Deportes
“Nunca vi una persona tan humilde como Maxi Rodríguez, me marcó mucho”
Lo dijo Rodolfo Rotondi, riocuartense nacido en Atenas y de buen paso en inferiores en Newell’s, club en el que la figura del rosarino fue ejemplar. Sin lugar en la Lepra, su destino hoy está en un grande del fútbol trasandino
Vivir en Valparaíso debe ser una experiencia por de más única, jugar en un club tan pasional y popular como Santiago Wanderers probablemente también. Hasta ahí trasladó su magia el riocuartense Rodolfo Rotondi, hijo de Atenas, con paso por Newell’s y recientemente en San Luis de Quillota, en la segunda división del fútbol trasandino. Volvió Wanderers a Primera y se fijo en Rotondi. Aquí nos cuenta detalles de su presente.
-Contanos, ¿cómo ha sido el desembarco a un grande del fútbol chileno?
-Es una oportunidad muy linda que se presentó, esto viene del año pasado, cuando yo estaba en San Luis de Quillota y jugamos con Wanderers, me fue muy bien y el entrenador de ellos me dijo que si ascendían me iban a tener en cuenta. Eso fue en abril, en noviembre ascienden, mandaron la propuesta formal y pude irme para allá. Fue una negociación un tanto complicada porque de San Luis no me querían dejar ir, pero a la larga se terminó cerrando.
-No es San Luis (ubicado en Quillota, 125 km al noroeste de Santiago) un equipo de los más conocidos, ¿cómo fue esa experiencia?
-Fue muy lindo. De Newell’s no me querían dejar salir, pero tampoco tenía minutos de juego, entonces le dije a mi representante que necesitaba irme, habían ya cerrado muchos libros de pases y era lo único que quedaba. Es un club muy lindo, con un lindo predio y estadio, es un club de Primera. En lo individual fue un buen año, pero no lo pudimos plasmar en lo colectivo.
-Jugaste muchos años en Newell’s, ¿el no haberte afianzado en Primera fue frustrante?
-Sí, lo fue. Lo que yo siempre hablo con mi familia es que la gente de afuera solamente te ve cuando uno llega o sale en televisón y le va bien, atrás de esto hay muchos momentos malos. En Rosario la he pasado muy mal, de ver como mis compañeros jugaban y a mí no me daban la posibilidad, son cosas que sólo las saben los familiares o gente cercana. Hubo momentos que no fueron buenos.
-¿Pensás que algunos futbolistas tienen ciertos privilegios vinculados a la persona o grupo de personas que los representan?
-El fútbol de hoy en día es así, no te sabría nombrar casos puntuales. Como juvenil es muy difícil llegar al primer equipo y afianzarte, por eso la mayoría sale a préstamo y terminan demostrando en otros lugares lo que valen.
-Si bien es muy reciente tu incorporación a Wanderers, ¿considerás la posibilidad de volver a la Argentina?
-La cabeza ahora la tengo en Chile, pero desde que me fui siempre pensé en volver y tratar de jugar lo que no pude cuando estuve ahí, sería algo muy lindo.
-De tus compañeros de Newell’s que estén en el primer equipo o destacándose en el exterior ¿a quién podés nombrar?
-Actualmente en la Primera de Newell’s están Brian Rivero, Jerónimo Cacciabué, Aníbal Moreno, Facundo Nadalín y Stefano Calegari. Después hay muchos a los que les está yendo muy bien en el exterior, como Lisandro Martínez en el Ajax y en la selección, Franco Escobar y Milton Valenzuela en Estados Unidos.
-Hablás de Lisandro Martínez y es alguien que por su manera de pensar trasciende al futbolista, ¿qué clase de persona es?
-Siempre tuvo una mentalidad muy madura, muy humilde, cuando va a su ciudad (Gualeguay) se saca fotos con todos, hace partidos a beneficio, tiene la mentalidad muy madura, es un gran amigo y me pone muy contento su presente.
-¿Qué significó estar en un plantel con Maxi Rodríguez?
-Fue único, yo nunca vi una persona tan humilde como él, que habiendo jugado donde jugó tenga esa humildad. Siempre apoyó a los más chicos, hablando de buena manera, me marcó mucho no sólo en lo futbolístico, sino como persona. Estoy muy agradecido por haber compartido con él.
-Sos hijo futbolístico de Atenas, ¿cómo ves el presente del Albo hoy?
-Por Atenas tengo un sentimiento muy grande. Gran parte de mis amigos los hice en el club, cada vez que puedo lo voy a ver. El día que me retire va a ser en Atenas.
Javier Albarracín. Redacción Puntal
Comentá esta nota
Comentá esta nota
-Contanos, ¿cómo ha sido el desembarco a un grande del fútbol chileno?
-Es una oportunidad muy linda que se presentó, esto viene del año pasado, cuando yo estaba en San Luis de Quillota y jugamos con Wanderers, me fue muy bien y el entrenador de ellos me dijo que si ascendían me iban a tener en cuenta. Eso fue en abril, en noviembre ascienden, mandaron la propuesta formal y pude irme para allá. Fue una negociación un tanto complicada porque de San Luis no me querían dejar ir, pero a la larga se terminó cerrando.
-No es San Luis (ubicado en Quillota, 125 km al noroeste de Santiago) un equipo de los más conocidos, ¿cómo fue esa experiencia?
-Fue muy lindo. De Newell’s no me querían dejar salir, pero tampoco tenía minutos de juego, entonces le dije a mi representante que necesitaba irme, habían ya cerrado muchos libros de pases y era lo único que quedaba. Es un club muy lindo, con un lindo predio y estadio, es un club de Primera. En lo individual fue un buen año, pero no lo pudimos plasmar en lo colectivo.
-Jugaste muchos años en Newell’s, ¿el no haberte afianzado en Primera fue frustrante?
-Sí, lo fue. Lo que yo siempre hablo con mi familia es que la gente de afuera solamente te ve cuando uno llega o sale en televisón y le va bien, atrás de esto hay muchos momentos malos. En Rosario la he pasado muy mal, de ver como mis compañeros jugaban y a mí no me daban la posibilidad, son cosas que sólo las saben los familiares o gente cercana. Hubo momentos que no fueron buenos.
-¿Pensás que algunos futbolistas tienen ciertos privilegios vinculados a la persona o grupo de personas que los representan?
-El fútbol de hoy en día es así, no te sabría nombrar casos puntuales. Como juvenil es muy difícil llegar al primer equipo y afianzarte, por eso la mayoría sale a préstamo y terminan demostrando en otros lugares lo que valen.
-Si bien es muy reciente tu incorporación a Wanderers, ¿considerás la posibilidad de volver a la Argentina?
-La cabeza ahora la tengo en Chile, pero desde que me fui siempre pensé en volver y tratar de jugar lo que no pude cuando estuve ahí, sería algo muy lindo.
-De tus compañeros de Newell’s que estén en el primer equipo o destacándose en el exterior ¿a quién podés nombrar?
-Actualmente en la Primera de Newell’s están Brian Rivero, Jerónimo Cacciabué, Aníbal Moreno, Facundo Nadalín y Stefano Calegari. Después hay muchos a los que les está yendo muy bien en el exterior, como Lisandro Martínez en el Ajax y en la selección, Franco Escobar y Milton Valenzuela en Estados Unidos.
-Hablás de Lisandro Martínez y es alguien que por su manera de pensar trasciende al futbolista, ¿qué clase de persona es?
-Siempre tuvo una mentalidad muy madura, muy humilde, cuando va a su ciudad (Gualeguay) se saca fotos con todos, hace partidos a beneficio, tiene la mentalidad muy madura, es un gran amigo y me pone muy contento su presente.
-¿Qué significó estar en un plantel con Maxi Rodríguez?
-Fue único, yo nunca vi una persona tan humilde como él, que habiendo jugado donde jugó tenga esa humildad. Siempre apoyó a los más chicos, hablando de buena manera, me marcó mucho no sólo en lo futbolístico, sino como persona. Estoy muy agradecido por haber compartido con él.
-Sos hijo futbolístico de Atenas, ¿cómo ves el presente del Albo hoy?
-Por Atenas tengo un sentimiento muy grande. Gran parte de mis amigos los hice en el club, cada vez que puedo lo voy a ver. El día que me retire va a ser en Atenas.
Javier Albarracín. Redacción Puntal
Noticias Relacionadas