obligación de acusar, hace un trabajo muy serio y muy bien. Yo creo que he trabajado correctamente y he podido demostrar que todo lo que se hizo fue ajustado a derecho y se hizo en el momento que nos tocó hacerlo, con los elementos que teníamos”, expresó.

En ese sentido, remarcó que la tarea de los fiscales no garantiza resultados, sino procedimientos adecuados: “Nosotros asumimos una obligación de medios y no de resultados. Con las pruebas que había en la causa, más la que se pudo producir, elevé la causa a juicio como corresponde”.

Uno de los puntos más cuestionados en el proceso fue la trazabilidad de las pruebas. Al respecto, el fiscal reconoció falencias, aunque desligó responsabilidades directas: “Tiene que ser impecable. No puede ser que en una causa así hayamos tenido una trazabilidad tan pobre”. Sin embargo, aclaró que el resguardo de las pruebas no depende exclusivamente de los fiscales: “La prueba no la cuidan los fiscales, hay entidades predispuestas del mismo Poder Judicial o de la Policía encargadas de eso, por lo que me parece demasiado intentar instalar que a la prueba no la cuidó el fiscal” sostuvo.