"La forma del cuerpo no nos define"
Es médica especialista en Nutrición y magister en Diabetes, además la Dra. Marianela Aguirre Ackermann (MP 2887), coordina el Grupo de Trabajo de Obesidad de la Sociedad Argentina de Nutrición.
La semana pasada se conmemoró el Día Mundial de la Obesidad y fue la oportunidad para que distintas Sociedades Médicas de nuestro país difundieran un decálogo que explica la complejidad del abordaje de la obesidad, promoviendo dejar atrás estigmas, preconceptos y subestimaciones sobre qué causa esta enfermedad y qué representa su tratamiento. “Hay muchas definiciones pero podemos decir que la obesidad es el exceso de grasa corporal, de tejido adiposos, que va acompañado de exceso de peso, pero no todo exceso de peso es por grasas”, señala la profesional.
Además implica complicaciones para el organismo…
-Así es, en la obesidad ese exceso de grasa corporal condiciona la vida del individuo, es un exceso que no solo es una enfermedad en sí, sino que además puede generar más de 200 enfermedades. Prácticamente no hay órgano del sistema del cuerpo que no pueda ser afectado por la obesidad. Es una enfermedad que, si bien fue reconocida por la OMS en la década del 50, 1948, aun se debate si es un factor de riesgo, o si es una enfermedad. Si bien cada persona puede tener el cuerpo que desee, si queremos quedarnos con ese cuerpo así o si nos tratamos por el sobrepeso u obesidad, lo importante es entender que es una enfermedad más allá de que, por supuesto, la forma del cuerpo no nos define. Ya no hablamos de obeso, sino de persona con obesidad.
¿A qué apuntan los tratamientos, hay instancias previas antes de la medicación?
-La realidad es que la base del tratamiento tienen tres ejes, uno es cambiar la relación con la comida, la manera de comer, las porciones, algo que no tiene que ver con una dieta sino con hacer mejores elecciones alimentarias. El segundo eje es moverse más, lo que no implica siempre ir al gimnasio, sino tener una vida activa que puede incluir caminar, bailar, andar en bicicleta y por supuesto, hacer deportes. Y la tercera pata tiene que ver con el manejo de las emociones, porque hoy sabemos que las personas no comemos solo por hambre, también comemos por ansiedad, por aburrimiento, comemos por enojo, con lo cual es muy importante tener en cuenta esto. No podemos pensar que nosotros dándole un papel a una persona, diciéndole lo que tiene que comer y qué debe hacer, será suficiente para que logre el tratamiento adecuado de la obesidad.
¿Cómo son los medicamentos actuales?
-Primero hay que decir que ese cambio en el estilo de vida es la base de todo tratamiento. Más allá de eso, hoy tenemos en Argentina medicamentos que son muy efectivos como los dispositivos gástricos y cirugías. Son tratamientos que se pueden sumar, pero no significa que la base del tratamiento no sean los cambios en el estilo de vida.
¿Cuánto influye la infancia que tienen las personas?
-Influye muchísimo, porque hablamos de los primeros 1000 días que significa la influencia de la alimentación de la mamá. El futuro peso de un niño comienza a gestarse en la alimentación que tiene la mamá antes de quedar embarazada. Por eso es importante hacer embarazos programados, controlados, para que haya una ganancia de peso acorde con el peso inicial que tiene la mamá.
Y cómo es en el bebé
-Por supuesto que promovemos la lactancia materna, la ingesta temprana de frutas y verduras, de lácteos descremados a partir de los dos años, y carnes magras. El niño aprende con el ejemplo más que con la palabra, entonces más que decirle qué debe hacer, tenemos que generar, como papás y mamás, el ambiente en nuestra casa para que hacer elecciones saludables sea más fácil.
Por ejemplo
-Que la actividad física forme parte de los juegos, que haya frutas arriba de la mesa, que haya verduras todos los días, no solo decir qué hay que hacer sino mostrárselo al niño y que eso forme parte de la alimentación diaria.
¿Qué impacto vieron con la pandemia?
-Nosotros hicimos dos estudios, uno a los 45 días de instalado el confinamiento y otro a los 12 meses, en más de 5 mil personas encuestadas en toda Argentina. En el primero vimos que 6 de cada 10 argentinos ganó peso en pandemia y si lo llevamos a personas que tenían previamente exceso de peso, esto se traslada a 7 de cada 10. Y en la segunda encuentra vimos la cantidad de peso que habían ganado y hubo más de un 20% de las personas que ganó más de 8 kilos en los primeros 12 meses de confinamiento. Son números alarmantes y eso también lo vemos en la consulta. Porque no solo tiene que ver con que hubo menos movimientos, si no que hubo más ansiedad, más consumo de alcohol, hubo desórdenes del sueño, hubo cambios enormes en la cotidianeidad y eso cambia tus elecciones.
¿Cómo es la selección de alimentos en familias que están por debajo de la línea de la pobreza?
-Es lo que llamamos obesidad en la pobreza, los alimentos rendidores no son los más saludables por eso uno habla de la necesidad de políticas públicas, no solo poniendo un sello en lo que no conviene comer o lo que no es tan bueno elegir, sino dando impulso a lo que sí queremos que la gente consuma. Pero no solo desde el Estado, la obesidad nos involucra a todos, a la familia, a la sociedad, a la escuela, a la industria, todos debemos involucrarnos.
¿Cómo perciben la discriminación y estigmatización de la persona con obesidad?
-La discriminación es algo que queremos combatir empezando por el lenguaje, antes decíamos ‘el diabético’, ‘el obeso’, y hoy le decimos ‘persona con diabetes’, ‘persona con obesidad’. Entender que una enfermedad no es una persona, y tampoco esa persona se define por su volumen corporal o una forma física.
¿Persiste la idea de que esto es una elección de la persona?
-Muchas veces se habla de que esto no es una enfermedad sino una cuestión de voluntad, hasta el mismo paciente te dice que ‘tiene ponerse las pilas’, por supuesto que la motivación es importante y trabajamos con psicólogos para generar más motivación y más autoconfianza, pero eso no significa que haya que señalar con el dedo, porque esta persona con enfermedad tiene una enfermedad bilógica.
-Hay algunas cosas que están bajo su control pero otras que no lo están y tienen que ver con sus hormonas, su metabolismo, su génesis. Por eso es importante entender que es una enfermedad y que nos involucra a todos. Hay que comenzar por el respeto y cuidar las palabras usando las palabras correctas.
Por Fernanda Bireni